domingo, 1 de enero de 2012

2011 y un poquito de aventuras en Leiva.

 ...No ha sido este mi mejor año como escalador, tras un prometedor inicio, encadenando algunos 7a, llegaron las lesiones, la desmotivación, la falta de tiempo y algún disgustillo en lo personal.   A pesar de todo la maquinaria nunca llego a detenerse por completo, así que al ralentí y alejado de la capacidad necesaria para encadenar 7a's o 6c's, recalamos este verano en Quirós donde al menos si recuperé la ilusión por trepar, que al fin y al cabo no deja de ser el elemento esencial de esta historia.

Gema siempre ha estado ahí,  dando su apoyo y a veces sacándome a rastras al monte cuando  mi mal humor o mi desesperación vital llegaba a límites de "código rojo"...  La verdad es que no me imagino como hubiera sido este 2011, ni el futuro sin compartir proyecto vital con ella.

A nivel de amigos, hemos compartido, este año más que ningún otro, muchas jornadas patoneras con Zule, Antonio y Almudena... Y también con Cora y Tula... Y en todas ellas, lo que más ha merecido la pena encadenar, poco ha tenido que ver con la roca.

Hemos echado mucho de menos a Javi y Susana. Nuestra falta de tiempo, o más bien la mía por mis intenciones frustradas de intentar estudiar, nos ha impedido seguirles la pista algo más...  En algún momento hemos deseado con fuerza poder acompañarles a Cuenca y hasta nos hemos llegado a creer que podríamos... Pero en la práctica los sueños chocan con la realidad y esta manda que los domingos hay que comer pronto en casa para sacar algún rato frente a los libros... Que no es lo mismo que estudiar.

Alfonso es ese "verso suelto" con el que nos hubiera gustado compartir más tiempo.   No ha podido ser, pero será.   El Yelmo nos espera y él es nuestro hombre en su pared Sur.

Este también ha sido otro año sin María...  Su muerte se va separando del presente a medida que se van intercalando los años... El dolor remite, el olvidó no gana terreno. Es lo que hay.

... Y bueno, un poco de chicha para esta entrada...   Una especie de "Bonus-Track" para un blog "técnicamente detenido" desde hace meses.

Pues resulta que como somos gente de costumbres, este año volvimos a nuestro "habitual lugar del crimen invernal"   así que La Fiera, cargada hasta los topes, nos condujo, en su primer viaje puramente aventurero, hasta el Área Recreativa La Perdiz, campo base de la escuela de escalada de Leiva.

Aunque partíamos para quince días nuestras actividades en Leiva nos retendrían allí ni más ni menos que siete.   A las 20:30 del sábado y con la furgoneta cargada como si huyéramos de algo, tomamos rumbo a nuestro destino murciano.  Alrededor de las dos de la mañana y tras montar la tienda de noche y con un frío que pela dimos por concluida la jornada y nos retiramos a dormir, que no a descansar... y es que como estábamos oxidados por la falta de movimiento la primera contrariedad no tardó en surgir...  ¿Que hacía yo en diciembre en Leiva con un saco del Decathlon cuya temperatura de confort son +5º?  ¿ Y cómo es posible que fuese en verano  a Picos de Europa arrastrando en la mochila un pesado saco Altus cuya temperatura óptima de uso baja varios grados por debajo del 0?



Pues si en aquella pagué con sudores de verano, en esta me tocaba pagar con frío mi, como decía un antiguo jefe: "desastre organizativo"

La primera noche se me hizo larga, a partir de la segunda se acabaron las tonterías: calcetines, dos forros polares y Pepa en medio para dar calor... Me levantaba oliendo una mezcla de entre a tigre y a perro pero habiendo dormido caliente.

Gema tenía un saco de 0º pero como es más friolera que yo, siguió mi política de precios y  olores.

La precariedad endurece y nos gusta en este ámbito, pero como somos chicos con clase un aseo básico en el servicio del área recreativa nos mantenía en condiciones de ser recibidos por la Reina de Inglaterra.

Era domingo, nuestro primer día, y aunque nos levantamos rotos por el viaje y  la noche en lucha contra el frío estábamos como locos por tocar "el balón", así que al tran trán, mientras Pepa correteaba eufórica en busca de sólo ella sabe qué, nos presentamos  tras 47 minutos de aproximación al pie del subsector de iniciación de Las Cuevas, que "que era para lo que estábamos en ese momento".

Un par de V+ ("La U" y "Final"), y un III ("Iniciación") nos sirvieron para divertirnos y sentirnos de nuevo "en nuestro medio"
El "Columnvert" además de cumplir perfectamente su función, sienta "así de bien"

Con las últimas luces del día regresamos al campo base,  no creo que fueran ni las seis de la tarde y ya estábamos acoplados en nuestras sillas mientras en el hornillo amenizados  por su onomatopéyico "suave siseo" se cocía nuestra primera olla de pasta del viaje...   A la temprana cena le siguió el inicio de nuestra añorada rutina:  excursión a los lavabos para fregar la intendencia (este año la fuente estaba seca) lavarnos los dientes, y veinte o treinta minutos de aporreo de la guitarra al compás de un metrónomo, mientras Gema ojeaba la guía, apuraba su infusión o simplemente estaba acopladilla junto a mí.

No más tarde de las 9:30 nos introducíamos en los sacos y hasta el día siguiente....

Echaba de menos esta rutina viajera de disfrutar de largos desayunos y cenas con hambre, dormir no menos de 10 horas y no preocuparnos de otra cosa más que de desayunar-aproximar-escalar-desaproximar-cenar y dormir.  Me encantaría que la vida no se complicase mucho más allá de eso...

¿En qué piensa Pepa?
Así, mientras pasaban los días, fuimos entrando en calor... Y mientras Gema se sacudía por unos días el polvo del tope rope y escalaba siempre de primera encadenando absolutamente todo en lo que se metía, yo luchaba por adaptarme a la roca y robarle pasos a las vías.
Añadir leyenda

Al final además de repetir unas cuantas, cayeron algunas nuevas, y a pesar de lo discreto del grado, a mi me parecieron duras y muy buenas:

-El Beso negro (6a+)
-Sólo una sonrisa (6a)
-Con pelos en la lengua (6b+):  Absolutamente recomendable para quien le guste escalar vías apretando de principio a fin... y no sólo me refiero a los cantos (... vamos, de lo del culete y eso...)

Después de cuatro días escalando, el quinto dimos tregua a nuestros escocidos dedos y desempolvamos las bicis. Como de lo que se trataba era de dar un paseo y ninguno había montado demasiado en los últimos meses decidimos apostar a caballo ganador y hacer la misma pista que recorríamos cada día para llegar a las paredes siguiéndola hasta donde nos aguantaran las piernas.

Al poco de salir, tras cruzar un puente colgante, casi me voy por "la barranquilla" al romperse la cadena cuando estaba intentando no quedarme parado en la subsiguiente rampa.  No habíamos hecho más que entrar en calor y primer incidente mecánico, 15 minutos más tarde retomamos la marcha...  300 metros más allá la bici de Gema "El Pepinillo" muestra ciertos problemas con la cadena, especialmente al intentar meter el plato grande...   A pesar de los pesares y de que el desnivel es considerable, acabamos cogiendo ritmo y poco antes de coronar el puerto neutralizamos a un grupo de murcianos que estaba "haciendo hambre" para la barbacoa que harían en La Perdiz.

Con ellos charlamos luego un buen rato en la cumbre, y nos dimos cuenta que llevábamos cinco días sin relacionarnos con nadie que no fuera nosotros mismos... y oye, por una vez lo estábamos haciendo sin discutir.

En el Collado Blanco los murcianos se dieron la vuelta, pero nosotros decidimos seguir un poco más, hasta unas casas que se veían al otro lado y mucho más abajo de lo que pensábamos
La bajada es fulgurante, pista de cemento con algunas curvas de herradura, en cinco minutos estoy ante las primeras casas...  Veinte minutos más tarde Gema llega a mi altura.. "Relativo esto del tiempo" -Pienso.

El retorno al puerto nos cuesta más de lo esperado, las rampas son durísimas por lo que tenemos que meter todo el desarrollo y apretar los dientes, Gema tiene que descabalgar, pero como siempre no se rinde, y a penas la saco cinco minutos cuando nos reunimos los dos de nuevo en la cima del collado.   Ahora todo es cuesta abajo hasta el coche, imposible ir a la par, así que me adelanto yo para buscar a Pepa que se ha quedado en la furgo, y también para disfrutar de una bajada pistera "A tope de power".  Se que Gema se lo toma con calma, así que con Pepa chupando rueda desandamos de nuevo la pista en busca de mi infatigable compañera de fatigas.

El viernes después de haber encadenado los "objetivos mínimos"  y ante una previsible noche con nueva caída de temperaturas, pensamos en anticipar la partida prevista para la mañana del sábado, así que usamos el comodín de los amigos, llamamos al "Clan de Almu" y sugerimos una invitación para pasar la noche en su guarida de La Manga.



Reencontrarnos con ellos, la ducha caliente, un restaurante y una cama nos hace sentirnos, a pesar de nuestras tendencias más bien republicanas, como auténticos reyes.

El sábado era el día de partida, pero como el estrés nos lo habíamos dejado en casa, nos sobró tiempo para dar una vuelta, desayunar dos veces y despedirnoscon calma de nuestros amigos y de nuestra querida Pepa.    La siguiente etapa vacacional nos llevaría 850 kilómetros por delante hasta la zona de "El Tarter" en Andorra. Donde íbamos y a lo que íbamos no tenía sentido llevarla, además Antonio, Almu y Cora le ofrecían desde todos los puntos de vista, un mejor plan vacacional.

1 comentario:

Anónimo dijo...

FELIZ AÑO! Ojála este año sea estupendo para ti en todos los aspectos de la vida, te lo mereces...Ah! y no dejes de escribir, aunque las entregas se hagan esperar...