martes, 19 de febrero de 2019

Renault 4L - Renovación del sistema de frenos 1º) Desmontado, limpieza y pintado de tambores de freno traseros

 
Con motivo de la actualización de los frenos traseros llega este pequeño brico estético y funcional.

Al desmontar la rueda trasera, dejamos a la vista el tambor de freno.  Puede verse el estado de roña y óxido acumulados en sus 32 años de vida.

Renault 4TL de 1987 (MIHail) - foto del tambor izquierdo trasero.

Renault 4TL - 1987 (MIHail)- Foto algo desenfocada pero donde se aprecia el óxido, el ferodo y la roña acumulada en sus 32 años de existencia.

Hay que protegerse bien ojos, pulmones y manos.  El taladro con el cepillo metálico van a arrancar expeditivamente óxido, mugre y ferodo, que nos saltarán a la cara como mini perdigones.   Por su lado, el ferodo es muy tóxico, hay que evitar todo lo posible  que se cuele en nuestras vías respiratorias. En cuanto al uso de guantes, no hace falta explicar porqué no es nada conveniente hacerse cortes con metales oxidados.

Material utilizado (faltan los guantes)
 


Después de un buen rato peleándome con él, consigo dejar el tambor con el metal limpio de polvo y paja.

Renault 4TL 1987 (MIHail) - Tambor trasero izquierdo después de su limpieza. En el centro del tambor el "tapón obturador del plato" que tapa el sistema de rodamientos.
Ya está la parte externa pero queda la interna, y para eso hay que desmontar el tambor del "plato soporte del freno".

Para ello lo primero es desmontar el tapón central que cubre el sistema de rodamientos.  Yo usé para ello un alicate de fontanero.  Se araña un poco pero, a falta de herramienta específica, es lo que hay. 

R4 TL 1987 (MIHail) - Llave de contingencia utilizada para extraer el tapón obturador del tapón obturador del plato

En cualquier caso, lo que hay que hacer para sacarlo, es desenroscarlo girándolo hacia la izquierda, para ello hay que tener bloqueado el freno de mano.  Como a mi no me funcionan (y por eso estoy metido en este lío) rosqué al perno del tambor una de las tuercas que sujetan la llanta y bloqueé el giro con una llave fija de tubo.


Renault 4 TL 1987 (MIHail). En la foto, abajo a la izquierda la llave con la que fijé el tambor (al no funcionar el freno de mano) y, en el centro, la pieza roscada que cubre los rodamientos fijada con un pasador que hace que no se salga.

Una vez fuera tenemos el sitema a la vista, un pasador evita que se salga la tapa del rodamiento. Se saca con unos alicates curvos de punta fina.




R4 TL 1987 (MIHail) - Aquí se ve de manera más clara el pasador que impide que se salgan los rodamientos.
R4 TL  1987 (MIHail) - Alicates de punta curva, ideales para sacar el pasador.
Una vez quitado el pasador, la pieza estriada  sale fácilmente con la mano y deja una tuerca a la vista.  Esta tuerca sale con una llave fija convencional. No debería estar muy apretada.

R4 TL 1987 (MIHail) - quitado el pasador y la pieza roscada que cubre el sistema queda a la vista una tuerca que hay que desenroscar con una llave fija (creo recordar que del 17)
Extraída la tuerca nos queda una arándela metálica que sale sin problemas, apalancando hacia fuera con dos destornilladores planos.

R4 TL 1987 (MIHail) - Arándela metálica que hay que extraer. Será el último obstáculo antes de llegar al rodamiento.

Quitada la arandela tenemos el rodamiento a la vista. Para sacarlo, se apalanca hacia fuera con dos destornilladores.  Sale muy fácilmente.


R4 TL (MIHail) - de arriba abajo, las piezas desmontadas para sacar el tambor y a su derecha las herramientas utilizadas (falta el martillo)
El despiece en el Manual Renault MR 175


Para sacar el tambor habrá que dar unos golpecitos de martillo para despegar el óxido del plato soporte y apalancar con cuidado con un destornillador plano.  En mi caso salió más fácil de lo que esperaba.

R4 TL 1987 (MIHail) - Estado de suciedad del interior del tambor.  Básicamente restos de los ferodos de las zapatas.
R4 TL 1987 - (MIHail) - aun queda lijar el labio interno del tambor que presenta una buena capa de óxido.



R4 TL 1987 - (MIHail) - Ahora sí, tenemos el tambor limpito por ambas caras.

Quitado el tambor, nos queda el plato soporte del freno con todo el mecanismo a la vista.

R4 TL 1987 (MIHail) - A la vista el plato soporte del freno. Se observa que el mecanismo del freno  es marca LUCAS (logotipo sobre los portazapatas), pero ¡Ojo! el sistema es BENDIX de aproximación mecánica de las zapatas.  Se reconce principalmente por las dos levas excéntricas para aproximar las zapatas al tambor (en la foto, está a la vista sólo la leva izquierda, aparentemente un tetón ubicado a la la derecha de la marca impresa "Lucas". 
Este matiz es muy importante a la hora de pedir las piezas de recambio.
Independientemente de la marca de los componentes del mecanismo de freno, las referencias Renault a utilizar son las del sistema BENDIX. Renault en otros países montó sistemas LUCAS y también tiene las referencias en su catálogo.
R4 TL 1987 (MIHail)  - Cilindro de freno - por la cara interna puede leerse la marca del cilindro "BENDIX". El sistema utilizado en los R4 españoles es Bendix, independientemente de la marca utilizada en los componentes que integran el sistema.
Renault 4 TL 1987 (MIHail) despiece del cilindro receptor (vulgo: bombín de freno). Fuente Manual Renault MR 175.


Una vez desmontado el tambor, hay que seguir con la limpieza por su cara interna.  De esto no tengo fotos, pero usé el mismo sistema del taladro y el cepillo metálico y después le dí un buen lavado con un jabón desengrasante tipo Fairy. Hay que tener cuidado al enjuagar porque hay que evitar que el agua entre en los rodamientos que están insertados en el tambor.

Una vez limpio por las dos caras habríamos terminado, pero en un plazo no muy largo volveríamos a tener óxido. Así que mejor prevenir dejándolo protegido con pintura.  No vale cualquier pintura porque los sistemas de frenado, ya sean de disco o de tambor, cojen mucha temperatura y la arruinarían.  Lo suyo es usar una pintura anticalórica específica. Esta es de la marca FullDip y esta comprada en la web de vinilopasion.  El bote sale por 5,50 euros.

R4 TL 1987 (MIHail) - primera mano de pintura.


R4 TL 1987 (MIHail) - tercera y última mano de pintura recién aplicada. 


Continuará...  

lunes, 21 de enero de 2019

Nuestro Renault 4 latas - "MIHail" - Presentación.

Gema, Pepa y yo camino
 de la casa de Campo
Me gustan los coches, podría decirse que igual que a mucha gente, pero a diferencia de la mayoría de los que suspiran por ingenios mecánicos a la vanguardia de la tecnología, a mi me gustan los coches a la vanguardia de lo espartano: mecánica pura sin electrónica (o casi) y rebosantes de personalidad estética. Esos que ya no existen, y de entre ellos, especialmente, aquellos que están en lo que mi colega Pachi denomina "paisaje de formación":  Los coches que en los 70, 80 y primeros 90 fueron los amos y señores de las carreteras españolas.

Me refiero a los Land Rover fabricados por Santana, a los Seat 1500 y por supuesto los 600, a los Citroën dos caballos y sobre todo, y especialmente a los Volkswagen escarabajo y a los Renault 4.

De los cuatro latas me gustan todas las versiones, pero pudiendo elegir, me quedo con los fabricados en España, y de entre ellos, por aquello de las prestaciones, con las últimas series,   cuando ya contaban con el motor de 1.100 centímetros cúbicos, alternador y algunas comodidades "lujosas" como los limpia parabrisas eléctricos, los reposacabezas, la luneta térmica y el radiocassete.

Mi chica ya sufrió junto a mí de esta enfermedad en la que recaigo cíclicamente y que me lleva a apurar los últimos momentos de consciencia antes de caer dormido, en rebuscar en las web de segunda mano el cuatro latas adecuado para adoptar. Abro paréntesis, este es el momento de reconocer que no tengo conocimientos mecánicos, ni ningún instinto ni intuición innata para atinar con mis arrebatos cuatrolateros. Sigamos con la historia. Así que, arrastrada por mi locura, Gema se embarcó junto a mí en 2014 en la compra de un viejo R4, ni más ni menos que en Lugo.

No fue esta la primera vez. Poco antes, acompañados por nuestra amiga Zulema, tentado estuve de comprar un cadáver de 4 latas que reposaba en Muñopedro. La cosa acabó en excursión y comida en un chino en Segovia. En resumidas cuentas, un buen día. 

Tampoco guardo un mal recuerdo de un R4 amarillo con franjas negras que creímos tener comprado, esta vez en La Coruña.  Hasta allí fuimos en un viaje de fin de semana acompañados de mis padres y por supuesto Pepa...  El coche estaba bien. Mi padre y yo le dimos una vuelta y no supimos encontrarle ningún defecto, pero... a la hora de pagar, resulta que el coche no estaba a nombre del vendedor.  Saltan las alarmas, es fin de semana, Tráfico y gestorías cerradas y el dueño legal no aparece... Abortamos misión, coitus interruptus. Casi me sale una úlcera. Gema, y mis padres establecen la atmósfera propicia para digerir la experiencia como un viaje familiar, que por otro lado, salió francamente bien salvo por una mala noticia laboral que por casualidad coincidió en el tiempo.

Como iba contando, aquellas idas y venidas acabaron llevándonos de nuevo a Galicia, y finalmente sí, en una aldea de Lugo, la tierra de mi abuelo Román, compramos un 4 latas de color rojo, el que más me gustaba entonces, una unidad del año 1988. Aquel coche, de nombre LUKas no lo hemos llegamos a disfrutar (aún); llegó muy malito mecánicamente y además sufrió la fiebre "Gas Monkey Garage" mezclada con "Joyas Sobre Ruedas" que me llevó, junto a mi colega y vecino  Richar, a desmontarlo casi en su totalidad. De eso hace ya 4 años, y así sigue.  Richar tuvo que emigrar y me quede sólo ante un proyecto que exige  más de dos manos para salir adelante. El resultado es un puzle mecánico esperando una nueva oportunidad.


LUKas con la carrocería separada del chasis
Pasó el tiempo y  me enfoqué en otras cosas, pero los humanos siempre volvemos al lugar del crimen y yo volvía a recaer en la fiebre de mirar coches decrépitos en webs de segundamano. Así, durante meses y más meses, hasta que un día, estando yo con un catarro del copón y la mente un poco confundida, vi un R4 azul por un dinero que me podía permitir, con la ITV pasada y  estado funcional, aunque muy necesitado de cuidados urgentes.  El virus me dio fuerte y como siempre, Gema no me dejó caer sólo...  De nuevo se subió al carro de algo que una mente racional y práctica como la suya no puede procesar,  y que no le llamaría la atención si no fuera porque es una cosa que quiere hacer conmigo. En su escala de valores ese es el único argumento convincente y aunque he tratado firmemente de disuadirla, a mí también me gusta que sea un proyecto de los dos.

Cuando MIHail conoció a LUKas
MIHail, que así se llama nuestro "nuevo" cuatro latas, estaba peor de lo que decía el anuncio, bastante peor de hecho, pero lo hubieramos comprado igualmente, fue un amor a primera vista.  Si esto hubiera sido algo racional, al menos podría haber negociado el precio a la baja, pero no pude. Fui 100% impulsivo.

Así pues Gema y yo, cuatro años después, volvimos a comprar un cascajo, que sabe Dios como, había pasado la ITV el día anterior.  Dice el informe técnico que el coche no emite humos y que frena de puta madre.    Es difícil mentir tanto en tan pocas palabras. Un amigo del alma o un familiar del vendedor, es nuestra apuesta.

A pesar de todo, si hubiéramos sido advertidos de todos y cada uno de los innumerables problemas que arrastraba el coche, igualmente lo hubiéramos comprado, y es que el trasto nos encantó y pide a gritos volver a la carretera y que lo quieran un poco. Luego esta aquello de  que en la vida cada uno elige su estilo y eso que también cuentan de lo que pasa con el karma.



MIHail recién llegado al barrio. Si se observa bien el tubo de escape está colgando del vacío porqué falta un silentbloc.

Presentación en sociedad en la Casa del Reloj, el lugar donde trabajó el padre de Gema, en una operación Kilo municipal, en la que había que llevar los alimentos a bordo de coches clásicos.
La chapa presenta varios problemas de bollos y decoloración de la pintura, este coche  parece no haber visitado al chapista en décadas.  Lo más sorprendente es la ausencia casi total de pintura en el techo y en la parte exterior del capot, casi parece como si lo hubieran estado lijando para pintarlo.  

Vista del motor desde detrás.  Tiene buen aspecto, está limpio y parece impoluto. Según el anuncio tiene el  "motor hecho".  Todo el anuncio es un cúmulo de mentiras. Lo sentimos más por el chaval que nos lo vendió que por nosotros, si da con otros hubiera tenido un serio problema. Sí se observa que el líquido refrigerante está al mínimo aunque según nos cuentan el circuito está limpio y el líquido recién puesto. Todo es pura apariencia: El coche no ha  hecho más que 140 kilómetros desde la ITV del 2017, fecha que curiosamente coincide con el día en el que se hizo la anterior compraventa. En cuanto lo movemos un poco, el color rosa se vuelve color tierra y detectamos una pequeña fuga en el manguito inferior. Los cables de las bujías van dando chispazos a quien osa tocarlos, los platinos quemados, el carburador, supuestamente nuevo, fuera de punto y lleno de mierda...  Y con todo, una vez arrancado y mantenido el ralentí con el estárter, el motor suena redondo. El corazón de este cuatro latas ruje con firmeza. Este coche pide a gritos una nueva oportunidad con unos nuevos dueños.