martes, 29 de noviembre de 2016

FRANKENJURA 2




Once de septiembre, son las doce y media de la noche, llevamos varias horas conduciendo desde Estrasburgo y es noche cerrada.   A través del parabrisas de La Fiera alcanzamos a ver sólo aquello que es iluminado por sus faros: la carretera y las estrechas calles de los pequeños pueblos que atravesamos. Nada más.

Habíamos remoloneado un poco de más y quizás fueran las 5 ó las 6 de la tarde cuando dimos por finalizada nuestra visita a la Alsacia francesa confiados  en llegar a Untertrubach, nuestro destino en Frankenjura, en poco más de 4 horas; pero a Alemania le van bien las cosas y una de las manifestaciones de este hecho es que sus ya de por sí excelentes carreteras están siendo remozadas. Obras en las autopista y un intenso tráfico de camiones significan atasco en cualquier lugar del mundo, así que pasamos de un sueño sin límite de velocidad a una realidad bien conocida para los que somos habituales del tráfico de Madrid.

Hemos cruzado el umbral de las doce de la noche y estamos agotados cuando "Esmeralda", la voz de nuestro GPS, nos anuncia la llegada al destino.  Un cartel en la carretera señala el desvío al camping Oma Eichler.  Cincuenta metros adelante,  otro cartel, en la misma puerta aborta la incipiente euforia ¿Cómo qué prohibido perros?

Vista de la entrada al camping Oma Eichler. En la parte más a la izquierda de la imágen se puede imaginar la explanada para las furgos y aparcamiento de la gente alojada, al fondo de este parking la pradera para las tiendas de campaña, en el centro, el cartel de prohibido perros, la entrada a la recepción bajo el toldo, y nuestra furgo aparcada en el parking "externo".

Entre las premisas innegociables que se pusieron encima de la mesa para planificar las vacaciones de este año, la primera era que no iríamos a ningún lugar donde no pudiéramos ir con Pepa, y quizás ingenuamente, no se nos pasó por la cabeza considerar que existiesen campings que no admitieran a perros.


Pese a la creciente frustración del tipo ¿Que coño hacemos aquí?  Decidimos, dada la hora, retirarnos a dormir a un área de aparcamiento que habíamos dejado  un par de kilómetros atrás y valorar la inesperada situación con un par de cafés en el cuerpo y con el sol iluminando nuestro nuevo teatro de operaciones.

La "Fiera" nuestra casa rodante en "modo dormir"

Sigue siendo  once de septiembre cuando despertamos y podemos tomar una primera visual de la zona en la que estamos.  Hemos dormido en una pequeña área de aparcamiento pegada a la carretera, esta zona cuenta con espacio para unos cinco coches, tres mesas para comer y una buena pradera que limita con un espeso bosque.    Un cartel en varios idiomas, incluyendo el español, da la bienvenida a los escaladores y advierte de ciertas normas de convivencia y comportamiento para el uso y disfrute de las zonas de escalada.

Aunque no parece un mal sitio para pasar la noche, nuestra intención sigue siendo quedarnos en el camping.  Hemos venido a pasar dos semanas escalando y no queremos renunciar a la ducha diaria, así que, tras el primer desayuno del día, nos dirigimos de nuevo a Untertrubach con la intención de aclarar las cosas y de paso comprar la guía de escalada de la zona.

Área de aparcamiento próxima a Untertrubach
Asomamos la gaita dudosos tras la puerta del saloncito que también hace de  recepción, allí en una mesa, otra pareja con un perro de tamaño bastante mayor que Pepa, desayuna tranquilamente. Nos relajamos un poco y accedemos también con nuestra peluda.  Tras el mostrador, una señora de unos 60 años y cara agradable nos intenta hablar en español.  Es Martha. Sabíamos de su existencia, de su carácter amable y de su habilidad para las tartas por viejas entradas de Internet. Aunque dichas entradas distaban en el tiempo al menos cinco años, la idea que nos habíamos preconcebido de ella resultó ser exacta.

 Martha habla un español suficiente para hacerse entender y cuando se nos queda escaso lo enriquecemos con algo de inglés.  Tras hacernos con la guía (Franken 2)  y soltar  los 38 euros correspondientes, nos pedimos nuestra primera batería de cafés y tarta en lo que constituiría nuestro segundo desayuno del día y el inicio de una de nuestras rutinas en Frankenjura.

Allanado el camino y relajados, abordamos  el asunto Pepa:  El cartel no está puesto por error, no podemos quedarnos allí con la perra.  Según Martha, los vecinos tienen gatos, y los perros se ponen muy pesados queriendo aniquilarlos... Entre esa vieja pugna, y los ladridos nocturnos, supongo que un día, para evitar movidas, sobre todo con sus paisanos, cortó por lo sano y evitó potenciales conflictos.

A punto estábamos de empezar a agobiarnos, cuando matiza la prohibición:  está prohibido alojarse con perros, pero no está prohibido hacer uso de los servicios del camping durante el día.  Podemos usar las duchas, y tomarnos allí lo que nos de la gana y estar acompañados por Pepa... Las explicaciones despejan definitivamente el panorama de este viaje de tres.

Así las cosas tenemos acceso a los fregaderos, podemos usar el baño, coger agua, y tirar la basura;   pero poder, no significa abusar.  De algún modo hemos de corresponder, y lo hacemos haciendo allí todo el gasto que podemos durante el tiempo que pasamos en Frankenjura:  básicamente duchas (50 cts. cada tres minutos), cafés (2,90€)  tarta (2€) y cervezas (2€ la rubia de medio litro)... y no hacemos más, porque en el camping no se dan ni comidas ni cenas, ni sirven raciones ni tiene lavandería, ni tienda, ni siquiera tiene Wifi.

Lo que sí tiene el camping es una zona para las furgos y autocaravanas, pradera donde plantar las tiendas, unos casas/barracones para  los que no quieran dormir en tienda, terraza con mesas al aire libre donde se permite cocinar  y una sala de estar con un ordenador con conexión a Internet.  Es un camping básico y en nuestra opinión deja escapar parte de su potencial... pero por otro lado ¿Quién necesita más si prácticamente vamos a pasar el día escalando?

Hemos venido hasta aquí para conocer el teatro de operaciones de Kurt Albert y su colega Wolfgang Güllich,  y estamos ansiosos por empezar a escalar. Pensamos iniciar nuestras andanzas en el sector Zehnerstein al que la guía le da la máxima calificación de 4 estrellas, y que además está muy cerquita del camping, pero al comentárselo a Martha  nos disuade de ello al ser un sector expuesto directamente al sol y hacer en estos primeros días de octubre un calor similar al de España.
Siguiendo sus indicaciones cambiamos Zehnerstein por Saufels un sector aun más cercano y situado dentro del bosque.

Wolfgang Güllich y Kurt Albert
Consideraciones previas a la escalada en Frankenjura:

A modo de contextualización, explico aquí algunas peculiaridades de la zona de escalada de Frankenura.  Lo primero es que no se trata de una escuela de escalada tal y como la entenderíamos en España, sino más bien un área bastante extensa donde los sectores, generalmente de tamaño bastante pequeño, se encuentran desconectados unos de otros por distancias que pueden ir desde los 200 metros a los 40 kilómetros.  En general, es casi imprescindible contar con coche, tanto para llegar como para moverse por la escuela. Las ciudades más cercanas, Nuremberg y Bamberg distan 40 kilómetros. Nuremberg tiene aeropuerto pero desconozco si hay transporte público para llegar a Untertrubach, pero aunque lo hubiera, que es probable, hay que tener en cuenta, que los sectores a tiro de piedra del camping no dan para hacerse una idea de la escuela y que no es posible aprovisionarse en el camping.

Los seguros escasean en muchos casos y generalmente son químicos en los que la reunión no es otra cosa más que el último químico de la vía.  Sin embargo no todas las vías son expuestas, hay de todo,  la guía te dice la longitud de cada muro así como el número de seguros que protegen cada ruta... aplica el sentido común y a disfrutar.

Frankenjura es una zona con densos bosques y dado que las vías tienden a ser bastante más bajas que la altura de las copas  de los árboles, es mucho más interesante conocer si el sector se encuentra en un lugar cubierto por el bosque o en una zona despejada  que la propia orientación de la pared.

El grado de las vías se expresa en la escala UIAA y no en la francesa que es la que usamos en España, aquí, por poner un par de ejemplos un 6+ es un 6a  y un 7+ es un 6b+. Nuestra guía incluye la tabla de conversión... Desconozco si el resto lo hace o no.

Por último, no hay que ser Mutante ni un mega crack de la escalada para disfrutar de Frankenjura, yo me arrastro en vías de hasta 6c/6c+ y podría escalar en Frankenjura todos los días de mi vida.

Nuestro devenir por la escuela:


Saufels:




Camino de Saufels

vista principal del Sector Sector Saufels
Saufels es un sector no especialmente destacado en la guía (2 estrellas), pero tiene algunas características que nos convencieron para acabar dedicándole tres días:  Está en el bosque, con lo cual es ideal para días de calor, es un sector equipado con los seguros a una distancia razonable, en un entorno precioso y apenas visitado pese a que sólo dista del camping un paseo de diez minutos y, además, el grado de las vías nos da cancha para pasarlo bien.

Porky und Bess 5
De nuestro paso por Saufels nos llevamos las siguientes vías apuntadas en la libreta

Rennschwein Rudi Rüssel 4+
Schweinchen Dick 5
Felkels groses Abenteuer 6+
Porky und Bess 5
Miss Piggy 7+
Alter Weg 6-

Y no pude encadenar, aunque lo intenté con todas mis fuerzas Pig on the Edge 8-

Durante los tres días en los que disfrutamos de nuestro sectorcito, no nos cruzamos una sola alma, sólo cuando ya casi estábamos recogiendo para irnos el último día,  apareció otra pareja y casi se puede decir que nos pasamos el testigo.

Más allá de Saufels...

A estas alturas del viaje y dadas las circunstancias, habíamos convertido el área de aparcamiento de la carretera en nuestro lugar para dormir, desayunar y cenar.  No está expresamente prohibido ni expresamente permitido pernoctar en las área de parking de la zona, más bien es algo alegal. Aun así, hicimos lo que pudimos por pasar lo más desapercibidos posible.

 El 15 de septiembre sería nuestro cuarto día consecutivo escalando y si por nosotros hubiera sido, hubiera sido el momento de parar un par de días y retomar las visitas turísticas que dejamos atrás tras visitar la Alsacia. Sin embargo, en la agenda del día,  estaba prevista la llegada de nuestros amigos Almudena, Antonio y Cora, y estábamos seguros de que vendrían con ganas de guerra:  Hartelstein  que está  allí mismo junto al aparcamiento parece el sector ideal para verles y ser vistos y, en definitiva, hacer el encuentro lo más fácil posible. Elegimos para empezar Westkante una vía a priori fácil, de 5+ en la escala local que me tumba nada más despegar del suelo... sucia, peligrosa y con un pie de vía con la hierba alta y a ras de la carretera... Un asco, vamos.  No habíamos visto a nadie escalar allí ni en los días previos ni en los posteriores... y ya sabemos la razón.


Sin perder la dignidad Gema, la Pepa y yo nos retiramos al también cercano Richard Wagner Fels, al que la guía concede 4 estrellas.  El plan sigue siendo el mismo, la furgo sigue visible a pie de carretera y nosotros tenemos buena visión del tráfico. Las vías aquí son de grado muy duro pero excepcionalmente el muro nos ofrece una vía asequible y corta aunque con los seguros a lo "bávaro":  "Westband" un 6+.  La llegada de Antonio, Almudena y Cora me pilla cosiendo el cincuenta por ciento de los seguros de la vía, es decir, el primer químico.

Frankenjura -Richard Wagner Fels
A partir de este momento empezará otro viaje.  Gema y yo juntos, nunca antes habíamos compartido vacaciones con otras personas/perros, Antonio, Almudena y Corita son como de la familia y tenemos ganas de que todo salga bien.

Después de que los cuatro españolitos escalaramos Westband nos replegamos al camping para celebrar el reencuentro. Allí, acompañados de unas cervezas y unas tartas les explicamos el estatus quo. Ya ubicados, volvemos a la carga, esta vez optamos por coger el coche y desplazarnos un poquito, queremos "estrenar" con ellos un sector que habíamos ido a investigar la tarde anterior, el sector Grüne Hölle.
Celebrando el reencuentro en el camping Oma Eichler

Grüne Hölle

Grüne Hölle Tiene una aproximación algo mayor que lo habitual en Franken quizás 11 ó 12 minutos en un paseo precioso a través de un bosque espeso marca de la casa. La guía sin embargo, te indica el destino dando un pequeño rodeo por la carretera, y así es como primero lo hacemos nosotros. Quizás porque la última actualización es de hace ya unos años, en cualquier caso, una vez ubicado, no tiene pérdida vayas por donde vayas.

La aproximación al Grüne Hölle tal y como la explica la guía implica andar unos 300 metros por una carretera poco transitada
Este sector fue un antiguo secretivo y tiene un cara Oeste con unas llamativas vías extra plomadas y duras que siempre tienen quien las peleé, y unas caras Norte y Sur con vías que, salvo alguna excepción, son bastante asequibles y cortas.

Durante esa tarde y en siguientes visitas pudimos robarle al sector las siguientes vías:

Zwiespalt 5
Kümmel Getümmel 5+
Dr. J 7-
Die fette Elke 6-
Trollkante 7+
Ebbelwoi Express 7
Blauer Bock 7
Schobbepetzer 5+
Otto Normalweg 6
Range Rover 7/7+
Im 4. Monat 7+

Grüne Holle cara NO vía Trollkante 7+

Los días que Pepa compartió con Cora 
fueron de una frenética actividad
Antonio recuperándose del viaje ayudado por Pepa
















 Zehnerstein













Antonio disfrutando en Zehnerstein

Zehnerstein: Al día siguiente, motivados por el cambio de tiempo que puso en el cielo las primeras nubes del otoño y vaticinaba unos próximos días de lluvia, decidimos por fin visitar el sector Zehnerstein un sector popular con vías largas y alejes para todos los gustos, un sector con ambiente y algunas rutas que se asemejan a largos de vías de pared.

 A Antonio le brillaban los ojillos.  No esperaba este tipo de vías, ni este tipo de ambiente.  Ahora le tocaba a él jugar en casa.


Almudena escalando en el sector Zehnerstein con las dos furgos al fondo.

Dedicamos tres días a este sector y mi cosecha final se quedo en las siguientes vías:

Alter Weg 6-
Gerade Westwand 4+
Solleder Ged.-Weg 6
Kauperriss 6-
Lineal 7-
Kurze Langeweile 5

A parte del ambiente, la longitud de las vías y las generosas distancias entre algunos seguros, todo iba yendo bien acorde al grado y a las  capacidades que apriori me atribuía sobre las vías elegidas... Hasta que me fijé en Seifertriss 6+.  La vía, como otras del sector,  conserva el Rot Punkt o punto rojo dibujado en su base pero, a diferencia de otras, la guía acompaña junto a su nombre el dibujo de un fresón rojo oscuro, el símbolo que distingue a las mejores vías de la escuela.

Lo intenté aquel día y otros posteriores por pasiva, por activa, por lo civil y por lo criminal. Pregunté a los locales el grado por si hubiera algún error en la guía.  Hice a Antonio darle un pegue para constatar que no era mi cabeza la que se bloqueaba y no me dejaba ver los "cantos facilitadores"... y nada.  No hubo manera.  Me atascaba siempre en lo mismo, me cerraba el camino una sección del diedro con una bombé (como diría nuestro amigo Alex).   Una gran vía que no se quiso venir conmigo...(cámbiese "vía" por "mujer" y te queda una canción de Sabina)

No todo es escalar...

Como se comentó más arriba el camping no posee servicio de lavandería y, aunque usamos el fregadero para lavar alguna camiseta sintética, poco más podíamos hacer.  Así que, casi "al límite de los gayumbos"  el 14 de septiembre preguntamos a Martha si conocía alguna lavandería pública donde poder hacer la colada. Martha no lo tenía muy claro, pero nos dijo que que posiblemente encontraríamos ese servicio en  Erlangen una ciudad de universitarios que está a unos 40 kilómetros de allí.  Y como somos a veces, demasiado simples,  sin tratar de concretar más esa información, ponemos en el navegador Erlangen y le pedimos a Esmeralda que nos lleve al centro de la ciudad. Por el camino vamos rebasando la cartelería  indicativa de las distintas salidas de la carretera junto a su punto kilométrico,  Antonio nos vacila hanciéndonos creer que Ausfhart es el nombre de un pueblo al que parece que se llega desde casi todas partes, estamos tan agilipollados ese día, que tardamos un rato en pillar la coña.


Erlangen
Erlangen resulta ser una coqueta ciudad de tamaño mediano. Como dijo Martha se ve chavalería universitaria por todas partes, pero de lavanderías nadie nos sabe decir nada y mucho menos del otro objetivo de la visita, la pegatina verde con la que se puede acceder al centro de algunas ciudades alemanas.  Lejos de tomárnoslo mal, además de avituallarnos en el Lidl, sí nos tomamos unas cervezas, disfrutando al modo local, de una de sus múltiples terrazas. La que escogemos, qué casualidad, está junto a una tienda de montaña/escalada; no podemos resistirnos a la tentación y le echamos un ojo.  Tienen lo mismo que en España y a una media de un 20-30% más caro.
Erlangen
Erlangen es una ciudad universitaria que tiene 102.000 habitantes y es la octava ciudad de Baviera a 16 Km. de Nuremberg.
De vuelta a Untertrubach hago lo que tenía que haber hecho antes de salir, consultar el navegador IGO que instalé específicamente para este viaje y que resultó ser un mejor aliado de lo que se le presuponía. Cuando pruebo suerte a buscar, en vez de una dirección, la palabra Waschsalon (lavandería)  nos encuentra una en Nuremberg exactamente a la misma distancia que distaba Erlangen.

Cambia el tiempo.

Cuando amaneció el día 15 ya sabíamos que era el último que podíamos emplear escalando antes de que llegara un frente de lluvias, y eso hicimos dedicándonos en cuerpo y alma al sector Zehnerstein. 

Lavandería
Después de vaciar los antebrazos y apretar el culillo lo suficiente, había llegado el momento de levantar el vuelo y enfocarnos de nuevo en el turismo puro y duro. Nuestra primera parada fue Nuremberg, y nuestra primera misión allí  hacer la colada.  Dejamos que Esmeralda guiara las dos furgonetas hasta un Waschsalon de nombre Washpoint en el número 36 de la Maximilian Strase.


Sin haberlo previsto todo cuadra, estamos al lado de un Lidl donde aparcamos y nos aprovisionamos mientras se lava la ropa,  y a la vista tenemos los edificios protagonistas del proceso de Nuremberg que queríamos visitar.
Entrada al Palacio de Justicia y Museo del Proceso de Nuremberg



Sala 600" que  sirvió de escenario de los "Procesos de Núremberg" durante los años 1945-49. La acusación era por crímenes contra la paz y la humanidad. Desde el punto de vista de la organización, era un juicio sin precedentes. Durante 218 días, el tribunal oyó 240 testigos y evaluó más de 300,000 declaraciones juradas. 11 meses más tarde, en octubre de 1946, el Tribunal Militar Internacional concluyó con el anuncio de los veredictos, un hito en la historia del derecho internacional. Restaurado según su estado original, hoy día la sala es utilizada por el tribunal de distrito.

Calle Alberto Durero
Nuremberg nos resultó fascinante, nos gustó muchísimo más de lo que esperábamos. El casco histórico, el corazón de la ciudad, fue reconstruido tras ser devastado durante la II Guerra Mundial, pero lo hicieron exactamente igual que estaba como si allí no hubiera pasado nada, o como claro deseo de no renunciar a un pasado inocente de la locura Nazi.  El caso es que es una delicia pasear por sus callejuelas, su castillo (con Wifi gratuita), sus plazas y sus iglesias.    En la oficina de turismo nos facilitaron un recorrido básico que nos dejó con ganas de más.

A la hora de la cena y aprovechando que, al menos en Baviera se celebra la llegada del Otoño en casi todas sus localidades, nos dejamos caer por la zona de las carpas y los chiringuitos eventuales para comer la comida típica del Oktober Fest.


A la hora de dormir gracias de nuevo a Esmeralda (la voz del navegador) y sobre todo, a la gente de la web Furgovw y especialmente al forero Trencalòs que recopiló todas las zonas "furgoperfectas" encontramos sin problemas un área de autocaravanas para dormir, con baño, al borde de un parque con una gigantesca pradera donde estaba permitido soltar a los perros (la única zona la que pudimos hacerlo de forma legal en todo el periplo alemán/francés) y encima gratuita.

El día 16 celebramos con nuestra familia de roca el cumpleaños de Gema, y tras la visita al lugar donde se celebraron los juicios a los nazis en el llamado "Proceso de Nuremberg" partimos hacia la Selva Negra donde visitamos:

Calle que baja del Castillo al centro histórico
Sasbachwalden: (17 septiembre 2016) Una única calle/decorado para turistas... bonitos viñedos, pero no hemos venido a ver parras.  Decepcionante.

Área de autocaravanas Sasbachwalden

Sasbachwalden, calle principal

Sasbachwalden, calle principal

No vimos nada feo en Alemania, pero las espectativas con La Selva Negra eran quizás demasiado altas.

Gengebach: Imprescindible.  Lo mejor y más bonito que vimos en la Selva negra sin duda. Nuestra visita coincidió con fiestas locales y orquesta en la plaza para terminar de hacerlo perfecto.


No eramos los únicos turistas con perros, pero las nuestras eran más guapas y auténticas
Creo que esta estatua se llama Narrenbrunnen








Tienda de souvenirs
Lago Titisee: Fue una recomendación de una compañera de trabajo. Llovía con rabia cuando llegamos y nos costó decidirnos por un camping.  Elegimos  el Natur-Campingplatz Weiherhof
La visita a Titisee coincidió con dos fuertes días de lluvia
porque fue donde más amablemente nos recibieron y mejor nos explicaron las tarifas, a pesar de ello el camping nos tardó en convencer porque al contrario que otros, presentaba un aspecto desolador al estar casi desierto y estar la mayoría de las parcelas  inundadas por la lluvia cuando no transformadas en un lodazal.

Gracias a Antonio que había sido previsor y compró una buen toldo  en el Lidl, pudimos montar un tinglado cubierto entre las dos furgonetas bajo el cual pudimos poner una mesa cenar y estar de tertulia antes de irnos a dormir.

Disfrutando de una terraza de lujo a orillas del lago Titisee
Almudena y Antonio nos hicieron difrutar mucho durante todo el viaje, y especialmente los dos medios días y la noche que pasamos allí. Y es que que Titisee es otro pufo.  No es que no sea bonito, cualquier lago lo es, pero es que este no es nada especial, y encima gran parte de la ribera del lago pertenece a chalets privados por los que no se puede pasar... Dimos una vuelta por el pueblo, que es una pequeña población  orientada al turismo puro y duro  y, luego, siguiendo las recomendaciones de la oficina de turismo y de mi compañera intentamos dar la vuelta al lago... cosa imposible en la práctica porque en muchas zonas el lago queda fuera de la vista porque la pista se aparta de la ribera para alejarse de  las vallas que delimitan terrenos particulares y los chalets de super lujo construidos a pie de lago.

El caso es que después de pasear por el pueblo, el embarcadero y dar la vuelta comentada, ya sólo nos quedaba tomar un café y salir de allí cuanto antes.

Carretera y cumbre principal
Ovejas en la cumbre secundaria
Feldelberg:
 La montaña más alta de la Selva Negra, 1.493 metros. La teníamos apuntada como una ascensión suave en la que alejarnos un poco del turismo urbano y desanquilosar las piernas de tanta furgo. Habíamos leído que se podía subir a la cima en telesilla, y por tanto podíamos imaginar que aquello era una estación invernal de esquí, pero lo que no pudimos ver hasta que no estuvimos allí, es que incluso evitando las pistas de esquí como vía de ascenso y tomando un señalizado sendero  entre una efímera zona arbolada, es que al final, sí o sí, acabas andando por mitad de una carretera primero hasta la cumbre secundaria del Feldelberg donde llega el telesilla y más tarde hasta la cumbre principal donde una antena de comunicaciones y una serie de instalaciones con ascenso restringido le quitan cualquier tipo de encanto.

Felderberg - preciosa luz del atardecer
En esta cima del Feldelberg, la más alta, hay un directorio para identificar el paisaje circundante que en su centro alberga una especie de vértice geodésico con la altitud.  A pesar de ser septiembre, hacía mucho frío, así que nos tomamos una barrita y regresamos por donde habíamos venido contentos con el paseo pero nuevamente decepcionados con el entorno,  esperábamos mucho más.

Mirador de la cumbre principal
Otra cumbre conquistada por esta familia de tres.
Acabamos el trekking celebrando la nueva cima con Almudena, Antonio y Cora en un restaurante que habían descubierto en un paseo por los alrededores de la base de la montaña.  Un sitio agradable, con precios muy razonables y personal enrollado donde por supuesto y al igual que en Francia los perros son bienvenidos


Triberg: Si se va a la Selva Negra es otro de los pueblos que hay que visitar, pero es otro decorado para turistas.  Eso sí, si te gustan los relojes de cuco y la artesanía en madera este es tu lugar.  Para visitar sus cascadas había que pagar una entrada... Evidentemente nos gastamos ese dinero en cerveza, no porque no nos gusten los saltos de agua, que huelga decir que nos encantan, sino porque hemos visto muchos, y no nos parece ético que se cobre por verlos en un país rico como Alemania.

Tienda de relojería y artesanía típica de Triberg
Después de Triberg y a la espera de visitar Friburgo  cuando toque iniciar  el camino de regreso a España, dimos por concluida la visita a la Selva Negra.  Llevaba años imaginándola como un lugar mágico y salí bastante desencantado.  La vecina Alsacia en el lado francés, es una región hermana, separada de la Selva Negra únicamente por el Rhín, pero bastante más autentica...  Tampoco queda ya nada de Selva, ni bosque ni nada parecido. Evidentemente a veces es difícil cumplir las  expectativas o que la realidad se ajuste a la altura a la que viejos libros de juventud nos  evocaron determinados lugares. Por suerte, las vivencias de nuestra visita a La Selva Negra sí hicieron merecer la pena el kilometraje, el tiempo y por supuesto visitar los lugares que visitamos.

Desde Triberg, no perdimos más tiempo y pusimos de nuevo rumbo a Frankenjura,  un área de descanso de la carretera de esas maravillosas que tienen franceses y alemanes nos sirvió de parada técnica para usar el baño, estirar las piernas (y las patas)  y cenar, después ya no pararíamos hasta nuestra área de aparcamiento del sector Richar Wagner Fels.

Parking Campo de Fútbol - Zehnerstein
A la mañana siguiente, el 20 de septiembre, ya con buen tiempo, retomamos la escalada en el sector Zehnerstein cada vez con menos complejos pero en mi caso, siendo una y otra vez derrotado por la mencionada Seifertriss. Cuando acabó la sesión y aun no habiéndola encadenado, todos dimos por bueno un cambio de sector para el día siguiente en el que regresamos al Grüne Hölle donde por fin vi mi oportunidad de pelearme con las vías de su cara principal, el día acabó encadenando Range Rover poseído por una sonrisa vellonera.

El día 21 de septiembre amaneció soplando viento del Sur.  El viaje de Almudena, Antonio y Cora estaba llegando a su fin y había que cerrarlo por todo lo alto, era el momento reservado para dejar a un lado la escalada activa y rendir homenaje a ese monstruo mundial y paisano de estas tierras que  fue Wolfgang Güllich  visitando su obra cumbre "Action Directe" el primer 9a del mundo.  Así que como peregrinos al encuentro de la obra del profeta Güllich nos subimos en las furgos y tomamos el camino del sector Waldkopf en el área denominada en la guía "Krottenseer Forst" bastante alejada de nuestro campo base habitual.

Nos costó encontrar el dichoso sector, por una vez las indicaciones de la guía nos parecieron confusas y acabamos dando tumbos por senderos estrechos donde apenas cabía la furgoneta.  Sin embargo, acabamos dando con el bosque que cobija los sectores de la zona y tras ubicar el primero ya sólo fue cuestión de caminar de uno a otro hasta dar con el Waldkopf.   Ni que decir tiene el entorno en el que se dispersan estos sectores es de una impresionante belleza natural y que, aunque desde luego había escaladores, la palabra saturación estaba lejos de cobrar sentido en estas tierras... ¡Qué jodida maravilla de bosque! Qué ganas de escalarlo todo y que impotencia por nuestras limitaciones.

Frankenjura contiene los bosques que esperábamos encontrar en la Selva Negra


 En este entorno, más propio de nomos, trolls, duendes y elfos que de escaladores del siglo XXI, emergen como hongos, formaciones rocosas aisladas, de formas sugerentes, no muy altas, pero muchas impresionantes.  El sector Waldkopf es una de esas pequeñas islitas rocosas en este océano vegetal. Parece poca cosa para ojos que no sepan ver y sin embargo es la joya de la corona de Frankenjura y todo un referente para la élite de  la escalada mundial desde que aquel septiembre de 1991 un tipo greñudo fuerte como un toro llegó aquí a territorios a los que nadie antes había sido capaz de llegar.

Visualizando los pasos... De coña, claro.

Action Directe - Foto de grupo
Tras la visita es hora de regresar a las furgos, nos queda la traca final.  Será en Nuremberg, una ciudad que nos gusto ver y vivir y queremos otro poquito de ella. Repetimos plan de cena en una de esas terrazas de comida tradicional tipo "Oktober Fest" y finalmente nos recogemos al área furgoperfecta - autocaravanera del Volkspark.
Río Pegnitz

Skyline de Nuremberg visto desde las murallas de su castillo



23 de septiembre despedida por todo lo alto


Tras un largo desayuno y los oportunos abrazos y achuchones a Cora, les vemos marchar rumbo a Madrid, no tardaremos en seguirles pero aun nos queda partida que jugar.  De momento y tras previo paso por la lavandería, regresamos a la zona del camping Eichler... Tengo un proyecto pendiente y Gema aún tiene material que llevarse a su libreta...  y todo ello de nuevo en el Grüne Hölle al que le dedicaremos dos jornadas más. Im 4.  Monat es la
vía que colma el vaso. Los dos estamos satisfechos, hemos llegado al final de nuestras fuerzas y hemos vaciado el tarro de las ganas de escalar, la próxima vez que lo hagamos será en Patones.
Por de pronto y tras  la sesión de escalada es hora de desplegar las velas y poner rumbo a Munich, queremos ver la ciudad y participar en el Oktober Fest.
Pie de vía de la pared principal del Grüne Hölle
Estoy fundido, se acabó la escalada, 
el viaje aun no.



Despedida de Martha antes de nuestra partida de Frankenjura

jueves, 29 de octubre de 2015

No nos vamos, seguimos camino.

...No nos vamos, seguimos camino. La vida es un gran viaje en el que las etapas son más importantes que el destino.   El destino todos sabemos cual es, y más vale llegar a el sin prisas, cuando toque, y habiendo disfrutado un poquito del recorrido.

A veces  las jornadas en las que viajamos por lo cotidiano nos cansan, las cruzamos en modo automático y las damos por perdidas agazapados a la espera de que llegue ese momento del fin de semana o de las vacaciones en el que poder volar más alto y más lejos.  El error es que creemos que ese es el destino del viaje, que al llegar allí nos olvidaremos de todo y que podremos suplir en pocos días u horas todo aquello de lo que hemos carecido el resto del año, olvidando que con "suerte" volveremos a nuestra ritmo de vida habitual un lunes a golpe de despertador.

Yo, que lo que sé no lo sé por sabio sino por las hostias que me he dado, y porque por edad ya debo haber cruzado el ecuador de mi viaje personal, intento no ser tan torpe de dejar escapar un solo día sin haber echado algo al zurrón de lo que merece la pena y,  ya sea en computo diario, semanal o anual, ser capaz de decir que esto merece la pena y que voy a intentar que lo siga mereciendo.

Lo que quiero decir es que este sábado nos vamos a Nepal, que con suerte vamos a tener unas jornadas  intensas en las  que esperamos saber disfrutar de aquello bueno que el camino nos tenga reservado, sacarle el máximo provecho y aprender de las vivencias. También tener sabiduría para evitar los conflictos, que sepamos evitar los peligros, que no se nos ponga a prueba con toros que no podamos lidiar, que tengamos buenos encuentros con otros viajeros y con los propios nepalíes cuya tierra visitamos, que no le hagamos sentir mal a nadie y que nadie nos lo haga sentir a nosotros, y por último, que el camino nos devuelva a España más unidos y más fuertes para continuar  viaje por nuestra ciudad, nuestro barrio y nuestras vidas cotidianas.

Querida Pepa ya sabes que esta vez no podemos llevarte, pero aunque nos vamos a echar mucho de menos, no te preocupes porque te hemos organizado unas vacaciones con los tíos Almudena, Antonio y la prima Cora.   Zulema y Tula han prometido también cuidar de tí y colaborar para que todo vaya bien.  

Esta, al igual que aquellas caminatas por Picos de Europa, los paseos por la Pedriza o las jornadas en Patones, es otra etapa de tu propio viaje y promete ser interesante, Cora  te garantiza que no vas a estar ni un segundo sola, Almudena que no te va a faltar parque y quizás Antonio os lleve a correr.  Sí lo hace no hagas como el año pasado y no te despegues de él.  Dentro de un mes contamos contigo para seguir juntos nuestro viaje familiar.  Te vamos a echar mucho de menos y serás el aliciente más fuerte  para regresar a nuestra vida carabanchelera.   El año que viene ya está todo pensado para no separarnos de ti.

lunes, 12 de octubre de 2015

Cerrando la temporada de escalada y planificando vacaciones en Nepal


Cuando el  sábado pasado encadené en El Vellón "Vaya movida de Juicio" (6c+), en la libreta de los deberes pendientes, ya sólo me quedaban por tachar la patonera "California Baby" (6c+) y la valeriana "A escape" (6c-7a según donde mires) 
Vaya Movida de Juicio 6c+

Como no tenemos previsto movernos fuera de Madrid en lo que queda de mes, de la valeriana me he olvidado por el momento y como el tiempo empieza a correr en mi contra  me quedan pocas balas que dispararle a la vía originariamente bautizada como "Arizona Baby".

Independientemente de que confluyan las variables de aptitud, climatológicas, de salud o de suerte para encadenarla, en este mes de noviembre de 2015 termina para nosotros una temporada de escalada que empezó el 1 de junio de 2013 cuando finalicé el último examen de la oposición que me dio acceso a un trabajo con el que poder dejar atrás algunos de los problemas más básicos de la vida y también, a tiempo con el que gobernar la dirección de mis pasos durante  gran parte de las tardes, los fines de semana, los festivos y las fiestas de guardar.

En estos 2 años y 5 meses hemos recuperado el valor, la fuerza y hemos vuelto a encadenar.  Gema ha convertido este 2015 en su mejor año de escaladora: Escala normalmente de primera, ha desterrado el pánico y está empezando a controlar el miedo:  Gana ella porque disfruta más (el gran reto), y también porque participa en el juego de poner negro sobre blanco en la libreta de los encadenamientos,  gana también porque  es autónoma en el suficiente número de vías como para no renunciar a salir a escalar si un día yo no puedo,  y gano yo, porqué ya no necesito tener los proyectos cerca de vías de quinto grado lo que me ha permitido poner a tiro vías y sectores, en los que antes me era muy difícil escalar.
Gema escala Pate Picante asegurada por Zulema
Este año he logrado mi primer 7a de Quirós, la Corner y también mi primero de El Vellón, El Rastro del Caracol, he escalado bastante en un sector en el que antes me arrugaba con solo estar a pie de vía como es el "Muro de los Lamentos" de Patones y me he estrenado en el Stradivarius encadenando una de las vías que más difícil me lo ha puesto: "Pedo con Premio",  pero uno de los mejores días fue cuando por fin me hice con "Rejas de Cuarzo", mi gran bestia negra, la vía que hace diez años me dijo por activa y por pasiva  que no iba a pasar del 6c+ y que, ni siquiera iba a ser capaz de encadenar todos los 6c+ que me propusiera... Pues... ¡Toma Geroma! a mis 41 palos el lugar donde se encuentran mis límites aún está por descubir.

Richar mide sus fuerzas con "La Bodeguita de Enmedio" asegurado por Bibiana.
En estos dos años Gema y yo hemos tutelado dos bautismos de escalada: En el ámbito de mi curro Mamen, su chico Raúl y David quisieron probar con nosotros de que demonios iba esto y, hace un par de semanas, nuestros amigos y vecinos de local Richar y Bibiana confiaron en nosotros para dejarse guiar por los caminos verticales de El Vellón. ¿Germinará en ellos el virus de la escalada? 

Pero tenemos ganas de descansar de todo lo que nos es habitual y rutinario, lo vamos necesitando.  Necesitamos poner distancia con todo aquello que nos gusta para echarlo de menos y retomarlo con más pasión y con más carga en las baterías.  Y es que modestamente, nuestra modesta vida nos gusta mucho.

Lo único que no tenemos ganas de dejar atrás  ni tan siquiera por un mes, es a nuestra perra Pepa, pero tenemos la suerte de que las mejores personas que podrían ocuparse de ella han aceptado acogerla durante todo un mes, y que Cora, el miembro canino de la familia de Antonio y Almudena, no tiene problemas en compartir su espacio con su prima carabanchelera.
Pepa perreando

El 31 de octubre nos vamos a Nepal, queremos ver la cordillera más alta del mundo y mezclarnos entre los nepalíes esa gente que tanto está sufriendo por el pasado terremoto y a la que tantas buenas cualidades se les atribuye.

Cuando salgamos de España nos dejaremos en Madrid nuestra piel de escaladores y nos meteremos de lleno en la de senderistas, tras Katmandú nos espera el trekkin de los Annapurnas con el paso de senderismo más alto de el mundo el Thorung La Pass  a 5.416 metros de altitud.  Si nos acompaña la suerte también visitaremos Chitwan, una de las reservas naturales de El Terai, y el tiempo que nos quede, lo gastaremos por el Valle de Katmandú.  Pase lo que pase nos pasaremos un mes entero con el botón de "REC" conectado en la memoria.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Rejas de Cuarzo (6c+) Patones. ***** Sector Púrpura. Preciosa vía con un gran desplome disfrutón y atlético donde talonar bien ahorra muchos resoplidos.  Superando el desplome superamos también la mitad de la vía y accedemos a la placa superior en cuyos primeros pasos encontramos la máxima dificultad. Ahí va el flasheo: Un monodedo de mano izquierda y una secuencia muy precisa de pies, nos deja a tiro una microñapa desde la que nos sostendremos con una ínfima porción de la yema de los dedos de la mano derecha, y desde la cual, aguantando la puerta,  podemos dinamizar con la mano izquierda, hasta una regleta decente. Si acertamos a dar con ella tenemos la vía en el bolsillo.

Rejas de Cuarzo (6c+)

Equipamiento y otras cuestiones.

La vía está bien equipada, con los seguros (Parabolt) bien ubicados siendo difícil pensar en una caída que no sea limpia.

A pesar del sector en el que está, la vía suele pasar desapercibida para los escaladores.  A pie de vía se comenta que requiere demasiado esfuerzo para el grado que tiene.  A mí me parece buenísima aunque le falta un poco de espectáculo en su parte superior para ser 5 estrellas

En resumidas cuentas, buena vía, bien equipada y generalmente libre ¿Quién da más?

Mi historia con la vía:

Hace 9 ó 10 años, dí con esta vía acompañado de mi tocallo y maestro Alberto, creo que acaban de equiparla. Por aquel entonces pensaba que era capaz de encadenar cualquier vía por debajo de 7a si me lo proponía y le daba el suficiente número de pegues.

Acosamos la vía unos pocos fines de semana, éramos capaces de calentar en ella, y de hacerla de corrido, pero la sección clave se nos atascaba.  Finalmente Alberto, en un golpe de inspiración, se la encadenó con una secuencia totalmente distinta de la que habíamos estado ensayando, yo intenté copiarla, pero no me adapté a ella y finalmente desistí de la secuencia y de la vía.

Desde entonces perdí la fe en mis posibilidades y rebajé mis ambiciones como escalador y por supuesto nunca más volví a darle un pegue.

En septiembre volví al sector a rematar "Batida de Coco" y el encadenarla relativamente rápido me hizo volver a mirar la vía con ambición. Tampoco esta vez me resultó fácil. Las únicas diferencias que noté tras el primer pegue con respecto a los recuerdos almacenados en la memoria fueron que montar la vía no me suponía ningún estrés y que la ñapa de bidedo que utilizábamos Alberto y yo, no la había tocado nadie más desde entonces.

Cuando ya más o menos empezaba a tener una idea de como iba la película, tuve la suerte de que Paco Murcia se metió a escalarla y en el descuelgue se detuvo a matizar los pasos para mi.  Ahí pude confirmar que iba bien encaminado y también descubrir pequeñas diferencias que marcan la diferencia entre salir airoso o volverte a casa con el rabo entre las piernas.

Aun tuve que trabajarla un poco más. Durante varios pegues obtuve el mismo resultado, pero en un momento dado descubrí que girar la rodilla hacia dentro me hacia llegar más cómodo a la ñapa y en mejor disposición para el lance.   En ese momento ya sabía que la vía iba a ser mía, y así fue tras13 pegues y 5 días invertidos.


El monodedo despellejado después del pegue definitivo. Sobre la mano, la Quilla de barco que conforme el desplome de la vía.