viernes, 2 de julio de 2010

Quirós - 7º Asalto.

La semana pasada nos escapamos a Quirós. Juntamos un lunes al fin de semana y cogimos carretera y manta.

Esta era mi séptima visita al Concejo, la tercera junto a Gema y la primera desde que tenemos a Pepa. En realidad da igual el número de veces que hayamos ido o las que espero nos queden por ir... Quirós es un paraiso terrenal. El lugar al que me desplazo con más ganas y también, el que más me cuesta abandonar... Una suerte de Pedriza a la Asturiana con todo lo que ello significa y por supuesto, sin tener nada que ver.

Es verdad que en cada viaje me encuentro alguna desagradable sorpresa en forma de alquitrán, pero a pesar del hombre y de su lado más oscuro (pero también más reconocible), la esencia resiste y Quirós sigue siendo Quirós.

Pero es inevitable que, al observar por primera vez la nueva zona de aparcamiento de El Llano, un estómago "normal" sienta al mismo tiempo angustia y ganas de vomitar, y simultaneamente, asalte a cabezas huecas como la mía, la eterna pregunta ¿Por qué?

Según el nomenclator de 2008, El Llano tiene una población de 5 habitantes y Perueño 8. No me invento los datos, puede comprobarse en la Wikipedia, aquí está el enlace http://es.wikipedia.org/wiki/Las_Ag%C3%BCeras.

Hay muchas posibles explicaciones pero seguro que la avaricia y la cegara humanas están detrás de todas ellas.

El ensanche de la carretera del Alto de La Cobertoria es practicamente un hecho consumado... Ahora, podemos ir más rápido en un paraje en el que la más mínima sensibilidad exige ir bien despacio para no perderse el más mínimo detalle... Evidentemente a mi me gustaba más la estrecha carretera antigüa que apenas te dejaba pasar de segunda... (Aclaro que hay una alternativa mucho más rápida y casi toda por Autopista) pero en eso, ni con Gema he podido ponerme de acuerdo.

No soy un fundamentalista de la ecología ni reniego del progreso, pero yo llamo progreso a aquello que mejora nuestra calidad de vida, respetando el entorno. Lo demás son pura y simplemente negocios de los que salimos empobrecidos todos. Todos, menos el que se lo lleva crudo, aunque hasta ellos salen perdiendo, aunque son tan burros, que es posible, que ni siquiera se den cuenta.

Retomando las cuestiones agradables, ya vamos conociendo a la parte humana del paisaje:

Nos gusta poder llamar a Manu y Mar y decirles que estamos de camino. Nos encanta que sigan igual que les conocimos, que hayan encontrado un ratillo para vernos y que hayan sido tan cariñosos con Pepa.

El restaurante Sol' Horrin, o simplemente "El Bar de Aciera", sigue en manos de la misma familia. Ellos son como son y nosotros nos sentimos a gusto con que sean así. De hecho, por nada del mundo me gustaría que cambiara de manos. Araceli, Jose Antonio y Alberto también aceptaron muy bien a Pepa (Aurora para Alberto) y marcaron los límites con muchísimo cariño, sin hacer sentir mal a ninguna de las partes... y mira que eso es difícil. ¿Quién me lo iba a decir a mi cuando les conocí hace unos años?

En esta ocasión "La Selva" ni la pisamos, fiel a nuestros principios (Bueno los míos, que a Gema con estar agustito le da un poco lo mismo) "El Escalón" sería el eje de nuestras escaladas. Curiosamente (lo digo por la proximidad a La Selva) había escalado muy poco aquí, y lo escalado lo había hecho y rehecho en visitas pasadas... Lo que quedaba nos sorprendió porque o bien estábamos muy fuera de forma o bien la graduación del resto del sector no tiene nada que ver con lo realizado.

A cuenta de esto, es de extrañar la falta de una guía actualizada de la zona. Yo poseo dos que recogen la escuela "Cuaderno de Escalada en Asturias" de Sebastián Abad y "Cordillera Cantábrica - Escaladas Selectas en Roca" de Miguel Ángel Adrados (ambas de 2003) .

Las dos están desfasadas y a día de hoy están agotadas o son casi imposibles de encontrar.

La primera es mala a todos los niveles, pero como más vale guía mala que guía inexistente nos quedamos con el formato de tapa dura y hojas súper resistentes que parece augurarle una larga vida aunque nos complicará el guardarla en la mochila. Los croquis son malos, sin referencias, dibujados sobre sectores a duras penas reconocibles... los grados no están actualizados... no hay datos del equipamiento, ni sobre los equipadores, ni apuntes históricos, las referencias útiles son escasas... Además dicen las malas lenguas locales que al autor no se le ha visto por Quirós en la vida... Al respecto no opino, porque si la guía la hubiera hecho desde Marte y le hubiera salido buena nadie tendría nada que objetar.

La de Adrados está a otro nivel, el tiempo la ha hecho mella en el sentido de que faltan muchas vías y los grados no están actualizados. Aun así, las que están son fácilmente reconocibles pues están pintadas sobre sectores dibujados con todo tipo de detalles. La guía contiene además información sobre el equipamiento y los equipadores, así como datos históricos relacionados muy interesantes. Además cuenta "esa otra" información útil como alojamientos, mapas y otras guías que han recogido esta escuela.

Soy de los que piensan que ya va siendo hora de que algún escalador local se anime y plasme en papel lo que luego otros disfrutaremos sobre la roca... A pesar de lo cutre que somos los escaladores, es difícil ver guías fotocopiadas... Así que seguro que el esfuerzo merece la pena a todos los niveles.

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