martes, 9 de noviembre de 2010

Tres meses y un poco de todo.

Hubo una época en la que llegué a escribir en este blog tanto, que me quedé sin cosas que decir y las entradas cayeron en lo rutinario y superficial. Hoy, que hace tres meses que no me pasaba por aquí, acumulo tantas cosas que contar, que no va a ser nada fácil dar forma a esta "pantalla en blanco". Lo intentaré porqué disfruto con ello y, porque al igual que me encanta leer, también me encanta escribir... Por cierto y hablando de todo un poco, tengo otro blog, en el que escribo de cosas muy diferentes y que está más desangelado aun que éste, se llama www.alflash.blogspot.com y nació a raíz de la muerte de María... surgió como una escapada de Bitácora Vertical cuando en aquel momento todo me parecía vacio de contenido. Ahora va tomando un derrotero muy diferente a la escalada y en él no me siento atado a ningún hilo conductor, quien quiera, que se pase.

Entrando en materia, Gema y yo pudimos disfrutar de 24 días de vacaciones en la que rompimos todas las rutinas, incluida las que hacemos con gusto como escalar. Ahora veo lo necesario que es a veces parar las máquinas y dar un golpe de timón. Curiosamente, la parada, llegó cuando la motivación vertical había vuelto con fuerza y empezaba a recuperar mi mejor nivel de escalada.

El golpe de timón se llamó Turquía, y atendía a un viejo proyecto de Gema que luego con las aportaciones de ambos, se hizo común. Allá nos fuímos con las mochilas, el equipo de escalada, la Lonely Planet, tres noches de hotel en Estambul y los ahorros que a estos efectos habíamos ido destinando casi desde que nuestra relación se convirtió en una relación.

Pasamos 24 días en aquel país. El viaje se merece una larga entrada y espero poder dedicársela antes de que acabe el año; resaltaré un hecho, no escalamos, salvo que se pueda llamar escalar dedicarle una hora una tarde en Olimpos y, no escalamos, porque encontramos otras cosas mejores que hacer y fuimos capaces de verlas... Vacaciones en todas las de la ley.

Pilar, la hermana de Gema, nos hizo el grandísimo favor de ocuparse de Pepa durante nuestra singladura turca. Nunca estaremos lo suficientemente agradecidos, ni suficientemente en deuda, pues sus circunstancias no eran fáciles y a la tarea le dedicó mucha energía y toneladas de ilusión. ¡Gracias Pilar!

Una vez en Madrid, enseguida volvimos a nuestros trabajos (menos mal que aun tenemos) y en 5 días nos encontramos otra vez en sábado y rumbo a Patones... Personalmente, a mí, el parón me vino fenomenal y apenas había perdido nada, lo de Gema y este año es un tema entre bloqueos psíquicos, logística inadecuada y errores de mentalización ... el caso es que poseyendo todas las cualidades en bruto para disfrutar al máximo en esto de la escalada: altura, peso, fuerza, y ganas... estás se diluyen en cuanto pasa de la primera cinta presa de un pánico fuera de control.

Almudena, Antonio y Zulema y también, claro, Tula y Cora se han convertido en miembros de nuestra familia vertical, esa que nada tiene que ver con los apellidos o la sangre y si con muchas cervezas en el Manolo... Inciso: ¡Qué viva el Bar Manolo y las chicas que lo llevan!

Pepe ha sido durante estos meses pieza clave en retomar una mentalidad escaladora más ambiciosa y más abierta. Al escalar un día extra entre semana, he podido dejar de lado mis pequeñas obsesiones y vicios, abrir la mente y dejarme llevar a otros lados... Así he conocido la escalada de Peñalara, el Alto del Telégrafo y Torrelodones, lugares a los cuales, por cabezonería, no había querido ir nunca y de los que he salido encantado. La actitud ante la escalada, más friki más de subir el listón y un cierto nivel sano de pique... (él es mejor que yo tres pueblos, pero yo sólo le dejo creer que como mucho es un pueblo y si acaso) Han producido gloriosas tardes en las que hemos escalado, hablado de mujeres y acabado bebiendo cerveza... Ningún sabio reconocido habla de ello, pero esta es otra arista de la felicidad y no se paga con Visa ni con Mastercard.

También ha habido momentos desgradables, nunca me tiro flores ni evito hablar mal de lo que a mí me atañe, soy como soy aunque no siempre consigo dar mi mejor versión. Un día en Patones, llegué a las manos con otro chaval. Nos amargamos el día mutuamente y los dos podíamos haberlo evitado. Admito mi parte en toda la cadena de acontecimientos, de dimes y diretes que nos llevo a dar el espectáculo. Me quedo con que al final nos dimos la mano, que él y yo no hemos dejado cuentas pendientes y que cada uno a su manera se disculpó. Él no se fue dejándome la sensación de ser un mal tipo y seguro que no lo es. Yo por mi parte he tomado medidas para que, la misma situación de origen, no se repita más veces... ojalá que sea así.

Los Chukeles, o Javi y Susana siguen su viaje, o EL VIAJE, recuerdo su blog que, como ellos, está cargado de buena onda y ni hay falsa modestia ni egos superlativos, por eso todo el mundo que les conoce quiere a estos dos: http://chukelilandia.blogspot.com

Cerremos volviendo a la parte más friqui de la escalada que también da para otra entrada, y esta vez sí, si puedo se la dedicaré, pues he superado la cifra de 500 vías encadenadas algunas de las cuales han dejado mucha huella por la propia vía, por quienes estuvieron allí conmigo y por lo bien que me lo he pasado a su costa sin meterle el dedo en el ojo a nadie ni joder el planeta.

Añado que pasó otro septiembre en el que María no cumplió años, otro año en el que todos los que se tropezaron un segundo con ella la echaran de menos. Se que tengo unas cuantas deudas pendientes con ella y aspiro a saldarlas. Intento al menos, no olvidar lo que aprendí de ella y por ella. Sin ella y sin dejar de quererla, nada de lo que ahora quiero y me quiere existiría, y por ella voy siendo capaz de conservarlo.

Acabo con Gema, aquí si que ni Visa, ni MasterCard ni dólares americanos que paguen que exista, que me aguante y que sea exactamente como es...

5 comentarios:

Fer dijo...

Me alegra volver a saber de vosotros. El Google-reader estaba ahí esperando hasta que publicaras algo.
Slds.

Anónimo dijo...

Buen resumen.
Ya sabes que disfruto leyendo tus entradas(atrás quedó el Pronto)

Bultako dijo...

Me alegró un montón verte por la peña sacra, un abrazo muy grande.

Pep dijo...

Quiero que me oigas sin juzgarme.
Quiero que opines sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí sin exigirme.
Quiero que me cuides sin anularme.
...
Quiero que me animes sin empujarme.
Quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mí.
...
Quiero que te acerques sin invadirme.
...
...
Sin condiciones.

Jorge Bucay
Cuentos para pensar

Saluz





(... 3 pueblos?...)

Free dijo...

Bultaco, Pepe, Fer y mi "anónima favorita", que gustirrinín para los sentidos gozar de tan ilustres visitantes.

Bultaco, tus apariciones estelares son contadas pero muy valoradas... ya sabes lo que se te quiere. A ver si coincidomos más por esas rocas de dios.

Pepe, sabía que tenías un gran fondo literario, pero en eso, también, te sigo los talones... exactamente 3 pueblos de distancia.