Os presento lo que para mí ha sido un auténtico descubrimiento, la
zapatilla de Trekking de 5.10 modelo Campo 4. Llevan ya conmigo 4 meses y estoy realmente alucinado de sus prestaciones. He tenido otras zapatillas de
trekking y nunca he escatimado dinero a la hora de adquirir botas de montaña... Las
Five Ten, dentro del mundo de la escalada, como zapatillas de aproximación, literalmente humillan a todo cuanto ha pasado por mis pies con anterioridad.
Al principio me resultaban un poco duras, este modelo, el
Campo 4, se ofrece como una alternativa a las tradicionales botas de caña alta y por eso son más robustas.

Con el uso esta dureza cede lo suficiente para conseguir que, sin ser unas playeras, nos resulten
infinitamente más cómodas que unas botas de montaña. No obstante, y si en nuestros gustos está una zapatilla más blanda,
Five Ten oferta tres modelos más en su catálogo con, en teoría, las mismas prestaciones en su suela.
El sistema de ajuste de los cordones es efectivo y cómodo y enseguida notaremos como se ciñe fácilmente evitando el mínimo juego entre calzado y pie.
El calzado es extraordinario, pero donde alcanza su máxima excelencia es en las aproximaciones pedriceras... pisar placas o saltar entre rocas nunca nos resultará tan seguro... tanto que te da la sensación de ser más ágil y con mayor sentido del equilibrio.
Son tan buenas que hasta me he animado a probarlas en vías fáciles con buen canto tanto en Quebrantaherraduras inferior (La Pedriza) como en El Vellón. su rigidez lateral hace que canteen bien en regletas anchas y su suela con puntera C4 nos aporta lo justo para confiar en que no se nos escape cuando la apoyamos en cantos netos de tamaño suficiente.
Son algo caras, ya que cuestan poco menos de 100,00 euros, pero son una inversión excelente. De esas cosas materiales, en las que tienes la sensación de haber acertado y que mejoran tu calidad de vida en la montaña.
29 de diciembre de 2008
El año pasado por estas fechas llegaron, como regalo de Navidad, a mis pies y doce meses después aun me sigo "emocionando" cuando las uso por el terreno para el que fueron específicamente co

ncebidas, las zonas rocosas. Por sendero son buenas... con el uso, como era previsible, se ablandaron un poco y mej

oraron mucho en comodidad, pero siempre sin llegar a ser unas playeras, te puedes tirar andando con ellas horas y da igual lo que pises, pueden con todo. Pero cuando pisan roca... cuando pisan roca
fliiiiipas.
Una cualidad que se ha ido haciendo destacable con el tiempo es que, aunque no sean de
Gore-
tex, ni dispongan de otra membrana por el estilo, es que son bastante difíciles de calar. En estos días me ha tocado andar con ellas sobre nieve blanda y bajo la lluvia y, aunque por fuera se humedecían, nunca se trasladó esa humedad al pie.
En cuanto al desgaste, las he usado mucho, muchísimo pero he evitado el uso urbano... el desgaste es evidente en la suela, aunque bastante razonable. Aún me quedan zapatillas, al menos, para otro año.
¿Son perfectas?
No. A pesar de todas sus virtudes también cuentan con un punto débil, y es que el buen ajuste de los cordones se ve bastante mermado por la proximidad de ambas hileras de ojales (impecablemente remachados, por cierto). El resultado final es que es difícil ajustar la zapatilla a lo ancho, pues al tirar de los cordones queda poco margen para ceñirla al pie. En la práctica no lo notas cuando andas por caminos de montaña pero llegados los terrenos abruptos o sueltos yo solo consigo llegar al punto óptimo de ajuste por los pelos. Asi que ojito los que tengan los pies estrechos porque a pesar de todas sus virtudes, puede que haya que buscar otro modelo de zapatilla.
18/02/2010
Mi primer par de Five Ten Camp Four murieron en noviembre del año pasado, la herida definitiva no fue el desgaste del taqueteado de su suela, pues la goma se adhería a la roca exactamente igual que antes de perder el dibujo. Lo que las envió al cubo de la basura fue el agujero que se abrió junto al refuerzo de goma de la puntera.
Dos años de servicio activo bien valen el precio que costaron.
La sustitución de las difuntas Camp Four, se hizo de rogar un poco. Algo ha pasado este 2009/2010 con el distribuidor, porque las tiendas que las trabajaban cuando compré mi anterior par, solo mostraban restos de serie a precios de saldo y siempre en tallas de pie menos comerciales que mi 42,5.
Finalmente las volví a encontrar en la tienda de Manzanares el Real, esta vez por 105 euros. Me reconforta poder comentar que el único defecto que las había encontrado, el poco margen de ajuste de los cordones por estar los ojales demasiado juntos, había sido subsanado.
Ahora sí, creo que es una zapatilla perfecta para andar entre rocas o en trekkins potentes. Al menos, a mí, ya no se me ocurre manera de mejorarlas.
18/03/2015
En las últimas Navidades fui obsequiado con un nuevo par de zapatillas Five Ten modelo Camp Four, a parte de las mínimas diferencias típicas con los distintos modelos que he ido adquiriendo durante los últimos años, la zapatilla se ha mantenido básicamente igual en lo que a la estética y prestaciones se refiere, aunque ojo con la talla que creo que aquí ha vuelto a cambiar algo pues o me han crecido los pies, o el modelo ha vuelto a encoger un poco. En su día ya hubo una modificación de medio número en los tallajes USA o británicos, y creo que ha vuelto a suceder... Así que cuidadín con las compras por internet sin confirmar la talla, que la podemos liar.
...Pero estas nuevas zapatillas Five Ten modelo Camp Four han resultado ser un remanente de un modelo que ha dejado de existir, pues aunque la denominación persiste nunca más nos darán esto cuando pidamos unas Camp Four en nuestra tienda de montaña:
En su lugar nos darán esto:
Así de primeras no parecen tan diferentes, y sin embargo basta con tenerlas un momento en las manos para percibir que nada es igual. El peso, mucho más ligero en el nuevo modelo, la suela de un compuesto totalmente diferente mucho menos "gomosa" y con un dibujo en espiga que parece obtenido de un mal molde del modelo original, hacen generar desconfianza hacia quien esto escribe
¿Evolución, involución o engaño?. El precio permanece más o menos igual (por encima de los 100 euros) pero la sensación "en la mano" es de que se trata de una zapatilla mucho más frágil en su construcción, con una suela casi de plástico y al mismo precio. Sabemos lo que dice el producto en las manos pero ¿Qué dirán nuestros pies? y sobre todo, ¿Que dirán tras seis meses de uso pedricero?, ¿Seguiremos teniendo zapatillas indestructibles para mínimo un año? ¿Seguiremos teniendo los pies secos cuando nos sorprenda la lluvia durante una larga caminata por la montaña? ¿Seguiremos pudiendo confiar en su milagrosa suela?
No tengo las respuestas, gozo del privilegio de contar con un nuevo par de zapatillas del modelo original que me garantizan un mínimo de 12 meses de intenso maltrato montañil, probablemente mucho más. Tampoco he encontrado opiniones en la red basadas en experiencias personales, si acaso alguna entrada en inglés con un tufillo bastante comercial. Lo que es cierto, es que empiezan a verse en los pies de los escalatas a pie de vía y esas experiencias alguien pronto las llevará a la red. Espero haberme equivocado en mi primera apreciación y que el nuevo modelo esté a la altura de la merecida reputación que se han ganado a pulso las míticas Camp Four originales.