lunes, 8 de agosto de 2011

Vacaciones 2011 - Parte I Submarinismo en Almería


Esta noche a las cero horas terminan nuestras tres semanas de vacaciones y tras lo que dé de si la necesaria cita con Morfeo, retomaremos las aparcadas obligaciones que componen el ordinario día a día.  Hasta entonces, aun tengo tiempo de ordenar aquí lo que serán los recuerdos más reseñables, las vivencias por las que merecerá la pena ofrecer resistencia al olvido, haciendo todo lo posible para  que dejen una huella reconocible, cuando el 2011 sea sólo un difuso período del pasado.

El viernes 15 de julio a las tres de la tarde comenzaba de facto nuestro "desesperado" período vacacional aunque administrativamente este se retrasase hasta el lunes 18.  Después de comer, casi a las cinco de la tarde hemos logrado tener algunas cosas claras:   La primera es que nos vamos a pasar unos días buceando y que estos días van a transcurrir en la Provincia de Almería.  Mis padres tienen casa en Roquetas y vamos a coincidir allí con ellos, con mi hermana, mi cuñado y mi sobrina.   Además del buceo la convivencia familiar va a ser otra experiencia de la que intentar salir airosos.

La segunda es que después de Almería y previo paso por Madrid, nos iremos a Asturias a escalar a Quirós y hacer algún treking por Picos de Europa.

A estas premisas habíamos llegado no fácilmente, tras exponer cada uno sus puntos de  vista y negociar sobre las preferencias de cada cual. La bicis se quedarían en Madrid por esta vez. La decisión fue difícil, pero acertamos.

Pepa es difícilmente compatible con la playa, de hecho, es la única limitación que hemos encontrado a la hora de convivir con nuestro perro. No hay ninguna de la que tengamos noticia en la que esté permitido llevarlos.   Javi y Susana de nuevo nos echan una mano en este sentido y se hacen cargo. Valverde de Alcalá y Cuenca serán su destino vacional.

La semana antes de salir, "Bud" o Paco, con el que he compartido algunas salidas en bici de Montaña, me manda buenas referencias del ISUB y tras hablar con ellos por teléfono cerramos un Refresh, o una inmersión de repaso de las maniobras más importantes aprendidas en el Open Water.

Como la vuelta a Madrid será una mera escala para continuar viaje a Asturias, el viernes a plena carrera compro algunas cintas exprés que nos faltaba reponer, contratamos un seguro para Pepa, le compramos el enésimo collar luminoso y encargamos por teléfono unas alforjas y unas botas para evitar los cortes de la afilada y abrasiva caliza de Picos en la palma de sus pezuñas... 

El sábado 16 de julio, después de más de diez años vuelven a verme el pelo por Roquetas de Mar, a Gema no se lo habían visto nunca así que ambos lucimos melena.  Mi madre está muy contenta de tener a tanta familia allí, y yo estoy contento de verla a ella contenta. La ciudad está cambiada, la gente de allí dice que a mejor.

El domingo hacemos nuestra primera inmersión después de que el año pasado hiciéramos en Turquía, el curso Padi Open Water.  Estamos emocionados pero tensos.  El recibimiento en el ISUB nos sorprende por la frialdad...  El Refresh no es tal, se limitan a asegurarse de que sabemos respirar bajo el agua y poco más.  En total 5 minutos de dedicación; el resto de la inmersión buceamos en el área conocida como "El Castillo".    A pesar de todo salimos contentos.  La prohibición del baño al hallarse la zona bajo un cuartel de la Guardia Civil han convertido este rincón de San José es una mini reserva marina.    Vemos en pocos metros cuadrados más vida subacuática que en todas nuestras inmersiones en Olympos.

Uno de los del Isub, un veterano rockero bastante majete, disponía de esta máquina para pasearse por San José, no fotografíarla hubiera sido algo imperdonable.


Repetimos con ISUB el lunes.   Las tensiones iniciales han desaparecido.  Hoy buceamos en el área de "Las Hermanicas" compartiendo actividad con una familia un poco especial. Nuestra guía bajo el agua, Rosa, nos transmite buenas sensaciones y a pesar contar con algo menos de biodiversidad marina disfrutamos mucho más de la inmersión.

Lo que hacen realmente bien en este club, o al menos la persona a la que le tocó hacerlo en nuestras dos inmersiones, es el briefing, o lo que es lo mismo, la introducción a la actividad específica que se íba a realizar.   

Gema redactando los pormenores de la inmersión en nuestro cuaderno de buceo.
El mártes toca descansar, visitamos Almería y gozamos de sus fantásticas tapas.  De vuelta en casa degustamos la mejor fideuá que mi paladar ha tenido la suerte de probar.   Mi hermana es la artista.

Esa tarde la dedicamos a dar una vuelta por Roquetas y disfrutar de un relajante baño de mar.  Por cierto, y por si alguien se lo pregunta y permanece por este motivo desvelado durante las noches estivales entre convulsiones y sudores fríos:

Como regla general en los meses de verano, las siete de la tarde es la mejor hora para disfrutar de la playa... mucha menos gente, el sol no quiere arrancarte la piel y el agua esta más caliente que por la mañana.  Comprobado.

Matamos el día visitando la casa de unos buenos amigos de mi hermana.   Parece que estamos dentro de una revista de decoración.  Ni una mota de polvo, ningún objeto fuera de su exacta ubicación,  ningún póster en la pared.   De entre tanto lujo  y diseño nos quedamos (figuradamente, claro) con la piscina y con la tele 3D de Samsung. De verdad que Los Jonas Brothers parecían estar tocando en el salón.   Daban ganas de arrancarles la cabeza.

Pero lo de más valor de estos chicos no es lo que tienen, sino que saben hacerte sentir bien con lo que tienes tú.

Emigramos el miércoles después de comer.  Queremos bucear en otro enclave del Cabo y disfrutar de una noche de vida hippy furgonetil.  Antes, mi hermana y la Termomix han vuelto a hacer de las suyas.    Hoy toca inmersión en Carboneras con el Branquias.   Una llamada al 11888 nos ha llevado hasta allí.

Interior del Branquias
Nuestra guía, Carla, es joven y tiene rastas, también es fotógrafa, acaba de comprarse una Renault Trafic de segunda mano y tenemos la suerte de contar con toda su atención pues nadie más compartirá inmersión con nosotros.  Tras ser sondeados sobre nuestras habilidades submarinas (precarias) y nuestra ilusión (tercer dan), triunfa este último criterio y nos lleva al islote de San Andrés ha hacer la inmersión denominada "El Cráter".

 Los elementos se alían con nosotros: Visibilidad perfecta, explosión de vida marina, y nosotros damos la talla. Observo a Gema bucear tranquila por primera vez. El efecto dominó es total.

Abriendo los ojos como platos, dejamos que los sentidos se emborrachen compartiendo espacio con los bancos de barracudas, las doradas, las nacras, las morenas    y las estrellas de mar.    No son las únicas especies que salen a nuestro encuentro sólo son algunas cuyos nombres  soy capaz de recordar.

A 20 metros de profundidad, hipnotizados por las coreografías de nuestros anfitriones marinos intento no perderme detalle, me siento una especie de Jacques Costeau durante 35 minutos mágicos.

Emergemos junto a Carla, a mi se me escapa un ¡Qué pasada! y a Gema un ¡Qué bonito!  Esto no podía acabar de otra manera que tomando cañas. La idea procede de Carla, luego se nos unen sus colegas Mauro y su chica.

Las cañas se transforman en cena y la cena en helados en el paseo marítimo.  Ya sólo queda que Carla nos guíe a su lugar de furgoneteo favorito.  A 7 metros del mar, el ruido de las olas nos acuna en los brazos de un urgente sueño.
La crisis ha tenido pocas consecuencias positivas, el parón de algunas obras es el mejor ejemplo de que de todo lo malo siempre puede sacarse cosas buenas.

La luz de la luna nos iluminó el camino hacia nuestro descanso.

Despertar con el sol, en la orilla del mar no tiene precio.

 
Nosotros nunca  habíamos pernoctado en un sitio así
Amanece poco antes de que mi Timex Ironman comience su cantinela matutina, pipi pí, pipi pí, pipi pí.     Tras la segunda llamada al orden emergemos bajo la manta tomada prestada de la casa de mis padres (olvidamos los sacos).   Carla nos acompaña a desayunar de nuevo a Carboneras.   Intercambiamos mail y prometemos volver a vernos, quizás escalando en la Pedriza.

Nos queda una inmersión, la compartimos con otros buceadores, hubiera sido reseñable si no tuviéramos tan reciente la del día anterior.  Aun así nos convence el Branquias, quizás hagamos el Advanced con ellos.

Furgoneta y carretera. Paradas, una y gracias.  Tenemos ganas de ver a Javi y Susana y reencontrarnos con Pepa.

Les encontramos en ese equilibrio místico que sólo ellos han conseguido convertir en forma de vida.   Es verlos, y que te entre el buen rollo.

Nos enteramos de sus labios que Sergio Breñas, el guarda del Refugio de Quirós se ha matado al despeñarse desde El Escalón en un accidente tonto y evitable.   Se nos encoge el corazón.   Le conocíamos poco, pero le habíamos tratado con cierta frecuencia y desde hacía tiempo, y podemos decir que ese trato siempre había sido agradable y facilitador.  Personalmente le consideraba un elemento más de Quirós.  Un elemento más de un lugar perfecto en el que nada quieres que cambie.

Un día hace muchos años me recomendó escalar "Ojos de goma cocida" y "La placa del John".  Dos buenos proyectos para homenajearle.

Sergio, sentimos mucho tu pérdida, te echaremos de menos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No hace falta que te diga que me he emocionado al leer tu entrada, tus recuerdos son parte de los míos...