jueves, 7 de septiembre de 2017

Camino de Santiago desde Madrid en bici: CapítuloV. El Viaje. Etapa III: Zamarramala - Alcazarén 92 Kms.

Domingo 13 de agosto de 2017 - Tercera etapa:  Zamarramala - Alcazarén

 

Distancia 92 Kms. (212,57 desde Madrid)  Tiempo de pedaleo 5 horas y 47 minutos. (16 horas desde Madrid) Velocidad media 15,9 Km/h  (14,17 Km/h desde Madrid) Velocidad máxima 51,5 Km/h 

 

Desnivel acumulado subiendo: 504 m.  -- Desnivel acumulado bajando: 1.114 m.

 

Me acosté con el despertador programado para sacarme de la cama a las 8:00 de la mañana.  En el Bar "La Alcaldesa", aparentemente el único de Zamarramala, nos dijeron que abrían a las 9:00, así que no había razón para madrugar más.

 
9:05 horas. Literas en la única habitación del Albergue de Zamarramala Fuente de El Pájaro

En la hora que media entre la apertura del bar y la apertura de mis ojos recojo las cosas y cargo parte de las alforjas.  A las 9, como clavos, estamos Pepe y yo en la puerta, pero el bar está cerrado, igual que a las 9:05 y a las 9:10.  Rondan las 9:20 cuando aparece el menda.

 
9:09 horas. Plaza de las Alcaldesas - Zamarramala

 Se lo que toca, por muy rápido que quiera estar operativo por lo menos queda otro cuarto de hora  hasta que esté lista la plancha y la máquina del café. Decido dejar allí a Pepe y volver al Albergue, me quedan algunas cosas que recoger y así aprovecho el tiempo.

 

Cuando regreso con la bici lista Pepe está desayunando en la terraza, le han puesto un café y unas micro-tostadas con tomate. Pregunto el precio del desayuno y también si en vez de cortárme el pan en rodajas me lo puede poner en una rebanada.  Como respuesta a la primera pregunta escucho 1,60 euros y a la segunda un Sí.


Pepe me pregunta sobre mi decisión sobre la Tierra de Pinares.  Sobre si voy o no a seguir por camino.   He oído campanas, pero no tengo tan estudiada la etapa como él.  La Tierra de Pinares es un bosque con un suelo de arena fina y suelta, parecida a la de la playa, que en muchas zonas se acumula en bancos en los que las ruedas de la bici se hunden hasta la altura de las llantas. Digamos que la ciclabilidad es del 50% y la progresión montado o no sobre la bici es de gran dureza física y mental.

No es sólo la arena el único enemigo que encontramos bajo nuestras ruedas, la Tierra de Pinares es también la tierra del abrojo o abreojos como muchos lo llaman por aquí, que es una planta con un fruto con forma de pequeña bola con pinchos, estilo ninja, que es la archienimiga de las bicis porque al pisarlo perfora las cubiertas y fulmina las cámaras.


Él tiene tomada la decisión de seguir por carretera cuando la cosa se ponga fea.  Me viene a la memoria alguna web en la que se comentaba que la Vía Verde del Eresma estaba abierta y salvaba gran parte del tramo... Cuando lo leí no sabía muy bien lo que estaba leyendo, ahora ubico los miedos de Pepe y lo que he leído en Internet.  Comparto la información y también advierto  que es algo que leí y que creo haber entendido de esta manera. Mi memoria no es muy de fiar.

Devoro mi micro rebanada en dos minutos ¿De verdad que así desayunáis en Castilla? No me lo puedo creer.  Al menos  el precio es barato, así que repito el desayuno con un nuevo café y tostadas.  

 

Cuando voy a pagar, resulta que no son 3,20 sino 7 euros, que 1,60 es sólo el café.   Pregunto los precios de las cosas antes de consumirlas para evitar situaciones como ésta. Tengo dos opciones, mosquearme o poner cara de tonto y decir que es que habré entendido mal el precio.  Elijo la segunda, tengo poco que ganar.

 

La etapa de hoy me tiene que llevar a Coca tras 53,7 Kilómetros. Pepe no tiene nada claro finalizar su etapa allí, se le hace demasiado corta.  Mientras tomo mi segundo desayuno le veo emprender la marcha, antes nos hemos intercambiarnos los teléfonos, "por lo que pueda pasar".

 
9:40 horas. Albergue Fuente de El Pájaro - Zamarramala

Son las 9:40 cuando definitivamente me pongo en marcha, paso por el Albergue a devolver la llave y retomo el camino hacia la Plaza de las Alcaldesas.  Desde allí sigo la flecha amarilla que me conduce hasta la  salida del pueblo pasando por la Iglesia de Santa María Magdalena y cruzando por un túnel la CL-607 que me trajo desde Segovia y que desde aquí se dirige hacia Árevalo.

 

 Al  traspasar el túnel me topo de lleno con los campos castellanos.  En el horizonte, mire hacia donde mire veo una gran llanura ondulada de tierras dedicadas al cultivo, la gama de amarillos y ocres de la tierra contrasta con el límpio azul del cielo.   

No estoy del todo sólo.  A pocos metros de mí un grupo de buitres posado en una ladera también parece disfrutar del paisaje.  Es la primera vez que los veo posados a ras de suelo y la estampa me impresiona.

10:42 horas. Al salir de Zamarramala me topo con ellos por primera vez.  Nunca había visto buitres a ras del suelo.  Parecen los amos y señores de estos campos.  Observando el grupo creo identificar el rol de cada individuo dentro de el.

 

10:41 horas. Nos observamos y mantenemos una prudente distancia de seguridad.  En caso de violarla creo que yo sería el primero en emprender el vuelo.   Me encantan estas aves, son majestuosas.

Estoy maravillado por las aves, tratando de descifrar si me gusta o no el paisaje y a la vez voy tomando conciencia de lo duro que va a ser rodar por aquí en cuanto el sol empiece a mostrar su músculo.  Demasiadas cavilaciones, me paso un cruce y me como un repecho de gratis.   

La pista que llevo muere en otra que la atraviesa tangencialmente.   Estoy en un cruce de caminos, no la veo ni a derecha ni a izquierda: he perdido la flecha.

Sin poder tomar una decisión sobre el camino a tomar siento cierto desamparo,  Zamarramala aun es visible a mi espalda y decido retomar su dirección.  Antes de volver a atravesar el túnel me reencuentro con la señal compostelana.  El desvío esta bien señalizado y la dirección que he de tomar es obvia, simplemente me ha cogido despistado.

La pista es un camino de concentración parcelaria y la flecha me guía por ella sin tomar ningún otro desvío hasta Valseca

10:59 horas. Valseca. Paisaje castellano con todos los tópicos.

A estas alturas del día ya he tomado una decisión sobre el paisaje castellano: Me gusta, a pesar de salirse de mis preferencias verdes y montañosas, rodar por estas tierras es un auténtico placer.  Sentir la dureza de su sol de agosto es el precio a pagar porqué esta es una tierra dura.  Cada pueblo que cruzo con sus casas bajas, sus iglesias y sus benditas fuentes en las plazas, son argumentos incontestables a mi decisión.  Esta belleza, al igual que la de las altas cumbres, hay que ganársela con esfuerzo y sudor y, si se está a la altura, se despliega para quien se la ha ganado con todo su esplendor.

Tras Valseca, una hilera de árboles se destaca en el paisaje, la ruta parece ir a su encuentro.  La identifico como la rivera del Eresma y me lanzo cuesta abajo en su búsqueda.

11:20 horas. A la izquierda de la pista, la hilera arbolada señala la ubicación del río Eresma. El pueblo que se adivina en el horizonte es Los Huertos.

 

 Después de atravesar la pequeña población de Los Huertos y dejar atrás la ermita de Nuestra Señora de Las Vegas, las flechas amarillas nos situan sobre la Vía Verde del Eresma.

11:32 horas. Acabo de tomar la Vía Verde del Eresma

Decido tomar la vía verde del Eresma y no abandonarla, ignorando por primera vez el camino que toman las flechas amarillas.  La tentación del firme de la vieja vía del tren es demasiado fuerte como para resistirse, también lo es lo interesante del trazado.  Creo que elijo bien.


11:47 - Túnel de Carbonero de Ahusín. Atravesarlo me da un momento de respiro bajo el sol que ya aprieta en el cielo

A travesar el túnel ferroviario junto a Carbonero de Ahusín me concede una breve tregua en mi discurrir bajo el sol castellano.  Desde  ambos lados de la vía verde el paisaje te va penetrando hasta integrarte con él.  Llevo dos horas pedaleando sin ver un alma y no lo he echado de menos; cuando empiezo a creerme que no existe nadie más en el mundo empiezo a cruzarme con algún que otro ciclista que proporciona movimiento a la foto fija del paisaje.


11:46. Vía Verde del Eresma - Túnel junto a Carbonero de Ahusín. El paisaje arbolado junto a la ribera del río supone un agradable contraste frente a los agostados campos de cultivo

Me gustan los trenes, pero la obsesión actual por el AVE como única variante válida ferroviaria, es para mí injustificada.  Un tren cuyo billete no podemos pagar y en el que no podemos transportar una simple bici ¿Para qué sirve?

 Desmantelar las líneas tradicionales  ha dejado a pueblos como estos desconectados del resto de la Provincia y del país y condenados al transporte por carretera.   La indudable ventaja, es la restauración de sus plataformas para el uso cicloturista.


12:05 horas. Poco a poco las viejas estaciones empiezan a hacer acto de presencia en mi recorrido, también algún que otro ciclista esporádico.

La estación de Yanguas de Eresma es la primera que me encuentro durante mi ruta.  Es preciosa, pero el vandalismo se ha cebado con ella como con las del resto de esta vía verde.  La impunidad de los miserables que se dedican a destrozar el patrimonio de todos es un motivo más para sentir una contenida rabia por  la degradación de valores y la impunidad con la que tenemos que lidiar a diario. Desde el cariño... Qué asco de País.

12:07 horas. Al ver el edificio abierto, no me puedo resistir a entrar y echar un vistazo

 

12:08 horas. Vía Verde del Eresma - Estación de Yanguas... tras el paso de animales salvajes de dos patas.

 Tras mi visita a la estación  reanudo mi camino por  la Vía Verde, delante de mi llevo dos ciclistas con un ritmo parecido, poco a poco me acerco a ellos con la intención ponerme lo más cerca posible sin ser invasivo y beneficiarme de su rebufo.

 

Pedaleo así unos minutos, hasta que se percatan de mi presencia y se perfilan para dejarme pasar.  Le digo que no pretendo, ni puedo rebasarles, e iniciamos en ese punto una conversación agradable y tranquila que nos acaba conduciendo en grupo unos cuantos kilómetros.

 

Uno de ellos viene desde Segovia y el otro, su tío, ha cogido la Vía Verde pocos kilómetros atrás.  Me siento a gusto rodando y conversando con ellos, y se ve que ellos también porque prolongan su paseo más allá de lo previsto.

13:13 horas. Tomás y su tío, mis dos compañeros de Vía Verde

 

Rodamos juntos hasta la Ermita de la Vírgen del Pozo Viejo, cerca de Nieva.  Allí paramos a comer algo y tras recibir indicaciones sobre como proseguir,  me comprometo a mandarles una foto desde Santiago (si es que llego) y sobre todo las que les he tomado con la cámara junto a la estación de Ortigosa de Pestaño.

13:26 horas. Ermita de la Vírgen del Pozo Viejo. Punto final de nuestro recorrido en común.



13:37 autofoto junto a la Ermita de la Vírgen del Pozo Viejo.  Nieva queda muy cerca pero no pasaré por ella.

Justo cuando cada uno ha montado en su bici y empieza a pedalear por su camino, uno de ellos tiene un problema mecánico; me acerco para ayudar pero me aconsejan marchar ya, el tiempo vuela y me quedan muchos kilómetros por delante.  Tienen razón, mucha más de la que ellos y yo pensábamos en ese momento. Más tarde me enteraría de que ambos pincharon sus cubiertas con el abrojo y tuvieron que acabar llamando para que les fueran a buscar.

 La vía verde está siendo muy cómoda y bonita hasta el momento, pero me priva de la visita a  Añe, Santa María la Real de Nieva y la propia Nieva.  Me da algo de pena, pero no se puede tener todo.  Las elecciones siempre conllevan renuncias. 

El antiguo camino ferroviario no se salta Nava de la Asunción.  Estoy  cerca del final de etapa en Coca pero empiezo a estar cansado, tengo hambre y hace un calor de muerte.  La parada técnica es totalmente procedente.

14:17 horas. Nava de la Asunción. Repostaje Financiero

Lo primero que hago en Nava de la Asunción es buscar un banco con cajero automático.  La vida ciclo peregrina que llevo no es opulenta precisamente, pero tampoco vivo en las estrecheces con las que lo realicé en el año santo de 1993, cuando contaba con un presupuesto de menos de 2000 pesetas al día para comer y dormir.  Necesito pasta para pagar los albergues y alimentarme bien y el efectivo que he traído desde Madrid está llegando a su fin.

En Nava consigo todo lo que pretendo, saco dinero y localizo una panadería en la que compro unos trozos de empanada y una Coca Cola. Se trata del Obrador ArteSano en la calle Antonio Galicia número 2.  He tenido suerte, es domingo y les he pillado abiertos por los pelos.  Me atienden con mucha simpatía y me regalan un trozo extra de empanada; ya sólo queda buscar una sombra donde dar buena cuenta del almuerzo.

Estoy relajado, comiendo, consultando la guía y tomándome el futuro inmediato con mucha calma. Coca está a diez Kilómetros y muy mal se tiene que dar la cosa para no llegar prontito y no muy castigado. En Coca, además quiero invertir el tiempo que no he podido dedicar a los pueblos que me he saltado al utilizar la vía verde del Eresma, especialmente tengo interés en visitar su castillo. 

 

En esas elucubraciones estoy absorto cuando me trae de vuelta a la realidad el zumbido del móvil, es Pepe que llama para decirme que el Albergue de Coca está cerrado con motivo de las fiestas locales. Según la hospitalera para evitar que la gente se les cuele dentro.  El final de etapa acaba de retrasarse 30 Kilómetros hasta Alcazarén.

Me sienta como un jarro de agua fría y tardo unos segundos en asimilar la información.  No puedo perder el tiempo, me aupo sobre La Santiaguera y cabalgo de nuevo a la búsqueda de las flechas amarillas.

14:49 horas. Nava de la Asunción - Ermita del Santo Cristo. La flecha amarilla en la farola me indica el camino hacia Coca por la carretera de Navas de Oro.

 Nadie ha conseguido garantizarme que la Vía Verde llegue más allá de Nava de la Asunción. La guía de Juanjo Alonso se publicó en marzo de 2015, antes de que se abriera el tramo por el que yo he rodado, y su autor se empantanó en los arenales de Tierra de Pinos.  Sin embargo no nos recomienda buscar alternativas al tramo que desde aquí nos lleva hasta Coca.  Cito la guía textualmente "Este tramo es uno de los más atractivos de la jornada desde un punto de vista ambiental y no proponemos alternativas [...] Además la distancia de la etapa no es larga y permite reducir la media sin peligro de llegar de noche a Coca

En línea recta, la distancia no llega a los 10 kilómetros y, aunque el final de etapa acaba de retrasarse  aun es pronto y no me quiero marchar de aquí sin tener mi propia experiencia con la arena de Tierra de Pinares.  

 Tomada la decisión me reencuentro con la flecha amarilla y me dejo guiar por ella con cierta preocupación.  

Salgo de Nava de la Asunción tomando una pista a la izquierda pocos metros más allá de la Ermita del Santo Cristo.  Enseguida doy con un cruce a la derecha que tomo para cruzar las vías del AVE por un túnel y unos kilómetros más allá al alcanzar tres naves agricolas  me topo de nuevo con el río Eresma.  


15:15 horas.  La presencia de los buitres a ras del suelo vuelve a despertar mi asombro. Este grupo estaba tranquilamente reunido en un cruce de la pista por la que yo transitaba. Mi presencia les desplazó al terreno colindante, pero tampoco se procuparon mucho más por mí. Lo agradezco.
 
15:15 horas. Ver emprender el vuelo desde el suelo a estas enorme aves es un espectáculo excepcional al que asisto con pase especial.

 
15h18m. Estamos a 33 ó 34 grados centígrados. Estos pobres perros sobreviven guarecidos en las cuevas que se han escabado dentro del cercado.  "Las estadísticas del Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil) de 2014 ponen de manifiesto que los delitos y las infracciones administrativas cometidas contra los galgos se concentran en las cinco comunidades donde la caza con estos animales está más extendida: Castilla y León (778) dobla practicamente a su sucesora Castilla-La Mancha (387) - Fuente El Mundo 

Cada minuto que avanzo sin empantanarme con la arena es recibido con alegría, pero las facilidades se acaban pronto, los buitres del camino parecen calibrar mis aptitudes para lo que viene ahora, no son los únicos, en un cercado próximo, justo cuando el camino gira a la izquierda para ponerse paralelo al cañón del río Eresma, creo ver moverse algo, pero en principio solo veo arena. Cuando paro para cerciorarme de que no me han traicionado mis sentidos, unos ojillos curiosos emergen del subsuelo para saludarme, son dos pobres galgos, jóvenes y cariñosos a los que el destino ha colocado en las manos indebidas...Castilla y León, hay que decirlo, es la Comunidad española donde se concentra el mayor número de delitos e infracciones administrativas cometidas contra estos animales, al menos en cifras de 2014.  Triste récord del que sacar pecho, sobre todo cuando además se doblan los números del siguiente competidor en este vergonzoso ránking.

Según me alejo de galgos y buitres y avanzo paralelo al cañón del Eresma mis ruedas empiezan a encontrar cada vez más resistencia al avance,  montado sobre la bici es duro, pero lo es más cuando tengo que echar pie a tierra.

Mientras empujo la bici agarrando el manillar con fuerza,  las alforjas y el pedal  me van golpeando el costado y me hacen adoptar una posición más despegada que ni siquiera me permite realizar el esfuerzo de una manera adecuada.

La rueda delantera se clava en la arena, la resistencia es alta  y el resultado de mi esfuerzo pobre.  El cuentakilómetros marca una velocidad de 3 Km/h y lo estoy dando todo.  Mentalmente echo mis cuentas... si quedasen 6 Km, a este ritmo tardo 2 horas en salir de aquí.  De cuando en cuando el terreno parece compactarse y vuelvo a montar... para volver a descabalgar 15 ó 20 metros adelante.

Si la parte de Madrid tuvo tramos poco concurridos y los campos de Castilla fueron solitarios... Tierra de Pinares, al menos en este tramo, es la soledad absoluta. No hay nadie, ni siquiera pueblos a la vista. A veces la flecha amarilla, muy desgastada,  tarda en aparecer un cruce o dos y, aunque ante su ausencia siempre opto por seguir de frente, empiezo a sentirme un poco tenso. Por primera y única vez en todo El Camino recurro al GPS del  móvil para confirmar que mi dirección lleva a Coca.

Desesperado estaba ya de subir a la bici, bajar, empujar y volver a subir y repetir la operación una y otra vez, hasta que por fin rompo el bucle y consigo mantenerme a bordo lo que queda de pista hasta entrar en Coca.

Hace un calor durísimo cuando llego.  En los pueblos y ciudades castellanas  que me he ido cruzando es poco frecuente encontrar árboles que den sombra a sus calles y plazas... Con un clima así y sin sombras bajo las que pasear o guarecerse no me extraña que después de la hora de comer y hasta las 5 de la tarde sea raro encontrar a alguien fuera de su casa.

En la plaza mayor del pueblo, encuentro la Iglesia de Santa María La Mayor abierta.  Necesito un descanso, así que entro.  La temperatura interior es muy agradable en contraste con la torrajera que está cayendo fuera.  Permanezco unos minutos en su interior recuperando fuerzas.  El fresquito es un buen estímulo a mi falta de Fé.  Me acuerdo de todos los que me importan y pido tener un buen Camino.

16:14 horas. Coca - Iglesia de Santa María la Mayor - un reducto de bienestar bajo el sol abrasador
Cuando ya no encuentro más excusas para permanecer dentro de la Iglesia, vuelvo al infierno exterior.  Buscar una fuente donde rellenar mis cacharras me lleva un tiempo, ni siquiera los locales lo tienen claro.  Parece que ya no está de moda poder beber agua en la calle y  han quitado las que todos conocen.  Alguien me da la pista buena, y en un parque junto a la muralla de la ciudad la encuentro.
16:20 horas. Coca - Plaza del Instituto. Dí unas cuantas vueltas hasta dar con esta fuente. Este hubiese sido un cansado final de etapa, pero aun me quedan  30 kilómetros por delante para acabar de reventar.
La ciudad tiene ambiente festivo, pese al calor y estar en plena hora de la siesta hay gente en la calle yendo y viniendo como preludio del hervidero humano en el que promete convertirse al caer el sol.

La fuente donde he parado a beber está al lado de la "Puerta de la Villa" una de las puertas de la antigua ciudad amurallada.  Tentado estoy de traspasarla he iniciar una visita en condiciones, pero no puede ser, me quedan 30 kilómetros y estoy bastante acabado.  Tengo que ponerme en marcha cuanto antes. 


16h29m. Torre mudéjar de San Nicolás. Resto de la antigua iglesia homónima. Si bien no se sabe exactamente su fecha de constucción, sí que se sabe de su existencia hacia el año 1247
Para retomar el camino de Santiago y dejarme guiar por la omnipresente flecha amarilla, retorno a la Iglesia de Santa María La Mayor  y desde allí, por la calle San Juan solo tengo que seguir su estela.

Dejarse guiar a ciegas es como ir  a ver una pelicula sin tener ni idea de su argumento.  Nos perderemos cosas, sin duda, y otras no sabremos entenderlas, pero las sorpresas también son mayores.  El encuentro con la Torre de San Nicolás me produce impresión ¿Pero qué demonios es esta maravilla?

De momento me conformo con admirarla y, como siempre, cabrearme porque aprecio un mejorable estado de conservación. Los agujeros practicados en su fachada parecen ex profeso para que las palomas lo hayan convertido en su hogar y, como todo el mundo sabe, esa no es una buena noticia para la supervivencia de las estructuras medievales.

Ahora que voy ilustrando mis recuerdos gracias a google y especialmente a la Wikipedia, me resulta difícil de entender que el tiempo y la acción humana hayan hecho desaparecer enteramente una iglesia, a la que su superviviente torre, hace presuponer que tenía dimensiones colosales.

Retomo la ruta compostelana aun con la torre de San Nicolás en mi cabeza y  tras tomar un par de desvíos por las calles del Municipio que me dejan en la Avenida de la Constitución vuelvo a flipar en colores: Había oído que no podía perderme la visita al castillo de Coca... pero ninguna explicación es más elocuente que verse a sus pies con la boca abierta por el asombro.   Este castillo es lo más raro que he visto en castillos en toda mi vida, qué flipada.   Dicen los que saben que fue construido en el siglo XV y que es una de las mejores muestras del gótico-mudéjar español... ¿De las mejores? ¿Es esto mejorable de alguna manera?

16:39 horas. Castillo de Coca. S.XV "Una de la mejores muestras del gótico-Mudéjar español" ¿Cuál es entonces la mejor? Interesante es  la explicación a su colocal foso, y es que resulta que es de los pocos castillos que se construyó en una planicie y su existencia fue necesaria para garantizar la protección del interior.


16:39 - Castillo de Coca - Puente fortificado que da acceso al primer recinto amurallado.

La salida de Coca se hace por la carretera de Santiuste. Mi nivel de energía es bajo y me cuesta coger el ritmo.  Juanjo Alonso recomienda no volverse a enfrentar a la arena de Tierra de Pinares y yo no tengo ninguna duda ni más remedio que hacerle caso.  Desde aquí, mis neumáticos sólo pisaran asfalto hasta dar por finalizada la jornada.

17:15. Villeguillo. Iglesia de San Pedro. Último pueblo de la Provincia de Segovia, antes de cruzar a la de Valladolid


Estoy muy hecho polvo, pero la hora del día y el kilometraje aun se alían a mi favor. Pedaleo esforzándome en quitar los ojos del cuentakilómetros de la bici, pero ni aun así retengo bien lo que va sucediendo a mi alrededor: Cruzo un río, llego a una glorieta y tomo la carretera de mi derecha y... pongo el piloto automático hasta que el cartel que indica la entrada a la Provincia de Valladolid me saca de mi letargo cerebral.

17:28 horas. Límite provincial entre Segovia y Valladolid. Se supone que para haber llegado hasta aquí he debido atravesar Villeguillo, pero juro que no me he enterado.  Sin embargo el track grabado por Wikiloc y una foto del móvil en el pórtico de su iglesia contradicen mis registros mentales.


Tras atrasvesar el límite provincial con Valladolid  pedaleo sin pena ni gloria. La carretera es tranquila y hasta bonita, pero mis sentidos no registran ya los detalles, sólo sensaciones.  A estas alturas me reservo una llamada, a la altura de Olmedo, para terminar de concretar el lugar donde pondré fin a esta larga etapa.

Gracias a la Guía del Camino de Santiago de Juanjo Alonso,  "El Capitán Pedales", sé dos cosas: que Olmedo es una población con todos los servicios que puedo desear, incluyendo Albergue de peregrinos, y que desde allí hasta Alcazarén median 20 kilómetros de distancia.

Es el momento de utilizar los recursos que el Camino está poniendo a mi disposición, especialmente el comodín del público, digo de Pepe.  Le llamo, él acaba de llegar al Albergue de Alcazarén y me informa de que no está sólo, que quedan sólo 4 camas y que espabile.

He de tomar una decisión quedarme en Olmedo o jugármela a recorrer 20 kilómetros más y quedarme sin cama en Alcazarén.  Apuesto por seguir.

Rondan las 7 de la tarde cuando la Nacional 601 me deja a los pies de Alcazarén. Pepe está en la puerta echándose un piti

-¿Qué tal tío? -
-Muerto Pepe, estoy acabado -¿Hay camas libres?
-Sí, siguen las 4 camas libres que te dije, tienes que ir a por la llave a la Oficina de Turismo"

Y de nuevo tengo que montar en la bici y seguir por la carretera hasta entrar en el centro del pueblo. Tampoco ahora tengo que hacer alardes de orientación, la torre de una iglesia y las flechas amarillas impiden que tome decisiones incorrectas.

Entro en la calle de la Iglesia y doy con el lugar que busco. Ahora sí que descabalgo y entro en las oficinas.  Me recibe la empleada de la Oficina de Turismo, me ve la cara de cadáver y me ofrece una botella de agua.

- ¿Desde dónde vienes?
-Desde Madrid, pero la etapa de hoy me ha traído desde Zamarramala.
- Dame tus datos para la ficha y paga lo que quieras, el precio del Albergue es la voluntad. - Supongo que estarás muy cansado y no querrás ver ahora la Iglesia de Santiago Apóstol...

-¿Visita guíada sólo para mí?
-Sí.
- Pues vamos.

Por lo visto, los peregrinos que caen por Alcazarén, suelen hacerlo de manera accidental, cómo es también mi caso, y no les importa mucho el patrimonio que ofrece este Municipio.  La Oficina de Turismo y el Albergue sirven al fin de ofrecer la posibilidad de compartir los tesoros locales con todo el que esté abierto a recibirlos.  Yo soy uno de ellos.

19:21 horas. Alcazarén, Iglesia de Santiago Apóstol.  Quizás la fachada menos espectácular de la iglesia, adornada además con los contenedores de reciclaje.  No estaban ya las fuerzas para pensar en la posteridad o en el mejor encuadre.  La iglesia dedicada al Apóstol cuyo camino me llevará hasta Galicia es de lo más interesante.  Sobre todo con las explicaciones de Beatriz de la oficina de Turismo.  Mil gracias por compartila con los peregrinos.

Beatriz, que así se llama mi guía, es una entusiasta de su trabajo y yo soy un afortunado peregrino que sin sus explicaciones nunca hubiera podido admirar ni entender lo que está iglesia tiene que ofrecer.

En primer lugar está dedicada a Santiago Apóstol, como muchas otras que he ido cruzándome en el Camino desde su inicio en el mismísimo corazón de la ciudad de Madrid.  

Antes de iniciar mi viaje ciclista, tenía la equivocada idea de que El Camino de Madrid era algo nuevo, abierto para aprovechar el empuje turístico de las peregrinaciones a Santiago, pero no.  Este Camino, es una ruta histórica, utilizada tanto  para visitar la tumba del Santo desde hace muchos siglos, como por segadores gallegos que bajaban a Castilla y lo que ahora es Madrid, a ganarse el pan con su trabajo. 

Esta Iglesia, datada en su parte más antigua en el siglo XIV, dedicada al santo y con múltiples referencias al mismo especialmente en su faceta peregrina, es un testigo mudo de que ya en el año 1300 y pico, esta ruta estaba activa y cumpliendo la finalidad para la que yo la estoy utilizando en pleno siglo XXI.

Interior de la Iglesia de Santiago con la guía de la Ofician de Turismo.

El interior de la iglesia tiene mucha chicha, además de las mencionadas imágenes de Santiago Peregrino, una de ellas con sombrero cordobés, y alguna que otra en su versión Matamoros, tiene también un "Cristo de los Pelos",  una estatua de cristo crucificado con pelo de verdad ofrecido por una donante particular cada cierto tiempo.  Por lo visto en los años cincuenta, la melena que lucía la imágen con el pelo hasta la cintura confería al cristo un look heavy metal total.  

La iglesia sufre distintas reformas a lo largo de los siglos, una importante es en el siglo XVIII en la que se construye el Evangelio y se abobedan los techos que no lo estaban.

Pero además de los datos puramente históricos, este lugar está lleno de curiosidades:

Una estatua de Santa Teresa, que para los entendidos es de gran valor, que no está donde debería estar a la luz del camarín y cuyo lugar lo ocupa una talla de la Inmaculada fruto de una donación particular.

Un santo Navarro, San Javier,  vestido de peregrino con conchas y todo, que nadie sabe que hace allí 

Un retablo mayor que no está en el altar mayor,  un molde para fundir campanas del siglo XVI que un arqueólogo reconocido confunde con restos de la Edad del Hierro. Unos frescos del gótico lineal tardío pintados un siglo despúes de los muros que los sostienen de la primitiva iglesia mudéjar y que fueron tapados con capas y capas de cal, entre ellos un Santiago peregrino.

Un camarín del siglo XVIII sufragado por el pueblo de Alcazarén, en pleno desfase del arte Barroco, que cuenta con una sorprendente banda de música azteca en su bóveda, y entre los músicos una única mujer  que además toca las castañuelas. Una ventana con un cristal del mármol alabastro. Y todo ello en una capilla que tiene la función principal de dar luz a la estatua de la Santa Teresa que luego cambiaron de sitio.

19:10 horas. Alcazarén, Iglesia de Santiago Apóstol. Camarín. Músico del coro azteca tocando el serpentón.


Cuando ya daba por acabadas las sorpresas. Beatriz se reserva para el final una última proposición. Me dice que si no me importa pasar por una angosta escalera llena de cadáveres de paloma y olor podrido me invita a ver la zona superior de las cúpulas de la Iglesia.   Acepto maravillado "Tú eres una guía y lo demás son gilipolleces"


19:13 horas. Iglesia de Santiago Apóstol. Escaleras que conducen al espacio sobre las bóvedas de la iglesia.


Parte superior de la iglesia primitiva, ahora protegida con una nueva cubierta de madera.  En sus muros aun es posible apreciar los dibujos geométricos que la adornaban.
19:19 horas. Alcazarén - Plaza Mayor.
En esta localidad fue apresado el famoso bandolero Luis Candelas el 18 de julio de 1837.

 Tras la visita a la iglesia de Santiago regreso por fin al Albergue y cruzo su umbral.

El edificio es pequeño pero cuenta, además de con cocina y un baño con ducha, con una habitación con 8 camas repartidas en 4 literas. El paso entre ellas es angosto y hay que atravesarlo con la bici y las alforjas hasta llegar al patio trasero que hace las veces de aparcamiento.

Salvo las tres camas que faltan por ocuparse, estamos allí 5 tíos con poco espacio vital, el ambiente está cargado por la alta densidad humana y porque  la mayoría de las ventanas sólo sirven para dar luz y  no pueden abrirse; tampoco hay persianas, pero esto es menos importante porque antes de que salga el sol la mayor parte de los inquilinos se habrá puesto en movimiento.

Dormitorio del Albergue de Alcazarén - 8 plazas en literas. La foto está tomada desde la puerta que da al patio donde se guardan las bicis.  La fregona que se ve al fondo da paso al baño y, contiguo a este una cocina con todo lo necesario. El precio por parsar la noche es la voluntad.

Respiro un poco cuando la tropa sigue mis indicaciones y se van a visitar la Iglesia de Santiago. Por fin sólo, me ducho tranquilamente, organizo la litera y hago mi serie de estiramientos. Acabo de terminar cuando llaman a la puerta, son tres ciclistas madrileños preguntando si quedan camas libres, les digo que sí y les envío en busca de la llave a la oficina de turismo.  Ahora sí, el aforo está completo.

Estoy liado manipulando las alforjas y, quizás despistado al comprobar que mi rueda trasera está pinchada, cuando uno de los pulpos  salta y su gancho metálico  me da una buena ostia a 3 milímetros del ojo.

Veo las estrellas, pero veo.   Es un ojo operado de desprendimiento de retina, he estado apunto de sufrir una desgracia seria. Quizás Santiago me haya protegido,  mi ángel de la guarda ha estado al loro  o simplemente he tenido la suerte de mi vida.

21:07 - Con hielo en el ojo tras el ostiazo con el pulpo de la bici.
Salgo a cenar y veo a Pepe en el bar de enfrente con los italianos.  Me acerco  pero al comprobar que las opciones del menú son exclusivamente cárnicas, pregunto por otras posibilidades.  Definitivamente me he vuelto un señorito.

Pepe cree haber visto otro bar 200 ó 300 metros más abajo . Se trata de el Bar Real en la calle Real número 34.
 
Lo menciono porqué me sentí súper agusto allí.  Me dieron hielo para el ojo que a esas alturas me estaba doliendo de lo lindo, y consensuaron conmigo un menú a buen precio (8 o 9 euros)  del que recuerdo especialmente unas lentejas de primero que estaban exquisitas.

Después de hablar con Gema y dilatar la sobremesa con un helado me volví al Albergue donde ya estaban los tres ciclistas de Madrid instalados.  Uno de ellos dice que va a dormir en el suelo junto a las bicis, porque están todas las camas ocupadas.  Según mis cuentas había tres libres para ellos tres, pero tampoco le doy más vueltas, le ofrezco mi esterilla y la rechaza educada pero incomprensiblemente. A estas alturas el día ya ha tenido más que suficiente para mí.

 

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