
¿Quién no ha querido volver atrás en el tiempo y volver a vivir otra vez momentos que quedaron atrás medio enterrados en el olvido? ¿Quién no ha deseado volver a ser un niño?
Yo no soy una excepción... y sin embargo mi admirado Sabina dice en "Peces de ciudad" que:
En Comala comprendí
que al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver
A los maestros hay que escucharlos, y a veces, hasta hacerles caso...
Deseos y el gran Sabina... Añadamos un poco de realidad, tiempo y dinero y
metámoslo todo en la batidora de los hechos y, en la ecuación obtendremos un resultado de 10 años en los que mis pies no pisaban la isla de Gran Canaria.
Vuelos a bajo precio, un Sabina venido a menos, una visita de Mario, una invitación pendiente de
Beatriz, un primo segundo que recientemente ha estrenado el mundo, familia y un lugar nuevo que conocer (Gema)... y por escalar... ¡Y a tomar por culo la dieta!
Si además, tus padres contribuyen con ilusión a financiar el razonable precio del billete y tus más queridos amigos trotamundos se montan un salto a
Margalef en el que se llevan de grumete a Pepa... A eso también le puedes llamar
Destino.
El caso es que Iberia nos depositó puntualmente en el Aeropuerto de
Gando el
martes 11 de enero a las a las 18:30 hora local. Las mochilas salieron
inmediatamente y mi prima nos recibió con una gran sonrisa que devolvimos, y que ya no pudimos borrarnos de la cara durante toda la estancia en la isla.
Como los cambios de ritmo no son buenos hacerlos de golpe, el camino hacia Las Palmas lo hicimos bajo la lenta cadencia de un monumental atasco, más propio de la M-30 que de la autovía del Sur (o como la llamen ahora). Durante el trayecto, mientras charlamos, mis ojos buscan en las orillas de la carretera algo que pueda reconocer la memoria. Curiosamente es el edificio de
Ikea con lo primero en lo que surge dicha "conexión".
Lo primero que hacemos al llegar es dejar las mochilas,
organizarnos mínimamente y marcharnos a cenar a la Playa de las Canteras. De paso caminamos por Paseo de
Chil, visitamos la Plaza de la Victoria y mi
antigua casa de Mesa y
López 48 (hoy pasaje
nosequé).
Urbanísticamente han mejorado muchísimo el entorno. El paseo de las Canteras parece otro y lo han prolongado con mucho gusto. De cuando, en cuando; cuando queda tiempo entre tanta atrocidad urbanística, los gestores públicos demuestran que las cosas se pueden hacer "algo" mejor.
Beatriz nos lleva a la
Hamburguesería Rachi para cenar. Justo lo que
necesitamos los que venimos del invierno centro-ibérico: Una
terracita, buena vista y comida fácil de digerir.
En realidad nos estamos aclimatando, aun queda alguien importante con quien
reecontrarse hoy y no nos hace esperar mucho:
Mi amigo Mario entra en escena cuando aun no hemos terminado de dar plena cuenta de nuestras hamburguesas. El tío sigue exactamente igual que hace 10 años y por dentro la cosa tampoco ha cambiado ni un ápice... Yo le agradezco este gran guiño al tiempo.
Somos todos los que estamos, pero no estamos todos los que son (... y si quieres, que se lo traduzcan a un inglés...).
Después de un día de curro, viaje y reencuentros caemos rendidos en la cama.
El miércoles enseño a Gema lo que queda del Estadio Insular, la Avenida Mesa y
López, la Plaza Santa Catalina... Pero este es un blog de escalada y antes de todo eso y después

de tomarnos el
famosísimo bocadillo de tortilla de La
Garriga, buscamos "
Mandala Climb" una de las tiendas de escalada de la ciudad. Adrián nos atiende tan bien que salimos con alguna cosa más de la que habíamos pensado... pero al chico le gusta el
búlder y nos quedamos sin información ni croquis sobre
Tamadaba que era parte del objetivo de la visita.
Caminar por Las Palmas junto a Gema es una experiencia increíble, pues recorro lugares de mi niñez con la mujer con la espero hacerme viejo... La iglesia del Pino es especial, la Plaza de Santa Catalina también... En ella aun parece pervivir el espíritu de
Lolita Pluma. Pero sobre todo, me acuerdo de mi abuelo que solía ocupar una de esas mesas donde los paisanos juegan al dominó.
Comemos en La Puntilla y esta vez también está
Natalia... y Mateo. Por fin conozco a mi nuevo primo segundo. Una de las gotitas que llenaron el vaso de las razones por las que volver aquí.
Me perdí tu boda prima, pero al menos he conocido a tu segundo hijo antes que el resto de tu familia peninsular.
Comemos en la Puntilla en "La Marinera", Ignacio sacó el sitio en una
conversación y pasamos del dicho al hecho y el hecho al estómago. Por primera vez probamos la morena y después de mucho tiempo vuelvo a tomarme un plato de papas arrugadas y un helado de la Peña la vieja.
La siesta, la gran contribución española al bienestar del mundo, nos deja la mente y el cuerpo aptos para el resto del día. Junto a
Beatriz, Mario, el otro miembro de la banda, nos acompaña a visitar el Barrio de
Vegueta, la catedral y la calle
Triana. Después de dar un buen paseo y tomarnos alguna cosa en algún bar, nos damos otro homenaje gastronómico en
Triana, esta vez elige Mario y elige muy bien.
Tras otro interesante debate con la camarera sobre si mi amigo está gordo o no, que no logramos resolver a entera satisfacción de todas las partes, ponemos fin al día.
El jueves visitamos el Sur, la
guagua nos lleva desde Santa Catalina al Faro de
Maspalomas y por ello nos cobran 6,50 euros por viaje de ida y por persona... El golpe duele, pero lo encajamos con dignidad.
Gema disfruta con las dunas y yo con ella. Nos revolcamos como croquetas duna abajo duna arriba hasta que el corazón que amenaza con abandonar el pecho, nos avisa de que igual ya no tenemos edad para tanta algarabía, así que gastamos la energía que nos queda en pasear por la orilla hasta Playa del Inglés. Allí lucimos bañador en pleno mes de enero y nos tiramos al sol a hacer algo tan importante como no hacer absolutamente nada.
Los guiris se bañan, pero nosotros no somos guiris y las condiciones no nos invitan a fingir
serlo.
A la vuelta nos bajamos en
Triana, la recorremos nuevamente atravesando el Parque de San
Telmo... Ahora me viene a la mente mi padre que trabajaba muy cerca de aquí. Quizás hayan sido estas las vacaciones en las que más presentes haya tenido a mis padres y esa presencia me haya resultado más agradable que nunca.
El punto de encuentro con Mario es el Parque
Doramas, como se retrasa, nos acercamos a Los Salesianos. Asomamos la gaita en la Iglesia
probablemente más importante para mí. Lo justo para toparme con los confesionarios donde tan mal nos lo hacía pasar el cabrón de don
Eulogio.
Entramos por la escalinata principal y visitamos el patio interior... Es curioso, pero normalmente los lugares que he vuelto a ver de mayor, siempre me han parecido más pequeños... No me ha ocurrido lo mismo con la iglesia y con el patio.
Mario me acompaña en esta última visita y compartimos un sentimiento de nostalgia que en realidad no
verbalizamos.
¡Por fin viernes! Pero este es más especial que nunca: Hoy probaremos la roca canaria.
Beatriz nos va a presentar a su chico y juntos iremos a
Sorrueda, en el término municipal de Vecindario. Por la noche, como colofón, tenemos evento social donde espero, nos podamos reunir, con otro importante miembro de "la banda".
Miguel parece un gran tipo y nos cae bien a la primera. Quizás sea porque también es escalador o quizás simplemente es que mi prima sabe elegir bien. Sea como fuere, los cuatro atravesamos la
"
carretera de los cuchillos" con el estómago acongojado por tanta curva de herradura sin visibilidad.
Antes de que nadie pueda pensar en aburrirse ya estábamos en el barranco donde está situada la escuela.
Curioso entorno para el Sur de la isla; vegetación, agua, sombra y condiciones perfectas para escalar. Ni en mis mejores sueños esperaba encontrar en Gran Canaria algo así. La roca es de origen volcánico pero no logro confirmar si es basalto... En todo caso no se porqué, pero yo me lo imaginaba con otra morfología, menos erosionada, tipo granito vamos.

Las vías son de todo tipo, placas y desplomes... y tienen una altura media que ronda los 20 metros... Aquí hay una escuela en condiciones para darle caña al mono... Son las 3 de la tarde y no hay tiempo para entrar demasiado en materia, pero sí para sacar conclusiones: La roca adhiere más de lo que parece y las vías son guapas.
Una pena el
equipamiento con
parabolt bicromado... mucho curro y les va a durar poco. Mejor hubiera salido no salirse del guión químico con el que también hay muchas vías equipadas.
En este primer envite escalamos:
-
2 quintos "anónimos" a la derecha de "La Placa del Godo"
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La Placa del Godo (6a)
-
Las Tablas de la Biblia (6b)
A la cena llegamos con hambre, pero vestidos para la ocasión y oliendo a limpio, pues no todos los días se
reencuentra uno con un colega al que conoce desde hace 29 años. Mario también ha venido. Sólo nos han fallado
Natalia y su marido por un tema de logística infantil.
El reencuentro es feliz.
Adal también ha hecho un pacto con el diablo y no ha envejecido los diez años que hace que no le veo.
Seguimos siendo todos los que estamos, pero para estar todos los que son hubiera hecho falta juntar a Tino,
Gilberto y Julio... Aunque eso ya era pedir demasiado.
El sábado es nuestro gran día de
escal
ada. Repetimos escuela, porque nos ha gustado y porque tenemos los croquis que ha conseguido Miguel. Mario también se apunta y en el trayecto por la carretera de los cuchillos todos agradecimos que llevara a mano su gorro colombiano [...] o la
hubiéramos liado parda.
Escalamos todos hasta no poder más. Mario tuvo su bautismo vertical y pudo comprobar
definitivamente que nuestra intención estaba lejos de
querérnoslo cargar... quien sabe si entre todos hemos sembrado en él el germen de un futuro escalador .
Este segundo día de escalada nos llevamos en la mochila:
-
Lajilla Town (6b+)
-
Africa (6a)
y probamos con buenas sensaciones
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Topacio (6c+)
-
La Cachonda (7a)
Tamadaba queda para otra ocasión... Quiero creer que será pronto, con los mismos amigos y con más tiempo.

...Hay algo que me hace pensar que volveremos pronto... Dejé un 6c+ sin encadenar.