lunes, 2 de diciembre de 2013

La Pedriza: risco anecdótico en Quebrantaherraduras Superior, overbooking en la Peña del Reloj y visita al Muro del Snoopy

Amaneció el sábado frío y nublado con demasiadas ganas de escalar y pocas de arriesgar con Patones, el cañón del Pontón de la Oliva es una nevera un día agradable de invierno y un congelador cuando no todo está tan perfecto. Sus divertidísmas vías, tendrán que esperar una ocasión mejor.

Una semana atrás nos dejamos convencer por Alex de visitar Quebrantaherraduras Superior en La Pedriza, y el sector a pesar de ser un viejo conocido, resultó un lugar perfecto para escalar.   Habíamos dejado el coche a -2º C y, como consecuencia de una buena ubicación, quince minutos más tarde estábamos escalando en manga corta.

Hoy el cielo estaba cubierto y el viento entraba de refilón; se podía estar y se podía escalar, pero era mejor no entretenerse mucho para no quedarse helado.

Estando las vías principales "ocupadas" por una horda de entusiastas escaladores, calentamos en los bloques chapados de su izquierda "No way out", "Panzas", y un 6a anónimo. Hicimos las tres seguidas para lograr un calentamiento medio digno y avanzamos posiciones a la derecha.  "Mentiras Piadosas" (6c) es otro bloque, también viejo conocido, pero ya tiene entidad suficiente como para ser considerado una micro vía. Comento por si acaso, que el espit que sujeta su mosquetón de descuelgue amenaza disgusto. A su derecha Gema pilota (una vez más) el Halcón Milenario (V) hasta su reunión. 

El muro principal del sector parece que no va a quedar disponible en un periodo indeterminado de tiempo.  No nos gusta ni ser agobiados ni agobiar,  así que aprovechamos la oportunidad de la situación para pegarnos con un pequeño risco algo apartado, donde nos aseguramos  tranquilidad y pulirnos las yemas de los dedos en retos más novedosos.

Pillarle el rollo a "Niscalitos y Boletus" (6b) nos llevó 2 pegues el fin de semana anterior... No parece que el trazado de la vía y las chapas remen en la misma dirección, a cambio esta micro vía exige pensar, mover los pies y un cambio de manos: Poco, pero suficiente.  Gema la castiga al tope hasta "el fallo" que diría Almudena.

"Quien pisa como no debe le pasa lo que no quiere" (6c) es pequeña pero matona, 6c indiscutible.  Me llevó algunos pegues saber de que iba.  Una vez descubierto el intríngulis solo hay que apretar una ñapa con la mano derecha hasta que casi te revienten los tendones, subir un pie y, en equilibrio levantarse hasta el canto bueno.  Intensa, pero anecdótica.

Aun quedaba suficiente luz para un nuevo asalto, por contra el frío arreciaba y no permitía tomarse un respiro para coger aire.  En un gesto de rebeldía contra la realidad, me asomo a escrutar "El gendarme", la vía más llamativa de este risquín, 5 minutos más tarde empaquetábamos el material e iniciábamos el camino a pie hasta la barrera de Cantocochino.  Una vía de tres chapas es argumento más que suficiente para saber que volveremos pronto.

Una cena con amigos y planes de escalada para el domingo son el mejor final de vía para el último día de noviembre.

El domingo salimos de casa con el convencimiento de que íbamos a escalar  en las Placas del Halcón, pero en las escaleras de Casa Julián cambiamos todo lo planeado por la imponente fisonomía de la Peña del Reloj.   Mala decisión.

Cuando llegamos allí descubrimos que nuestra idea no era nada original y que no quedaba hueco para nadie más. Propongo seguir hasta el Cancho de la Muñeca, pero  no cuento con quórum. Si lo logro para ir al Muro del Snoopy y, finalmente tiramos para allá.

La última vez que visité el sector fue con Alberto y Jordi hará al menos 6 años.  Tenía buen recuerdo, pero mis recuerdos no eran buenos del todo. Nos llevó un ratillo dar con el sector y un poco más descubrir que el pie de vía era incompatible con la rodilla de Almu que ya estaba en código rojo.

Al final toca escalar por separado, Antonio, Zule, Almudena y su rodilla regresan al Reloj con la esperanza de encontrar menos densidad poblacional, mientras que Gema y yo, nos empleamos en salvar algo de un día que empezó presentándose ideal para escalar.

Algunos en el Reloj nos oyen comentar las bondades del Muro y deciden corre que te corre, llegar antes a coger sitio, o lo que es lo mismo, las vías de 6a.   Conseguimos no obstante, hacernos un hueco y escalar sin discutir.   Con 3 vías tuvimos suficiente "Puro Barrio", "Podón" y "Fisura Fontecha" (todas ellas 6a). Tres líneas consecutivas, sobre granito perfecto, con una distancia entre parabolts razonable y reunión común.  Cuando llegamos a tocar la roca, era tal el desgaste anímico y había corrido tanto el reloj, que dimos por buenas las tres vías, el sector y la jornada.

Una ronda de cervezas en La Jara y unas raciones con el resto de la tropa terminaron por completar un día con saldo positivo pese a todo.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Como bien dices, a veces hay que saber tener cintura y tratar de sacar lo positivo de cada momento, este domingo fue ejemplo claro de ello.
Me gusto mucho el sector, a pesar del patio y del paso...Usted sabe!!