jueves, 11 de agosto de 2011

Vaciones 2011 II: Asturias: Quirós y Picos.

... Durante nuestra estancia en Almería  alcanzamos una profundidad máxima de -19,5 metros en la inmersión en El Crater de San Andrés.  Después de hacer parada y fonda en Madrid los objetivos verticales sólo tenían el signo más delante.

Guardados en el armario quedaron las máscaras, los tubos, las aletas y los escarpines. En su lugar, el suelo del salón se fue cubriendo con  todo el variopinto material de escalada y montaña del que disponemos. El criterio es el de siempre... Ante la duda nos lo llevamos todo, luego, ya veremos.

Atrás quedaba el blues de las profundidades almerienses, mientras ante nosotros, se nos abría un no menos emocionante paraiso vertical de Rock and Roll rocoso asturiano..

Con la noche envolviéndolo todo,  echamos el freno de mano en el parking de Aciera.  Jose Antonio abroncaba a unos incautos que no se habían pasado por el bar "ni a decir buenos días"... Se nos escapa una sonrisa: Nos alegramos de verle en plena forma.

Estamos medio muertos, así que tras unos fideos "al camping gas" nos metemos en el sobre, pegamos el sello y hasta el día siguiente.

Comienza aquí un período de largos desayunos, de aproximaciones a la escuela de El Llano, de reencuentros con amigos y conocidos y de exploración del entorno...   El domingo nace nublado, así que con mas pachorra que calma subimos al Escalón.  Hay ambiente y en boca de todos está el fatal accidente de Sergio.  Con una sensación mala en el estómago, nos plantamos ante la roca en un dudoso estado de forma anímico y físico...

Poco a poco, día a día, a medida que la mente y el cuerpo se van poniendo a tono vamos recuperando el placer de escalar.   De menos a más, repetimos todas las vías que ya tenemos en la libreta y alguna que aunque no consta ya hemos probado; canto a canto, paso a paso, busco las sensaciones que tanto me enganchan.

Gema suda miedo.   El atasco mental es difícil de explicar.   En su interior lo intenta, pero fuera sus músculos no se mueven.   Aun así la lucha de cada día nos hace sentir bien. Ninguna frustración resiste a la sensación de hacer lo que te apetece en cada momento. 

El mártes por fin visitamos Somiedo,  era una de las cláusulas condición sine quanum, para viajar a Asturias. 

De camino, aconsejados por Manuel, paramos en Teverga para aprovisionarnos de bollos preñados y empanada en la recomendable panadería "La Rápida". Precios populares y gran calidad en sus productos. La vida es fácil cuando los colegas te abren huella en estos asuntos.

En  Pola de Somiedo existe un Centro de Interpretación y Recepción de Visitantes donde nos facilitan un mapa y nos proponen un trekking que nos llevará a conocer desde "Valle de Lago" (el pueblo)  el Lago del Valle (el lago)   PR.AS - 15.1 este último,  es con sus 24 hectáreas, el de mayor superficie de Asturias

Durante el camino atravésamos algunas brañas, que al contratio de lo que yo pensaba no es el nombre de la cabaña con el característico techo de paja sino el de los terrenos ricos en pastos y agua de los puertos, donde se llevaba al ganado desde la primavera y hasta el otoño.  Algunas de las construcciones de estas brañas son las típicas edificaciones  rústicas, hechas de piedra y paja que principalmente servían para guardar el ganado, aunque en algunas también, se guardaba la paja o servían  de dormitorio al propio pastor.


Además de otras especies más habituales como el venado y el rebeco, en Somiedo encuentran su habitat otras más difíciles de ver como el urogallo, el oso pardo y el lobo... Aunque no será precisamente en esta ruta donde más posibilidades tendremos de avistarlos.



Prolongamos la excursión dando la vuelta al lago para observarlo en toda su perspectiva.  No nos sobra ninguno de los pasos dados.

A la vuelta de Somiedo, pasamos un par de días más escalando en Quirós, poco a poco nos hemos ido poniendo en forma y nuestras piernas nos llevan a pie de vía con menos dificultad.  Manuel nos informa de que hay previstos un mínimo de tres días de buen tiempo. Es el momento de ir a Picos.

En Poncebos, el parking del funicular nos sirve de campo base. Un cartel prohibe expresamente la pernocta de autocarabanas y rulottes... No nos incluímos en ninguna de esas categorías, aun así intentamos no llamar demasiado la atención y como se ve en la foto, pasamos totalmente desapercibidos.


Empieza ahora la parte más aventurera de nuestra estancia en Asturias, y la primera dificultad con la que nos encontramos fue decidir que llevar.   Una vez más pecamos de novatos y llenamos las mochilas a reventar. En realidad no sabemos resolver la cuestión acerca de si hacíamos bien llevando más cosas por el hecho de ser novatos y por tanto más propensos a meternos en líos o si por ser novatos llevábamos cosas de más y por ello íbamos a ser más propensos a meternos en líos... Qué parece lo mismo, pero no lo es.

Lo que sí teníamos claro es que Pepa llevaría su comida, la correa, sus botas y una pomada que nos habían recomendado para sus pezuñas.   También sopesamos la posibilidad de que llevara su propia agua, pero nos dió pena al verla tan poquita cosa  y dejamos esa botella en el coche.



La primera etapa nos llevó en casi 14 kilómetros desde Poncebos,  a 226 metros sobre el nivel del mar, hasta el refugio Jose Ramón Lueje, en el Jou de Cabrones, a 2.083 metros, pasando por Bulnes, la Canal de Amuesa y las Cuestas del Trave... tenemos los waypoint y el camino esta marcado... solo queda sudarlo.

La Canal de Amuesa no presenta ninguna dificultad técnica, pero sí una gran inclinación que unida al desnivel acumulado desde Poncebos la hace especialmente dura.  Además pica el sol y es el día en el que porteamos más peso ya que llevamos íntegra la comida para varios días.

Una de estas construcciones fue el antiguo refugio vigón

Ganar el Collado de la Cima nos supuso un gran esfuerzo pero allí estábamos... nos detenemos unos minutos para  tomarnos un respiro y aprovechamos para hacerle algunas fotos a la Majada de Amuesa donde estaba el antigüo Refugio Vigón hoy en desuso.  La tranquilidad dura poco porque las vacas tienen terneros jóvenes y andan mosquedas con la Pepa.   Repuesto el resuello nos ponemos en marcha hacia nuestro destino antes de que acaben por envestirla.



Hemos superado el desnivel más pronunciado, pero aun nos quedan más de 600 metros hasta alcanzar la cota del Refugio de Cabrones. Las Cuestas del Trave, más suaves, nos permiten avanzar mucho más antes de darnos los descansos.






El sendero, tras las Campas del Trave da paso a un caos de bloques donde hay que estar atento a los hitos y a las marcas blancas y amarillas para no desorientarse.

Algunos pequeños pasos conflictivos están protegidos por una cuerda a modo de pasamanos.  No son difíciles pero las cuerdas añaden un nesario plus de seguridad.   Otros requerirán nuestra habilidad para destrepar algunas placas bien marcadas.

Después de un solitario ascenso comenzamos a cruzarnos con algunos montañeros, sin preguntar caemos en la cuenta de que debemos estar muy cerca de nuestro destino y así es, una vez cruzado un pequeño collado aparece ante nuestros ojos el Refugio Juan Ramon Lueje.  Hemos tardado 6 horas y media desde Poncebos, un horario razonable y estamos muy contentos.


Una vez en el Refugio lo primero que hacemos tras ser recibidos por el guarda, un tío hospitalario y que además trata muy bien a Pepa, es hidratarnos convenientemente a base de Coca-Colas.

Tras un pequeño periodo de recuperación buscamos un sitio para plantar la tienda e instalarnos.    

Cenamos pronto, miramos los mapas y repasamos el itinerario del día siguiente... todo ello sin demasiada concentración pues estamos muy agotados y nos quedamos fritos tras contemplar la puesta de sol con las primeras sombras del anochecer.  
Puesta de sol sobre las Agujas de Cabrones



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Tan solo han pasado unos días y ya parece tan lejano....vuelvo a comenzar la jornada con una sonrisa al recordar nuestra aventurilla...

Antonio dijo...

Que recuerdos! El año pasado anduve por allí y todavía tengo recuerdos imborrables.

Saludos

Joaquín Pérez López dijo...

Hola Alberto y Gema (...y Pepa):
Muchísimas gracias por vuestro comentario en mil blog.
Me hace mucha ilusión saber de vosotros. Perdonar que haya tardado en salir de Collado Jermoso. Ya sabéis que iba muy cargado y por lo tanto iba despacio y sin prisas. Me hubiese gustado disfrutar de vustra compañíaYo tiré por las colladinas hasta Liordes y la canal del embudo, luego di la vuelta para tirar por Asotín (La Sotín). Dormí en Asotín plácidamente y al día siguiente bajé a Cordiñanes. Espero mantener el contacto con vosotros por si venís a Asturias en otra ocasión y nos podemos ver. Quedaros con el nombre del blog y en la página "Presentación " viene mi correo electrónico para comunicaros conmigo. Deseo que os vaya muy bien. Os lo merecéis. Un fuerte abrazo y espero tener la suerte de volver a veros. Un fuerte abrazo.