miércoles, 7 de marzo de 2012

Erre que erre en el Sector Moro.

...No se me había quedado buen cuerpo con nuestra última visita al "subsector" Moro en Los Brezos y como mayo se preve caluroso y  ya estamos en la recta final de la temporada Pedricera, había que aprovechar la más mínima brisa para pasar la escoba a un sector con demasiados cadáveres que esconder bajo la alfombra...

El sábado se levantó agradablemente fresquito y algo nublado...  y el plan B, "Colina Hueca" quedó definitivamente aparcado para las jornadas, irremediablemente calurosas, que están por venir.

Mientras avanzo caminando por el Tranco pienso en lo triste que resulta este invierno sin lluvia, sin nieve y sin frío que nos ha usurpado la gran experiencia de ser partícipes del espectáculo de la sublime combinación de olores, sonidos y colores que nos ofrece el agua al fluir sobre las rocas bajo el cielo azul pedricero.

En cambio cada año, sin faltar a su cita y sin alejarnos mucho de esta senda, descubrimos  dos o tres aberraciones nuevas con forma de chalet, 4 ó 5 nuevas expresiones artísticas de amigos del spray y cada vez más basura... el color de la Alcaldía de Manzanares ha cambiado... pero su política no, y es que el único color que importa, nos lo dijo Paul Newman, es el del dinero.   

Enfrascado en mis asuntos, aprieto el paso dejando a las chicas atrás. No tengo la forma suficiente  para acompañar a Antonio en su "variante" y confiar en que me resten fuerzas para escalar, pero tampoco la tengo como para acompasar mi ritmo al de la rodilla de Almudena...  He esperado con ansiedad este sábado y necesito devorarlo.

Cada vez que paso por el cartel que nos informa de  la "mejora" del sendero que sube a los Brezos contengo una arcada. Cada vez que piso los erosionados escalones en los que se han gastado el dinero para evitar la erosión, doy otra, y cuando veo las jaras cortadas y apiladas en los márgenes del sendero listas para arder cual pira funeraria en el entierro de "Patroclo", me cruzan por la cabeza ideas homicidas que me hacen sentir bien.


Cuando llego al collado mi ritmo es alto, estoy loco por dejar atrás el camino "mejorado" y concentrarme en lo que he venido hacer y en el lugar en donde estoy mi queridísima Pedriza...

Se oyen voces tras el gendarme del Moro, así que establezco el campo base bajo las vías "El Retorno del Machaca" (V+) y "Antonio Romero, Menudo Portero" (6a+).

Dispongo aun de unos minutos hasta que nos reagrupemos todos otra vez.  Los aprovecho bien.

"El Retorno..." tiene el primer seguro en Burgos y requiero el porteo de Antonio. En frío y sin calentamiento...  Siempre cuesta un poco ambientarse... Pero la vía sale y es de las que dejan buen sabor de boca.

Me sorprende ver a Antonio escalar de segundo y renegar del seguro tan alto...  No sólo me lo han contado, sino que he visto muchas fotos suyas escalando en vías de Ordesa con seguros flotantes mucho más "A TPC".   Supongo que para él, no es la Pedri el escenario adecuado para demostraciones de valor.

"Antonio Romero..." Me sale facilísima, tan corriendo voy, que tengo que comprobar que no me he equivocado de vía:   Quizás hoy toque "cara" en mi lucha con la roca.

A pie de vía hay buen ambiente y eso motiva,  a Gema se la ve, además de con un catarro con mi copyright, relajada, y motivada, dispuesta a aprovechar sus tope-ropes con la misma intensidad con la que yo  acometo mis objetivos.

Zule calienta tumbada al sol sobre una placa...   Quizás un revolucionario sistema extraído del volumen-dos de "Guerreros de la Roca"  y del que ya habíamos sido testigos en el "Risco de las Hormigas".  No muy en el fondo, su cara de gustirrinin nos causa sana envidia.

Encadenar "Alfonso" (6a) hubiera sido algo que hubiera firmado antes de salir de casa...  Esta vía tiene una entrada en la que si piensas que vas a ir sobrado por aquello de que "es sólo un 6a" es muy posible que tu ego reciba una buena somanta de palos.
"Alfonso" y "El Recuperador de Caminos"

Estaba avisado de la vez anterior , así que a un primer pegue para matizar el Sudoku de la entrada, le siguieron dos pegues más, con gatos nuevos, y apretando como si se fuera acabar el mundo.   A la tercera, se cumplió el refrán, y fue la vencida.   "Alfonso" pasó de un plumazo, del listado de proyectos pendientes, a ocupar un hueco del mismo tamaño en mi libreta de conquistas rocosas.

Ya no quedaba mucho por hacer, y mucho menos, excusas para no probar "El Recuperador de caminos" (6c) .    Después de tres pegues me veo con la reserva energética a límite, soy consciente de que hoy no voy a poder con la vía  y decido fundirme los plomos en "Se jodió el burilador" (IV+)  otra de esas vías con el primer seguro donde Cristo perdió el mechero 

Cuando terminamos nuestros últimos pegues, el "Clan de Almu" hace tiempo que debe haber apurado los últimos tragos de Mahou en La Jara, la luz del día se bate en retirada, nuestros cuerpos están molidos y nuestra mente fresca.  Una vez más hemos tomado de la Pedriza aquello que necesitamos para resistir otros seis días y no nos ha pedido nada a cambio... Aun así sueño con encontrar la fórmula para compensar la ecuación.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Alaaaaaaa,
No desveles mis secretos que luego me lo copian, jajaja.

Zule