miércoles, 4 de abril de 2012

Paralisis Permanente - La Pedriza.

...La demostración de que la vida sigue, que no va a dejar de seguir hasta que irremediablemente deje de hacerlo, y que en su discurrir se puede nacer y renacer hasta morir definitivamente, puede parecer compleja,  aunque en realidad no lo es tanto.  Basta con otorgarle  la forma de una vía de escalada deportiva que se llame "Paralisis Permanente"  que recorra dos largos de cuerda y que esté ubicada en la cara Norte de La Tortuga.
foto vinculada del blog http://tumbarral.blogspot.com.es


Esta vía es obra de la colaboración entre un tal Tino Nuñez, Luís Guiñales, Suso y Feli en 1981, y según la misma fuente (La Biblia de la escalada Pedricera, oficialmente conocida como "Guía de Escalada de la Pedriza"),  pudiera ser la mejor de todas las que jalonan la roca de esta enorme peña de granito.

La "Paralisis" ha cumplido ya los treinta, pero a mi me la presentó Javi hace seis años, concretamente un lunes 17 de abril de 2006. La tarde del domingo anterior había convencido a María para intentar  una vez más escalar la ASA hasta la cumbre y, una vez más, ese pegue no llegó a buen puerto pues se juntaron entre otros factores la inexperiencia, la total falta de previsión, mucha inconsciencia, la lluvia y el maldito cáncer.

El caso es que después de 3 ó 4 largo largos,  me ví en medio de una placa con las espaldas cubiertas por un testimonial, lejano y ponzoñoso espit blanco y sin reunión equipada a la que dirigirme.

Aquello era algo que me temía, pero que no me había terminado de creer.  La información de las guías en ese sentido me había resultado vaga, y más por estética que por precaución, había subido conmigo el material de pared que acababa de comprar.

Sin vuelta atrás,  y sin saber muy bien que hacer, monto por primera vez en mi vida una reunión con unos friends. Recupero a María y, tras un buen y vano rastreo de algo menos "clásico" con lo que continuar o retroceder, unas gotas de lluvia terminan por derribar nuestra moral.

María había empezado con la quimio y no podía enfermar...  Nunca antes nos habíamos descolgado de nada que no fuera un descuelgue deportivo y en aquel momento aquello no nos inspiraba ninguna confianza...   pero no nos quedaba otra  y lo hicimos:  Primero yo, y tras una tensa espera en la reunión intermedia, luego ella.

Al final retornamos al suelo, probablemente nos reunimos con Lola y más tarde llegamos al coche con la sensación de haber escapado a un gran peligro.

A pesar de vivir aquello como una odisea, aquella ascensión ha quedado guardada en mi memoria con todo el cariño del mundo.

El lunes siguiente era un "lunes al sol".  Yo estrenaba paro y como siempre que le he necesitado, pude contar con Javi ¿No es esa la principal cualidad de un amigo?

A primera hora de la mañana estábamos en la base de la Tortuga dispuestos a recuperar el costoso material.

Javi propuso subir por la "Paralisis"  y yo no tuve ningún argumento lógico que oponer.

Subo el primer largo de segundo de cuerda, izado como un fardo tembloroso. Al llegar a la reunión, Javi, experto en la materia, logra devolverme algo de confianza, y con ella puedo escalar de primero y de paso encadenar el segundo y último tramo de esta vía.

Desde allí, enlazamos con el largo de la Asa que habíamos dejado incompleto María y yo, recuperamos el material, y desde un bloque de la cara Norte descuelgo a Javi hasta la reunión de "Ojo Aceite". Luego, asegurado por este, me toca destrepar a mí con mucho estrés por aquello del factor dos.

Recuerdo casi todo de esos dos días, sin embargo, ayer cuando tomábamos unas cervezas con Javi y Susana, él no se acordaba de mucho...  Esta claro que en la escalada, como en la vida, no todos vivimos lo mismo de la misma manera (a pesar de navegar a través de  70 metros de roca unidos por los dos cabos de la misma cuerda)

Más o menos 6 años más tarde, el devenir vital,  me vuelve a traer un sábado 29 de marzo de 2012 al pie de vía de La Paralisis Permanente.

A María hace tiempo que se le acabó el suyo por "estos lares"  y nos dejó.   Yo me sigo llamando Alberto pero no soy el mismo.   Tampoco comparto, esta vez, la misma cuerda con Javi (aunque le sigo teniendo en "nómina"), ni Lola me espera a pie de vía ladrando a todo aquel que se acerca a nuestras mochilas. Aquella era una vida con mucho potencial pero terminó.  

Desde hace ya tiempo y espero que hasta que los gusanos me devoren, los cabos de mi  cuerda vital me mantienen unido a Gema y es Pepa quien espera a pie de vía.   Todo parece un mero cambio de nombres, pero mucho más allá, se trata de una nueva vida dentro de la mía que no quiero desperdiciar.

La "Paralisis" me impone, quizás porque guardo las sensaciones de cuando nos conocimos por primera vez, pero con casi 700 vías a mis espaldas hace falta algo más que un pequeño off width, una travesía y parabolts alejadillos para detenerme.

Me hago con el primer largo y recupero a Gema hasta la reunión.  El 2º ya me pertenecía desde hace tiempo, así que me permito pisar el tornillo del Parabolt que han robado de la reunión y salir corriendo hasta el final.

Ese día también escalamos "Camino" (V+) y "Chico Kleenex" (6a); la primera muy buena y la "Chico" cinco estrellas, absolutamente disfrutona.

Dos días más tarde volvíamos a repetir el primer largo de la "Paralisis".  Esta vez la escalo lo suficientemente calmado como para disfrutarla como nunca.  La excusa era enlazar con  el segundo de "En esta casa no hay piojos" (6a) que me resulta normalita aunque agradable. 

La jornada acaba derribando por fin "Doble Buril" (6c) en un estilo fullero, con un alarge en el paso y un estilo aturullado que sólo buscaba el encadene.  A esta bonita vía se la puede hacer "bailar" mucho mejor... Incluso por mí.

La vida sigue y todos los que estamos aquí con ella.

1 comentario:

Anónimo dijo...

riarumbHola soy SUSO,,que abri la via con los que hoy son y sean por mucho tiempo unos monstruos de la roca,,,estaba aqui nostalgico y veo que es un clasico de la pedriza,y de las mas espectaculares,,ya que se ve desde el chiringo,,,suerte a todas y todos,,,