lunes, 26 de marzo de 2012

Cosas sobre Five Ten y las Camp Four

A principios de noviembre del 2011, Adidas anunció la compra de la marca de calzado Five Ten por 25 millones de dolares.   

Five Ten fundada por Charles Cole en 1985 en Redlands (California) comenzó como una empresa fabricante de calzado específico para escalada para luego expandirse a otros deportes outdoor donde las prestaciones en adherencia y absorción de  sus suelas no puedieron pasar inadvertidas a los fanáticos que buscaban una marca aliada que les hiciera mejorar el rendimiento.  Como dice su eslogan, Five Ten quiere ser "La marca de los valientes"...

El éxito de la empresa, y el reconocimiento mundial de su producto principal, el calzado, está bien  apoyado sobre las suelas Stealth elaboradas con un compuesto de goma de prestaciones sorprendentes.

Five Ten no es un nombre escogido al azar, nacida en el ámbito de la escalada, 5.10 equivale en la graduación americana al 6b frances usado en España para graduar un tipo de vías cuya dificultad, si bien no imposible, implica un grado de implicación dificilmente alcanzable por deportistas que no se consideren asi mismo escaladores.

En la misma línea argumental, tampoco es fruto de la casualidad que el escalador Miguel Ángel Lozano dedicase una vía a su fundador en la escuela española de escalada donde  más determinantes resultan las prestaciones adherentes de unos buenos pies de gato: nuestra querida  Pedriza (Charles Cole, 7a+).
 
Volviendo a la noticia, se supone que la compra por Adidas no ha supuesto cambios en el organigrama ni en la política de Five Ten, ya que Charles Cole sigue al frente y al asunto se le ha vestido con las ropas  de una "alianza estratégica" en la que ambas partes aprenden y se benefician mutuamente de sus puntos fuertes.

Hasta aquí la teoría, pero la cuestión que se plantea es, como la mencionada compra va a afectar a los productos finales y a sus consumidores.



En Madrid, dejando a un lado la sección de pies de gato, hace años que la marca no es fácil de encontrar:  Bajando por Rivera de Curtidores, comprobarás que sólo Cleper-Makalu trae el modelo "Insight"... ( aunque tienen las  Daescent en liquidación). En la zona de Antón Martín, puedes encontrar algo en Koala (seguramente, de nuevo las Insight) mientras que la que más variedad tiene, sin discusión,  es Barrabés que tiene una espectacular (y bien pagá...) tienda en Odonell.

El Refugio, en Manzanares El Real, donde compré mis dos primeros pares ya no vende calzado Five Ten. Me dijo el encargado que después de una última partida con varias zapatillas devueltas  por defecto de fabricación  de la que el representante no se hizo cargo (En concreto del modelo Camp Four que se rompía por un lateral a los pocos usos), su jefa se había visto obligada a no volver a trabajar con la marca... Paradojas de la vida, porque estas zapatillas y en general todos los productos de Five Ten, estarían a 20 minutos andando de los sectores más cercanos de la no sólo reconocida como mejor escuela de escalada de España  (aunque estos "títulos" siempre sean controvertidos y causa de animados debates en los bares) sino de uno de los paradigmas de la escalada de adherencia.


Al respecto, y relacionado o no con la adquisición de la marca por Adidas; en mi último par de zapatillas Camp Four (ya voy por el tercero), si he notado alguna diferencia que me ha llamado la atención:  lo primero es  que las nuevas estan fabricadas en Corea del Sur, mientras que las anteriores lo estaban en China.

Lo segundo es que en estas zapatillas yo venía usando una talla 9,5 USA o lo que es lo mismo el 42,5 europeo y en el último par, después de usarlas casi un día y constatar que me quedaban pequeñas, nos ha tocado borrar las huellas de ese pequeño uso y devolverlas a la caja para descambiarlas por otro par medio número más grande.
 
Aprovechando la visita a la tienda, lo débil de mi voluntad y la coyuntural presencia de dinero fresco en la cartera, junto con las Camp Four, se vinieron a casa unas Ten Guide   de la misma talla pero fabricadas en USA.
5.10 Ten Guide

Y poco más tarde, dispuesto a darlo todo por dinamizar la economía mundial y aliviar la pesada carga de los últimos coletazos económicos de mi cumple,  se unieron a la fiesta las Five Ten FreeRunner  de nuevo de la talla 10 pero esta vez fabricadas en China.
5.10 Free Runner

Quizás 5.10 haya diversificado en distintos proveedoroes la fabricación de su calzado según los modelos, quizás fabriquen todos en todas partes y depende del azar y de los mercados que acaben en nuestros escaparates de una u otra procedencia.

El hecho es que las Camp Four las conozco muy bien y estás son algo distintas, que dichas diferencias dependan de la fábrica donde hayan sido paridas o sean cambios mínimos de diseño no lo sé.  El caso es que a lo evidente de la talla se pueden añadir otras diferencias más sutiles, como que el refuerzo de goma de la puntera ha "crecido" unos milímetros... y fundamentalmente, y sin poder precisar mucho, las sensaciones en el pie también son distintas, puede que debido a algún retoque en la horma.

Como es un calzado "duro" que necesita un rodaje para dar lo máximo de si mismos... lo normal es que este tema del feeling "raro" desaparezca en un par de salidas más.   Las Camp Four, partidas defectuosas a parte, siguen siendo una autentica pasada.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Erre que erre en el Sector Moro.

...No se me había quedado buen cuerpo con nuestra última visita al "subsector" Moro en Los Brezos y como mayo se preve caluroso y  ya estamos en la recta final de la temporada Pedricera, había que aprovechar la más mínima brisa para pasar la escoba a un sector con demasiados cadáveres que esconder bajo la alfombra...

El sábado se levantó agradablemente fresquito y algo nublado...  y el plan B, "Colina Hueca" quedó definitivamente aparcado para las jornadas, irremediablemente calurosas, que están por venir.

Mientras avanzo caminando por el Tranco pienso en lo triste que resulta este invierno sin lluvia, sin nieve y sin frío que nos ha usurpado la gran experiencia de ser partícipes del espectáculo de la sublime combinación de olores, sonidos y colores que nos ofrece el agua al fluir sobre las rocas bajo el cielo azul pedricero.

En cambio cada año, sin faltar a su cita y sin alejarnos mucho de esta senda, descubrimos  dos o tres aberraciones nuevas con forma de chalet, 4 ó 5 nuevas expresiones artísticas de amigos del spray y cada vez más basura... el color de la Alcaldía de Manzanares ha cambiado... pero su política no, y es que el único color que importa, nos lo dijo Paul Newman, es el del dinero.   

Enfrascado en mis asuntos, aprieto el paso dejando a las chicas atrás. No tengo la forma suficiente  para acompañar a Antonio en su "variante" y confiar en que me resten fuerzas para escalar, pero tampoco la tengo como para acompasar mi ritmo al de la rodilla de Almudena...  He esperado con ansiedad este sábado y necesito devorarlo.

Cada vez que paso por el cartel que nos informa de  la "mejora" del sendero que sube a los Brezos contengo una arcada. Cada vez que piso los erosionados escalones en los que se han gastado el dinero para evitar la erosión, doy otra, y cuando veo las jaras cortadas y apiladas en los márgenes del sendero listas para arder cual pira funeraria en el entierro de "Patroclo", me cruzan por la cabeza ideas homicidas que me hacen sentir bien.


Cuando llego al collado mi ritmo es alto, estoy loco por dejar atrás el camino "mejorado" y concentrarme en lo que he venido hacer y en el lugar en donde estoy mi queridísima Pedriza...

Se oyen voces tras el gendarme del Moro, así que establezco el campo base bajo las vías "El Retorno del Machaca" (V+) y "Antonio Romero, Menudo Portero" (6a+).

Dispongo aun de unos minutos hasta que nos reagrupemos todos otra vez.  Los aprovecho bien.

"El Retorno..." tiene el primer seguro en Burgos y requiero el porteo de Antonio. En frío y sin calentamiento...  Siempre cuesta un poco ambientarse... Pero la vía sale y es de las que dejan buen sabor de boca.

Me sorprende ver a Antonio escalar de segundo y renegar del seguro tan alto...  No sólo me lo han contado, sino que he visto muchas fotos suyas escalando en vías de Ordesa con seguros flotantes mucho más "A TPC".   Supongo que para él, no es la Pedri el escenario adecuado para demostraciones de valor.

"Antonio Romero..." Me sale facilísima, tan corriendo voy, que tengo que comprobar que no me he equivocado de vía:   Quizás hoy toque "cara" en mi lucha con la roca.

A pie de vía hay buen ambiente y eso motiva,  a Gema se la ve, además de con un catarro con mi copyright, relajada, y motivada, dispuesta a aprovechar sus tope-ropes con la misma intensidad con la que yo  acometo mis objetivos.

Zule calienta tumbada al sol sobre una placa...   Quizás un revolucionario sistema extraído del volumen-dos de "Guerreros de la Roca"  y del que ya habíamos sido testigos en el "Risco de las Hormigas".  No muy en el fondo, su cara de gustirrinin nos causa sana envidia.

Encadenar "Alfonso" (6a) hubiera sido algo que hubiera firmado antes de salir de casa...  Esta vía tiene una entrada en la que si piensas que vas a ir sobrado por aquello de que "es sólo un 6a" es muy posible que tu ego reciba una buena somanta de palos.
"Alfonso" y "El Recuperador de Caminos"

Estaba avisado de la vez anterior , así que a un primer pegue para matizar el Sudoku de la entrada, le siguieron dos pegues más, con gatos nuevos, y apretando como si se fuera acabar el mundo.   A la tercera, se cumplió el refrán, y fue la vencida.   "Alfonso" pasó de un plumazo, del listado de proyectos pendientes, a ocupar un hueco del mismo tamaño en mi libreta de conquistas rocosas.

Ya no quedaba mucho por hacer, y mucho menos, excusas para no probar "El Recuperador de caminos" (6c) .    Después de tres pegues me veo con la reserva energética a límite, soy consciente de que hoy no voy a poder con la vía  y decido fundirme los plomos en "Se jodió el burilador" (IV+)  otra de esas vías con el primer seguro donde Cristo perdió el mechero 

Cuando terminamos nuestros últimos pegues, el "Clan de Almu" hace tiempo que debe haber apurado los últimos tragos de Mahou en La Jara, la luz del día se bate en retirada, nuestros cuerpos están molidos y nuestra mente fresca.  Una vez más hemos tomado de la Pedriza aquello que necesitamos para resistir otros seis días y no nos ha pedido nada a cambio... Aun así sueño con encontrar la fórmula para compensar la ecuación.

martes, 28 de febrero de 2012

Pedriceando: Un poquito de aquí y otro poco de allá.

Hay años y años, y este 2012, en lo que a la escalada se refiere, no está siendo el mío. Quiero pensar que el no poder dedicar más que un día a la semana a este exigente deporte, tenga bastante que ver con mis actuales prestaciones rocosas, porque lo que son la motivación y la ilusión por trepar, siguen ahí y, cada sábado, cuando el despertador nos saca de la cama a las nueve en punto, me sigo sintiendo convencido de que no hay ninguna otra cosa en este mundo, a mi alcance o fuera de el, que cambiase por intentar conquistar un poco de lo inútil que diría Terray.

Sin dejar de mirar por el rabillo del ojo las vías entre el 6c o el 7a y con mis actuales dificultades para encadenar... cualquiera, sea del grado que sea, he optado por relajarme y disfrutar de lo que aun si consigo:  Pasármelo en grande en la naturaleza con mi chica, mi perra y los amigos con los que nos sentimos agusto; y por supuesto escalando, echándole un pulso al miedo y dejándome las yemas en cada vía.

Así las cosas, me he visto en la compañía de Zulema y Gema escalando, sufriendo y disfrutando en vías ya conocidas pero maravillosas, como Aspirante a Hippy (6a) o Dos Llorones (6a+)... en la cara Suroeste de la Tortuga,  aunténticas obras de arte de Tino Nuñez, por entorno, trazado y equipamiento...  De lo mejor  que he escalado en ese grado en La Pedriza y fuera de ella.

O también nuestro reciente reencuentro con el "clan Almu" al completo en el sector Moro, en Los Brezos, donde están las rocas que por primera vez me vieron escalar junto a Gema y donde a pesar de que la temperatura sobrepasaba algunos grados la ideal, pude hacerme (al segundo pegue) con "Friki de galerías" (V) una estupenda vía de Ignacio Luján protegida para "iniciación" según la guía de Santamaría, pero que en la actualidad, y gracias quizás a las mismas manos destructoras que ya dejaron su sello en "Caracoles bajo la nieve" en el Risco de las Hormigas,  ya no lo es y se puede picar suelo entre el primer y el ahora, segundo seguro. 

Sector Moro (Cancho de los Brezos)
"Matanza en el Burguer King" (V+) y su anónima compañera de la derecha del mismo grado, son las dos primeras vías que comparti con Gema y por ello y aunque son muy normalitas, me hacía ilusión repetirlas.  

"Mostradores López" es otra buena vía de Tino (6a+/6b según la guía que mires) que ya había probado en aquella primera visita...  Está vez cayó al segundo pegue, gracias básicamente a unos gatos 5.10 Anasazi Verde recien salidos de la caja y, por supuesto, a la cobertura de Antonio. 

Por último y para no abandonar las malos hábitos de este año, he de reconocer que sigo acumulando deberes y que "Alfonso"(6a), tras arrancarme las últimas gotas de energía  pasó directamente a incrementar mi nómina de cadáveres en el maletero...  Menos mal que la furgo es grande.

domingo, 19 de febrero de 2012

Tarjetero = Pódologo

...Sucede que de vez en cuando una uña crece hacia donde no debe... Sucede que esos pies de gato "de encadenar" son varias tallas más pequeños de lo que deberían, y sucede, que una uña puñetera (uña puñetera = uñero) en un gato apretao' constituye una muy dolorosa combinación.

Así pues, situados en la premisa, llega el momento de visitar a un podólogo y como me ha ido muy bien, yo recomiendo la Ortopedia Plaza en la calle Toledo 60:


 Allí trabajan varios podólogos que seguro que son buenísimos, pero yo recomiendo a Javier García, que es el que me atendió y aniquiló mi "problema uñil" a completa satisfacción.

Por último, el precio me pareció justo: 19,90 euros, por los que además de arreglarte el "estropicio" te hacen un repaso al resto del pie para  que escales... sin apretar de más los dientes.

lunes, 13 de febrero de 2012

Risco de las Hormigas: 2º Asalto.


...Escalar un sólo día a la semana y no entrenar es imcompatible con tener buenas sensaciones escalando.  Que lo que acabo de escribir no tiene mucha ciencia, está claro.  Pero he de añadir que sufrir en los 6a y no ir corriendo ya ni en los quintos, supone un ejercicio de humildad difícil, aunque uno se lleve ya tiempo esforzando  en mantener al ego bajo control.


También es verdad , que no todos los años son iguales, y que a veces hay que hacer renuncias con la vista larga puesta en objetivos a medio plazo...   y también lo es que hay que ser tonto para no saborear lo bueno que tienen esas jornadas donde fracasas en los manoseados proyectos y triunfas en estar agusto y sentir que la gente con la que la has compartido también se va a su casa contenta.

El sábado, tal y como estaba anunciado, nació frío, despejado y casi sin viento: Condiciones ideales para escalar en La Pedriza.   Además habíamos quedado con Zulema y con Alfonso y eso añadía a la cita con la roca un extra de motivación.

Pasado el vivac hay que "navegar" el caos de bloques

Accediendo al Risco con el chiringuito de la Foca detrás


El sendero hasta el Risco de las Hormigas tiene los hitos justos
Subimos al Risco de las Hormigas por el nuevo sendero que encontramos con bastante basura... Todo apunta a que su origen tiene que ver con el inquilino del vivac...  y eso nos dejó mal sabor de boca...  Los espíritus buenos, deben serlo en todos los aspectos o no tienen lugar aquí.
Alfonso y Zule "calentando" para empezar a escalar.
¿Grande? ¿Pequeño?
Me sorprendió ver que ambas guías compartían errores en los croquis, "Caracoles Bajo la Nieve" y  "El Secreto de la Pizza" tienen entrada común y la reunión está bastante más a la derecha de donde la pinta Luís Santamaría.     Esto tiene su relevancia porque "Caracoles" hace una acusada travesía a la derecha donde algún iluminado a serrado un parabolt, lo que la hace bastante expuesta y no M0 como nos dicen Luján y Zapata en la de Barrabés... Conclusión... no metas aquí a tu colega/novia que está empezando a abrir vías no vaya a ser que haya una subida colectiva de bilirrubina.
Alfonso se "sube a la Derbi"
Otra buena foto de Zule en "Derbi Diablo"

"Derbi Diablo" no me pareció tan buena como "Tucídides" que podría ser la mejor del sector a pesar de ser un V+... y respecto a esta última, pasa de la guía y háztela hasta arriba, sigue siendo fácil y son 3 ó 4 metros más de diversión.
Zule en Derbi Diablo



El Risco tiene personalidad, algunas chapas a sustituir y un pie de vía en el tercer escalón (desde donde parte la mayoría de las rutas) donde es mejor no deshubicarse.   Lo que sí pudimos comprobar, es que no es muy popular (de nuevo estuvimos solos) y que está bastante más resguardado del viento que la Sur de la Tortuga.

En fin, poco más que añadir... Dejemos que las fotos completen esta entrada.







Arrancar la moto no era tan fácil como parecía



Buena foto de Alfonso

martes, 7 de febrero de 2012

"Invernal" al Risco de las Hormigas.

Negar la influencia de la inconsciencia humana sobre el clima, no es cuestión de ser de derechas o de izquierdas, es simpletemente una cuestión de interés o de estupidez total.

El caso es que este fin de semana ni siquiera la artificial primavera ha podido contener en sus grilletes al viejo invierno y, dado que éste andaba algo cabreado por lo de su secuestro,  ha habido zonas del orbe donde a unos cuantos se les han congelado el resto de sus días.

En España, país en el que las catástrofes naturales no suelen golpear ni de lejos  con toda su intensidad, los medios no se han cortado un pelo en llamar al fenómeno "ola de frío" buscando quizás adormecer a las masas y rellenar un espacio en el que deberían ir otro tipo de informaciones más sorprendentes... como por ejemplo...  bueno... que este no es un blog político.

El caso es que no salimos precisamente de Marqués de Vadillo con los crampones puestos en la mañana del sábado.

La furgo marcaba 2,5º y el viento era desagradable, pero también eran las 10 de la mañana, al sol le quedaban unas horas para ofrecer lo mejor de si mismo y, en combinación con las paredes pedriceras o velloneras que miran al Sur, a veces se obra el milagro y te hacen una estupenda foto escalando en camiseta sin mangas

En todo caso, que no estaba la cosa como para no acudir a la cita con nuestra amada Pedriza,  y si se diera el caso que a la tita Pandora le diese por abrir la caja de los truenos, una retirada a tiempo y un socorrido bocadillo en bar suelen saber a gloria bendita... Palabra de Free.

Ataviados con dos forros polares, guantes y gorro iniciamos el sendero de la Garganta de la Camorza sin tenerlo aun claro.  Andando a la sombra del pequeño barranco, con la humedad del río y sobre todo con rachas de viento nórdico que desplomaban la sensación térmica, nos arrepentimos de no haber traído las botas y una mochila más apropiada por si hacía falta reconvertir el día de escalada en un buen treking pedricero.

Río Manzanares congelado a su paso por la Garganta de la Camorza
Al doblar la curva del chiringuito de la Foca, nos alcanzan los primeros rayos de sol y mientras nos desprendemos de uno de los forros, el gorro y los guantes, empezamos a pensar en que quizás sí se pueda hacer algo (en mi caso meterle 400 pegues a Doble Buril y otros tantos a Rharha)

Llegamos a La Tortuga sudorosos, desde el sendero nos había parecido ver a un valiente escalando una de las vías del extremo izquierdo de su cara Sur... Pero lo que nos encontramos allí no es un valiente, sino un auténtico acantonamiento de gente recia, alegre y gritona que tiene tomado el sector.

Está bien ser obstinado, pero hay que tener cintura.  No nos llegamos a poner los arneses.   Desde la Garganta de la Camorza habíamos observado el Risco de las Hormigas despejado de toda presencia humana. La mejor excusa para conocer un nuevo rinconcito de La Pedriza, que mira al Sur y que resulta estar algo más protegido del viento.

Nos cuesta lo justo dar con el sector. El sendero es más o menos nítido hasta llegar al vivac, luego desaparece, pero el rumbo parece claro: sin perder altura, continuar dirección Este, o lo que es lo mismo, en el sentido del río.    Tras un único momento de duda, damos con un hito, la vista no tarda en dar con el siguiente, ahora el "camino"  cambia de rumbo para ascender por una canal, una vez arriba el sector ya está a la vista.

Siguiendo por terreno evidente llegamos a las dos vías del escalón inferior. Como se trata de un pie de vía cómodo, dejamos allí las mochilas y nos equipamos.

Por un lateral alcanzamos el segundo escalón y su única vía, la "Variante Peruana" (6a) que nosotros combinamos con "Hormigolandia" (IV+) en un mismo largo con cuerda de 80 metros.

La combinación resulta bonita y sencilla, pero los seguros están puestos... "para que no roce la cuerda"  y cuando una racha de viento del Norte te zarandea en mitad de una placa con la chapa a 5 metros... Pues como que te das cuenta de que tu Fe Pedricera no es a prueba de bombas.  Encadeno, disfruto pero temeridades las justas:  Igual nos metemos una vía más exigente y lo que era un poco de contracción ojetil se transforma en algo más serio.

Nos refugiamos en las dos vías del escalón inferior, un 6b (Soraya) y un 6c (Héctor Eréctor) de esos que la guía de Barrabés califica de exposición M0 (o lo que es lo mismo, sin riesgo pa tu body).

Héctor Eréctor (6c)
El 6b cae demasiado fácil, me crezco, me vengo arriba y me dispongo a comerme el 6c...   Menos mal que no lo verbalizo... si ya lo decía Sabina  en su Rap del Optimista

"Ellos que juraban comerse la vida,
fue la vida y se los merendó." 
Gema se pega unos cuantos pegues al top rope al 6b y la Pepa tras darse unos cuantos rulos, desconecta y se refugia bajo todo el textil sobrante.

Cuando consideramos que ya habíamos encadenado la sufiente felicidad, y que la cobertura del sol se insinuaba en retirada, recogemos y nos vamos en busca de la civilización...  Al doblar la curva del collado constatamos lo que ya sabíamos, el vivac está habitado.  Pepa es la encargada de expedir el acta con unos cuantos guaús.  El inquilino, con pinta de hermitaño,  parece un espíritu bueno y nos dejamos guiar por él en un nuevo sendero que ataja hacia La Foca.


Los copos de nieve aparecieron al principio timidamente aunque al marcharnos, ya tapizaba el suelo una fina capa de "azúcar glas"
Al final de la jornada nos habíamos echado al zurrón una aproximación aventurera, un nuevo sector, alguna vía que echarse a la boca, un interesante encuentro humano y un sendero que acorta la aproximación en diez minutos...  El que quiera quedarse en casa, que se quede.

domingo, 29 de enero de 2012

La Ignatius

 Habíamos dejado atrás un jueves de libranza invertido en terminar de dar un repaso a lo aun pendiente de la Cara Sur de la Tortuga, y aprovechar la coyuntural circunstancia de encontrarnos un sector habitualmente masificado, en condiciones de trabajar los deberes no resueltos sin presión.

No fui capaz de lograr el objetivo final, pero acabé contento.  A mi modo de ver, aguantar cinco pegues a un 6c viniendo del estado de forma del que vengo y habiendo logrado matizar cada uno de los pasos duros, supone un justo resultado que a mi estado de forma mental.

Además, ver que Gema va siendo poquito a poco capaz de "menearse" sobre unas placas pedriceras que siempre la han apabullado y, que junto a unos primeros recursos técnicos, comienzan a llegar sus primeras conquistas top-roperas... y sus primeros esbozos de satisfacción granítica...    Queda mucho camino por recorrer, pero queda menos para lograr que ese recorrido sea divertido en tiempo real.

Pepa también triunfó. Una cordada vecina trajo a su cachorro de Labrador y juntos, pronto supieron en que emplear tan afortunado encuentro: Carreras, hoyos, y la degustación de cierta materia que prefiero no comentar...

Así que más que contentos, y bien repletos los depósitos de la "satisfacción deportiva", había llegado el ansiado momento de quitar las telarañas del arcón donde guardamos la "cacharrería pesada".   Con la inestimable participación de Alfonso pretendíamos hacer "nuestra primera al Yelmo" y si bien a mi me apetecía hacer la Ignatius y la Piratas (por aquello de continuar con el repertorio de David Alcojor) los objetivos consensuados sustituyeron la Piratas por la Julito.

El caso es que en la conversación telefónica en la que quedaron establecidos los objetivos, ya me sorprendió bastante la hora propuesta de quedar: Las diez de la mañana en Carabanchel, no sonaba a hora muy "Pro" que digamos... Pero vamos, que como no me gusta madrugar, y es la hora habitual en nuestras jornadas de deportiva, tampoco le dí más vueltas.

Quedar a las diez... con contratiempos incluidos supone salir a las 10:20, aparcar en los aparcamientos más alejados del Tranco a las 11:10 y estar a pie de la Ignatius con el arnés puesto a las 13 horas.   No seré yo quien meta prisas...  Pero a mi  ya me daba un nosequé de que no nos iba a dar tiempo a hacer las dos.

Estábamos practicamente solos en el Yelmo, aunque nos precedía una cordada de dos que acababa de iniciar su singladura en nuestra vía.  Diez minutos después de verles desaparecer por el segundo largo había llegado nuestro momento.

Este es el resumen de nuestra ascensión:

Alfonso en la R1
L1. Alfonso que ya ha escalado esta vía al menos un par de veces, me cede la  cabeza de cordada.  El largo es un corto muro de regletitas bien protegido con tensores químicos.  En un plis alcanzo la reunión montada con una U química.  De momento la cosa se deja hacer y el estrés es nulo.

Gema y Alfonso se reunen con migo en menos que canta un gallo.   Alfonso en plan generoso me cede de nuevo la cabeza de cordada.






L2.  Se trata de nuevo de seguir los químicos de la pared, el tercero está a tomar por saco y esta vez el terreno es placa de adherencia.  De nada me vale saber que según todas las guías la dureza no pasa de Vº grado.  Me acojono como hay Dios, pero no me bloqueo, veo cerca una reunión... pero no es la que busco.. En su día, llendo de paquete con Javi nos desviamos por ahí sin pretenderlo y acabamos haciendo los largos superiores de la Ferroviarios.   Esta vez iba avisado, giro la vista hacia la derecha y veo lejos un cuarto químico.  Sigue el estrés pero menos, pienso que una eventual caída con mal resultado es cada vez más difícil.
Inicio del 2º largo

Una reunión con dos anclajes químicos me recibe "agradecido".

Me sorprende ver que Gema se planta en la reunión sin alterarse demasiado y no me sorprende nada ver a Alfonso presentarse en la reunión jadeando... no ha tardado ni cinco minutos en fumarse el largo.

L3.  Le corresponde a Alfonso, pero bien por generosidad, bien por otros factores, se me otorga la oportunidad de llevarme la "experiencia completa" y la acepto encantado.   Ahora nos bajamos al IV+ en lo que a nivel de dificultad se refiere y si hemos pasado lo anterior...

De nuevo parto a la conquista de los alejados químicos.   Al principio la dificultad parece mantenerse, pero enseguida la placa pierde inclinación de manera inversamente proporcional a la distancia entre los seguros.  Aunque mantengo el nivel de atención el nivel de estrés va en descenso.   Esta vez me acoge una reunión con un químico y un parabolt (el único de toda la vía).

En este largo Gema se ve superada por la acumulación de tensión y se descompone un poco...    Me sorprendo, porque objetivamente es en todos sus aspectos más sencillo que el anterior...  En fin, la adherencia, el tiempo en pared y la catalización de las tensiones de los demás... quien sabe como funcionan los miedos de cada uno.   Se descompone pero no se detiene... Alfonso y yo, cada uno desde un extremo del largo la animamos.  La conozco bien, cinco minutos después de ganar la reunión y el bajón es cosa del pasado.


L4. Damos por hecho que no hay reunión equipada, enfrente de nosotros dos cáncamos son toda la protección del largo.  No hace falta nada más.  Se trata de un IIIº con intensidad decreciente.    Alfonso encabeza el largo, es más de fiar montando reuniones que yo.  Le vemos sobre pasar el "famoso árbol seco"  y desaparecer sobre unos bloques que están algo más arriba.   Enseguida da la salida a Gema y me quedo unos instantes sólo y despreocupado de todo.  Intentando disfrutar del paisaje.  Sólo quedamos nosotros en el Yelmo. Hemos debido de tener mucha suerte.
Vistas desde la R3: Embalse de Santillana y R de "La Culpa la Tienes Tú" (creo)

Reunidos todos junto al bloque donde Alfonso ha montado la reunión triangulando los tres friends que llevábamos, nos desencordamos y nos calzamos las zapatillas.  Ahora se trata de andar hasta la cumbre.


Trepada final
En este recorrido no hay que ser un as de la orientación...  El Yelmo es un domo granítico y lo único que hay que hacer es ganar altura por donde menos yuyu nos dé, pronto daremos con la cima y su vértice geodésico.  

Foto de cumbre
Habíamos pactado con Gema no someterla a la experiencia de un descenso por La Valentina y por eso, tras la foto de cumbre, nos empleamos en la búsqueda de la grieta norte, por donde se encuentra el acceso "normal" al Yelmo.

Tardamos un poco en dar con ella y eso nos creo cierta inquietud... sólo cierta, porque acabamos encontrándola y en menos que canta un gallo emergíamos por el otro lado con un único pensamiento: "Pepa"

Casi a la carrera bordeamos el Yelmo hasta llegar de nuevo a la Pradera.  Desde allí empezamos a llamarla a gritos... Considerando que podían bajar mucho las temperaturas preferimos no dejarla atada.  Hacía tres horas que habíamos iniciado la vía y estábamos preocupados con lo que hubiera podido pasar.

Cuando estábamos apunto de preocuparnos de verdad, la vemos salir al galope a nuestro encuentro.   Quien no tiene perro no puede entender la emoción que humanos y perro compartimos en ese momento.   Ahora sí que podíamos decir que todo había salido bien.

Tal y como exige la UIAA para homologar una ascensión y después de un largo descenso ya con los frontales encendidos, tocaba "cerrar el largo" en la Pizzeria de Manzanares.   Cuatro cervezas, dos copas de vino y una maxi familiar más tarde dábamos por concluida la aventura... ¿La próxima quizás la Piratas?

Epílogo:

La guía de David Alcojor "Clásicas de la Zona Centro" a parte de tener un croquis bastante deficiente (la referencia en este caso, sigue siendo la de J. Ignacio Luján y David A. Zapata) indica que el segundo largo  tiende hacia la izquierda, cuando es todo lo contrario... Ojo, porque te metes en la Ferroviarios. 

También indica como único material a portar cintas exprés y material para montar las reuniones equipadas...

Si se decide hacer el 4º largo y no destrepar por la Valentina nosotros consideramos más conveniente subir además algún friend para no someter la seguridad de la cordada  a la  protección de un arbolito que tiene toda la pinta de estar seco.