martes, 28 de febrero de 2012

Pedriceando: Un poquito de aquí y otro poco de allá.

Hay años y años, y este 2012, en lo que a la escalada se refiere, no está siendo el mío. Quiero pensar que el no poder dedicar más que un día a la semana a este exigente deporte, tenga bastante que ver con mis actuales prestaciones rocosas, porque lo que son la motivación y la ilusión por trepar, siguen ahí y, cada sábado, cuando el despertador nos saca de la cama a las nueve en punto, me sigo sintiendo convencido de que no hay ninguna otra cosa en este mundo, a mi alcance o fuera de el, que cambiase por intentar conquistar un poco de lo inútil que diría Terray.

Sin dejar de mirar por el rabillo del ojo las vías entre el 6c o el 7a y con mis actuales dificultades para encadenar... cualquiera, sea del grado que sea, he optado por relajarme y disfrutar de lo que aun si consigo:  Pasármelo en grande en la naturaleza con mi chica, mi perra y los amigos con los que nos sentimos agusto; y por supuesto escalando, echándole un pulso al miedo y dejándome las yemas en cada vía.

Así las cosas, me he visto en la compañía de Zulema y Gema escalando, sufriendo y disfrutando en vías ya conocidas pero maravillosas, como Aspirante a Hippy (6a) o Dos Llorones (6a+)... en la cara Suroeste de la Tortuga,  aunténticas obras de arte de Tino Nuñez, por entorno, trazado y equipamiento...  De lo mejor  que he escalado en ese grado en La Pedriza y fuera de ella.

O también nuestro reciente reencuentro con el "clan Almu" al completo en el sector Moro, en Los Brezos, donde están las rocas que por primera vez me vieron escalar junto a Gema y donde a pesar de que la temperatura sobrepasaba algunos grados la ideal, pude hacerme (al segundo pegue) con "Friki de galerías" (V) una estupenda vía de Ignacio Luján protegida para "iniciación" según la guía de Santamaría, pero que en la actualidad, y gracias quizás a las mismas manos destructoras que ya dejaron su sello en "Caracoles bajo la nieve" en el Risco de las Hormigas,  ya no lo es y se puede picar suelo entre el primer y el ahora, segundo seguro. 

Sector Moro (Cancho de los Brezos)
"Matanza en el Burguer King" (V+) y su anónima compañera de la derecha del mismo grado, son las dos primeras vías que comparti con Gema y por ello y aunque son muy normalitas, me hacía ilusión repetirlas.  

"Mostradores López" es otra buena vía de Tino (6a+/6b según la guía que mires) que ya había probado en aquella primera visita...  Está vez cayó al segundo pegue, gracias básicamente a unos gatos 5.10 Anasazi Verde recien salidos de la caja y, por supuesto, a la cobertura de Antonio. 

Por último y para no abandonar las malos hábitos de este año, he de reconocer que sigo acumulando deberes y que "Alfonso"(6a), tras arrancarme las últimas gotas de energía  pasó directamente a incrementar mi nómina de cadáveres en el maletero...  Menos mal que la furgo es grande.

domingo, 19 de febrero de 2012

Tarjetero = Pódologo

...Sucede que de vez en cuando una uña crece hacia donde no debe... Sucede que esos pies de gato "de encadenar" son varias tallas más pequeños de lo que deberían, y sucede, que una uña puñetera (uña puñetera = uñero) en un gato apretao' constituye una muy dolorosa combinación.

Así pues, situados en la premisa, llega el momento de visitar a un podólogo y como me ha ido muy bien, yo recomiendo la Ortopedia Plaza en la calle Toledo 60:


 Allí trabajan varios podólogos que seguro que son buenísimos, pero yo recomiendo a Javier García, que es el que me atendió y aniquiló mi "problema uñil" a completa satisfacción.

Por último, el precio me pareció justo: 19,90 euros, por los que además de arreglarte el "estropicio" te hacen un repaso al resto del pie para  que escales... sin apretar de más los dientes.

lunes, 13 de febrero de 2012

Risco de las Hormigas: 2º Asalto.


...Escalar un sólo día a la semana y no entrenar es imcompatible con tener buenas sensaciones escalando.  Que lo que acabo de escribir no tiene mucha ciencia, está claro.  Pero he de añadir que sufrir en los 6a y no ir corriendo ya ni en los quintos, supone un ejercicio de humildad difícil, aunque uno se lleve ya tiempo esforzando  en mantener al ego bajo control.


También es verdad , que no todos los años son iguales, y que a veces hay que hacer renuncias con la vista larga puesta en objetivos a medio plazo...   y también lo es que hay que ser tonto para no saborear lo bueno que tienen esas jornadas donde fracasas en los manoseados proyectos y triunfas en estar agusto y sentir que la gente con la que la has compartido también se va a su casa contenta.

El sábado, tal y como estaba anunciado, nació frío, despejado y casi sin viento: Condiciones ideales para escalar en La Pedriza.   Además habíamos quedado con Zulema y con Alfonso y eso añadía a la cita con la roca un extra de motivación.

Pasado el vivac hay que "navegar" el caos de bloques

Accediendo al Risco con el chiringuito de la Foca detrás


El sendero hasta el Risco de las Hormigas tiene los hitos justos
Subimos al Risco de las Hormigas por el nuevo sendero que encontramos con bastante basura... Todo apunta a que su origen tiene que ver con el inquilino del vivac...  y eso nos dejó mal sabor de boca...  Los espíritus buenos, deben serlo en todos los aspectos o no tienen lugar aquí.
Alfonso y Zule "calentando" para empezar a escalar.
¿Grande? ¿Pequeño?
Me sorprendió ver que ambas guías compartían errores en los croquis, "Caracoles Bajo la Nieve" y  "El Secreto de la Pizza" tienen entrada común y la reunión está bastante más a la derecha de donde la pinta Luís Santamaría.     Esto tiene su relevancia porque "Caracoles" hace una acusada travesía a la derecha donde algún iluminado a serrado un parabolt, lo que la hace bastante expuesta y no M0 como nos dicen Luján y Zapata en la de Barrabés... Conclusión... no metas aquí a tu colega/novia que está empezando a abrir vías no vaya a ser que haya una subida colectiva de bilirrubina.
Alfonso se "sube a la Derbi"
Otra buena foto de Zule en "Derbi Diablo"

"Derbi Diablo" no me pareció tan buena como "Tucídides" que podría ser la mejor del sector a pesar de ser un V+... y respecto a esta última, pasa de la guía y háztela hasta arriba, sigue siendo fácil y son 3 ó 4 metros más de diversión.
Zule en Derbi Diablo



El Risco tiene personalidad, algunas chapas a sustituir y un pie de vía en el tercer escalón (desde donde parte la mayoría de las rutas) donde es mejor no deshubicarse.   Lo que sí pudimos comprobar, es que no es muy popular (de nuevo estuvimos solos) y que está bastante más resguardado del viento que la Sur de la Tortuga.

En fin, poco más que añadir... Dejemos que las fotos completen esta entrada.







Arrancar la moto no era tan fácil como parecía



Buena foto de Alfonso

martes, 7 de febrero de 2012

"Invernal" al Risco de las Hormigas.

Negar la influencia de la inconsciencia humana sobre el clima, no es cuestión de ser de derechas o de izquierdas, es simpletemente una cuestión de interés o de estupidez total.

El caso es que este fin de semana ni siquiera la artificial primavera ha podido contener en sus grilletes al viejo invierno y, dado que éste andaba algo cabreado por lo de su secuestro,  ha habido zonas del orbe donde a unos cuantos se les han congelado el resto de sus días.

En España, país en el que las catástrofes naturales no suelen golpear ni de lejos  con toda su intensidad, los medios no se han cortado un pelo en llamar al fenómeno "ola de frío" buscando quizás adormecer a las masas y rellenar un espacio en el que deberían ir otro tipo de informaciones más sorprendentes... como por ejemplo...  bueno... que este no es un blog político.

El caso es que no salimos precisamente de Marqués de Vadillo con los crampones puestos en la mañana del sábado.

La furgo marcaba 2,5º y el viento era desagradable, pero también eran las 10 de la mañana, al sol le quedaban unas horas para ofrecer lo mejor de si mismo y, en combinación con las paredes pedriceras o velloneras que miran al Sur, a veces se obra el milagro y te hacen una estupenda foto escalando en camiseta sin mangas

En todo caso, que no estaba la cosa como para no acudir a la cita con nuestra amada Pedriza,  y si se diera el caso que a la tita Pandora le diese por abrir la caja de los truenos, una retirada a tiempo y un socorrido bocadillo en bar suelen saber a gloria bendita... Palabra de Free.

Ataviados con dos forros polares, guantes y gorro iniciamos el sendero de la Garganta de la Camorza sin tenerlo aun claro.  Andando a la sombra del pequeño barranco, con la humedad del río y sobre todo con rachas de viento nórdico que desplomaban la sensación térmica, nos arrepentimos de no haber traído las botas y una mochila más apropiada por si hacía falta reconvertir el día de escalada en un buen treking pedricero.

Río Manzanares congelado a su paso por la Garganta de la Camorza
Al doblar la curva del chiringuito de la Foca, nos alcanzan los primeros rayos de sol y mientras nos desprendemos de uno de los forros, el gorro y los guantes, empezamos a pensar en que quizás sí se pueda hacer algo (en mi caso meterle 400 pegues a Doble Buril y otros tantos a Rharha)

Llegamos a La Tortuga sudorosos, desde el sendero nos había parecido ver a un valiente escalando una de las vías del extremo izquierdo de su cara Sur... Pero lo que nos encontramos allí no es un valiente, sino un auténtico acantonamiento de gente recia, alegre y gritona que tiene tomado el sector.

Está bien ser obstinado, pero hay que tener cintura.  No nos llegamos a poner los arneses.   Desde la Garganta de la Camorza habíamos observado el Risco de las Hormigas despejado de toda presencia humana. La mejor excusa para conocer un nuevo rinconcito de La Pedriza, que mira al Sur y que resulta estar algo más protegido del viento.

Nos cuesta lo justo dar con el sector. El sendero es más o menos nítido hasta llegar al vivac, luego desaparece, pero el rumbo parece claro: sin perder altura, continuar dirección Este, o lo que es lo mismo, en el sentido del río.    Tras un único momento de duda, damos con un hito, la vista no tarda en dar con el siguiente, ahora el "camino"  cambia de rumbo para ascender por una canal, una vez arriba el sector ya está a la vista.

Siguiendo por terreno evidente llegamos a las dos vías del escalón inferior. Como se trata de un pie de vía cómodo, dejamos allí las mochilas y nos equipamos.

Por un lateral alcanzamos el segundo escalón y su única vía, la "Variante Peruana" (6a) que nosotros combinamos con "Hormigolandia" (IV+) en un mismo largo con cuerda de 80 metros.

La combinación resulta bonita y sencilla, pero los seguros están puestos... "para que no roce la cuerda"  y cuando una racha de viento del Norte te zarandea en mitad de una placa con la chapa a 5 metros... Pues como que te das cuenta de que tu Fe Pedricera no es a prueba de bombas.  Encadeno, disfruto pero temeridades las justas:  Igual nos metemos una vía más exigente y lo que era un poco de contracción ojetil se transforma en algo más serio.

Nos refugiamos en las dos vías del escalón inferior, un 6b (Soraya) y un 6c (Héctor Eréctor) de esos que la guía de Barrabés califica de exposición M0 (o lo que es lo mismo, sin riesgo pa tu body).

Héctor Eréctor (6c)
El 6b cae demasiado fácil, me crezco, me vengo arriba y me dispongo a comerme el 6c...   Menos mal que no lo verbalizo... si ya lo decía Sabina  en su Rap del Optimista

"Ellos que juraban comerse la vida,
fue la vida y se los merendó." 
Gema se pega unos cuantos pegues al top rope al 6b y la Pepa tras darse unos cuantos rulos, desconecta y se refugia bajo todo el textil sobrante.

Cuando consideramos que ya habíamos encadenado la sufiente felicidad, y que la cobertura del sol se insinuaba en retirada, recogemos y nos vamos en busca de la civilización...  Al doblar la curva del collado constatamos lo que ya sabíamos, el vivac está habitado.  Pepa es la encargada de expedir el acta con unos cuantos guaús.  El inquilino, con pinta de hermitaño,  parece un espíritu bueno y nos dejamos guiar por él en un nuevo sendero que ataja hacia La Foca.


Los copos de nieve aparecieron al principio timidamente aunque al marcharnos, ya tapizaba el suelo una fina capa de "azúcar glas"
Al final de la jornada nos habíamos echado al zurrón una aproximación aventurera, un nuevo sector, alguna vía que echarse a la boca, un interesante encuentro humano y un sendero que acorta la aproximación en diez minutos...  El que quiera quedarse en casa, que se quede.

domingo, 29 de enero de 2012

La Ignatius

 Habíamos dejado atrás un jueves de libranza invertido en terminar de dar un repaso a lo aun pendiente de la Cara Sur de la Tortuga, y aprovechar la coyuntural circunstancia de encontrarnos un sector habitualmente masificado, en condiciones de trabajar los deberes no resueltos sin presión.

No fui capaz de lograr el objetivo final, pero acabé contento.  A mi modo de ver, aguantar cinco pegues a un 6c viniendo del estado de forma del que vengo y habiendo logrado matizar cada uno de los pasos duros, supone un justo resultado que a mi estado de forma mental.

Además, ver que Gema va siendo poquito a poco capaz de "menearse" sobre unas placas pedriceras que siempre la han apabullado y, que junto a unos primeros recursos técnicos, comienzan a llegar sus primeras conquistas top-roperas... y sus primeros esbozos de satisfacción granítica...    Queda mucho camino por recorrer, pero queda menos para lograr que ese recorrido sea divertido en tiempo real.

Pepa también triunfó. Una cordada vecina trajo a su cachorro de Labrador y juntos, pronto supieron en que emplear tan afortunado encuentro: Carreras, hoyos, y la degustación de cierta materia que prefiero no comentar...

Así que más que contentos, y bien repletos los depósitos de la "satisfacción deportiva", había llegado el ansiado momento de quitar las telarañas del arcón donde guardamos la "cacharrería pesada".   Con la inestimable participación de Alfonso pretendíamos hacer "nuestra primera al Yelmo" y si bien a mi me apetecía hacer la Ignatius y la Piratas (por aquello de continuar con el repertorio de David Alcojor) los objetivos consensuados sustituyeron la Piratas por la Julito.

El caso es que en la conversación telefónica en la que quedaron establecidos los objetivos, ya me sorprendió bastante la hora propuesta de quedar: Las diez de la mañana en Carabanchel, no sonaba a hora muy "Pro" que digamos... Pero vamos, que como no me gusta madrugar, y es la hora habitual en nuestras jornadas de deportiva, tampoco le dí más vueltas.

Quedar a las diez... con contratiempos incluidos supone salir a las 10:20, aparcar en los aparcamientos más alejados del Tranco a las 11:10 y estar a pie de la Ignatius con el arnés puesto a las 13 horas.   No seré yo quien meta prisas...  Pero a mi  ya me daba un nosequé de que no nos iba a dar tiempo a hacer las dos.

Estábamos practicamente solos en el Yelmo, aunque nos precedía una cordada de dos que acababa de iniciar su singladura en nuestra vía.  Diez minutos después de verles desaparecer por el segundo largo había llegado nuestro momento.

Este es el resumen de nuestra ascensión:

Alfonso en la R1
L1. Alfonso que ya ha escalado esta vía al menos un par de veces, me cede la  cabeza de cordada.  El largo es un corto muro de regletitas bien protegido con tensores químicos.  En un plis alcanzo la reunión montada con una U química.  De momento la cosa se deja hacer y el estrés es nulo.

Gema y Alfonso se reunen con migo en menos que canta un gallo.   Alfonso en plan generoso me cede de nuevo la cabeza de cordada.






L2.  Se trata de nuevo de seguir los químicos de la pared, el tercero está a tomar por saco y esta vez el terreno es placa de adherencia.  De nada me vale saber que según todas las guías la dureza no pasa de Vº grado.  Me acojono como hay Dios, pero no me bloqueo, veo cerca una reunión... pero no es la que busco.. En su día, llendo de paquete con Javi nos desviamos por ahí sin pretenderlo y acabamos haciendo los largos superiores de la Ferroviarios.   Esta vez iba avisado, giro la vista hacia la derecha y veo lejos un cuarto químico.  Sigue el estrés pero menos, pienso que una eventual caída con mal resultado es cada vez más difícil.
Inicio del 2º largo

Una reunión con dos anclajes químicos me recibe "agradecido".

Me sorprende ver que Gema se planta en la reunión sin alterarse demasiado y no me sorprende nada ver a Alfonso presentarse en la reunión jadeando... no ha tardado ni cinco minutos en fumarse el largo.

L3.  Le corresponde a Alfonso, pero bien por generosidad, bien por otros factores, se me otorga la oportunidad de llevarme la "experiencia completa" y la acepto encantado.   Ahora nos bajamos al IV+ en lo que a nivel de dificultad se refiere y si hemos pasado lo anterior...

De nuevo parto a la conquista de los alejados químicos.   Al principio la dificultad parece mantenerse, pero enseguida la placa pierde inclinación de manera inversamente proporcional a la distancia entre los seguros.  Aunque mantengo el nivel de atención el nivel de estrés va en descenso.   Esta vez me acoge una reunión con un químico y un parabolt (el único de toda la vía).

En este largo Gema se ve superada por la acumulación de tensión y se descompone un poco...    Me sorprendo, porque objetivamente es en todos sus aspectos más sencillo que el anterior...  En fin, la adherencia, el tiempo en pared y la catalización de las tensiones de los demás... quien sabe como funcionan los miedos de cada uno.   Se descompone pero no se detiene... Alfonso y yo, cada uno desde un extremo del largo la animamos.  La conozco bien, cinco minutos después de ganar la reunión y el bajón es cosa del pasado.


L4. Damos por hecho que no hay reunión equipada, enfrente de nosotros dos cáncamos son toda la protección del largo.  No hace falta nada más.  Se trata de un IIIº con intensidad decreciente.    Alfonso encabeza el largo, es más de fiar montando reuniones que yo.  Le vemos sobre pasar el "famoso árbol seco"  y desaparecer sobre unos bloques que están algo más arriba.   Enseguida da la salida a Gema y me quedo unos instantes sólo y despreocupado de todo.  Intentando disfrutar del paisaje.  Sólo quedamos nosotros en el Yelmo. Hemos debido de tener mucha suerte.
Vistas desde la R3: Embalse de Santillana y R de "La Culpa la Tienes Tú" (creo)

Reunidos todos junto al bloque donde Alfonso ha montado la reunión triangulando los tres friends que llevábamos, nos desencordamos y nos calzamos las zapatillas.  Ahora se trata de andar hasta la cumbre.


Trepada final
En este recorrido no hay que ser un as de la orientación...  El Yelmo es un domo granítico y lo único que hay que hacer es ganar altura por donde menos yuyu nos dé, pronto daremos con la cima y su vértice geodésico.  

Foto de cumbre
Habíamos pactado con Gema no someterla a la experiencia de un descenso por La Valentina y por eso, tras la foto de cumbre, nos empleamos en la búsqueda de la grieta norte, por donde se encuentra el acceso "normal" al Yelmo.

Tardamos un poco en dar con ella y eso nos creo cierta inquietud... sólo cierta, porque acabamos encontrándola y en menos que canta un gallo emergíamos por el otro lado con un único pensamiento: "Pepa"

Casi a la carrera bordeamos el Yelmo hasta llegar de nuevo a la Pradera.  Desde allí empezamos a llamarla a gritos... Considerando que podían bajar mucho las temperaturas preferimos no dejarla atada.  Hacía tres horas que habíamos iniciado la vía y estábamos preocupados con lo que hubiera podido pasar.

Cuando estábamos apunto de preocuparnos de verdad, la vemos salir al galope a nuestro encuentro.   Quien no tiene perro no puede entender la emoción que humanos y perro compartimos en ese momento.   Ahora sí que podíamos decir que todo había salido bien.

Tal y como exige la UIAA para homologar una ascensión y después de un largo descenso ya con los frontales encendidos, tocaba "cerrar el largo" en la Pizzeria de Manzanares.   Cuatro cervezas, dos copas de vino y una maxi familiar más tarde dábamos por concluida la aventura... ¿La próxima quizás la Piratas?

Epílogo:

La guía de David Alcojor "Clásicas de la Zona Centro" a parte de tener un croquis bastante deficiente (la referencia en este caso, sigue siendo la de J. Ignacio Luján y David A. Zapata) indica que el segundo largo  tiende hacia la izquierda, cuando es todo lo contrario... Ojo, porque te metes en la Ferroviarios. 

También indica como único material a portar cintas exprés y material para montar las reuniones equipadas...

Si se decide hacer el 4º largo y no destrepar por la Valentina nosotros consideramos más conveniente subir además algún friend para no someter la seguridad de la cordada  a la  protección de un arbolito que tiene toda la pinta de estar seco.

lunes, 23 de enero de 2012

Deberes

...Los escaladores puramente deportivos solemos tener la manía de intentar dejar encadenada, toda vía hija de vecina a la que nos "encaramamos"...   Como no siempre es posible, surgen los "deberes" y esos deberes pueden, depende de la personalidad de cada uno, ser una pequeña espinita en nuestro, llamémosle devenir rocoso, o bien una gran jodienda que nos impide cambiar de sector, escuela o planeta hasta que logremos arrancárnosla del corazón con destino a la libreta de los encadenes.

He intentado ser un "moderno" de esos que dicen que sólo escalan "a vista" y no lo he conseguido... También he intentado no meter más de dos pegues por día a una misma vía... y tampoco.

En este deporte soy como el jugador compulsivo que piensa que en la siguente mano se recuperará de toda una noche de pérdidas... y tiene que jugar una vez más.

Como los pegues (o intentos a una vía) no cuestan dinero, el final de la jornada lo suele marcar una de dos: la sonrisa idiota por el encadene al enésimo pegue o la cara de póker y la pájara total por el vaciado físico y psicológico debidos al infructuoso esfuerzo dedicado.

He de reconocer, que en mi locura, he llegado a sentir placer por ser capaz de darme de ostias con una vía que me supera y no rendirme.   En alguna ocasión Javi me ha preguntado ¿Pero cuantos pegues llevas ya?   Y lejos de avergonzarme, la respuesta sólo ha servido para echarnos unas risas e ir a por el siguiente.  No son "Maneras de Vivir" son "Maneras de escalar" que diría Rosendo Mercado.

Bueno, pues resulta que el otro día, después de dos o tres visitas, había ya casi agotado  las vías de la cara Sur y Oeste de la Tortuga, pues el objetivo era como siempre dejar el sector limpio de polvo y paja para emigrar a otro... Para continuar con el rodillo, digo con la dinámica. 

Y en fin, pues nada, ahí estaban ese 7a denominado "Rharha" y un 6c de buena planta que responde al nombre de "Doble buril".   Vías de las que dicen las malas lenguas pedriceras  que son de "grado fácil"  (Entiéndase esto como ligeramente "sobrecotadas" ) y yo que ando en busca de presas que me devuelvan a mi estatus de escalador de gama media y quedándose esos dos huecos por tachar en mi guía ...  Estaba obligado por todo tipo de razones sin sentido a acometerlas sin descanso hasta el Rot Punkt que diría Gullich.

Cual don Quijote con la mirada ida creyendo ver cantos en lo que no son más que romos a contra pie, me lancé a por el primero de ellos empujado por una fuerza inexplicable que me abandonó tras tres pegues y una hora colgando del arnés en el mismo punto...

-"Aun queda luz". -Me decía, mientras centraba ahora todos mis esfuerzos en "Doble Buril"... Dispuesto a no largarme de allí sin tener algo decente que llevarme a la boca. Tras un pegue completo a sus 45 metros... Bajaba sin fuerzas, cabreado, con hambre y con el único deseo de volver y acabar con este sufrimiento esteril... llámado  "deberes"

El domingo volvíamos a Patones. Para nosotros, de momento, el alternar escuelas consiste en eso, el sábado Pedri y el domingo Los Patons....El Clan Almu había dicho de quedar "Donde la Motorhead"  y claro... Eso es el sector Luna, rápidamente mi procesador devuelve un motivo de peso para no poner pegas: de nuevo deberes incumplidos... Deberes que atienden al nombre de "Necronomicón" 6b+/7a (eliminatorio), deberes pendientes de pago desde que el día 5 de junio de 2010 la metí tres infructuosos hachazos....

Son las cuatro de la tarde no puedo ni con los gatos y nos toca remontar el cañòn hasta el parking de enmedio... Estoy acabado y también encantado... El fin de semana repetimos... Culpa de los málditos deberes.

jueves, 19 de enero de 2012

Boreal Joker

Web de la marca Boreal
Tenía muchas ganas de tener de nuevo unos gatos de la marca Boreal.   Me han gustado desde siempre, por estética y sobre todo por su calidad de construcción.   Sin embargo, desde que fulminé unos Spider en Quirós hace ya unos cuantos años, no había terminado por decidirme a repetir.

Aquellos gatos, eran comodísimos, ajustaban fenomenal y "congeniaban" a la perfección con la horma de mi pie.   En cuanto a prestaciones, tenían un canto interior muy duro que permitía apurar ñapas insignificantes y también una infame suela "Fusión 3"  que estaba a años luz de sus competidoras, las conocidas Five Ten o Vibram.

Y es que este es el punto clave de esta historia:  La suela.   Boreal, al contrario que otras marcas, ha apostado sin fisuras por gomas de fabricación propia, y si bien, nos cuentan los más veteranos que la Fusión 1 estaba entre las mejores, lo que es cierto es que la Fusión 3 no.

Pero como todo esto es discutible, y puede ser considerado un criterio malintencionado,  invito al que quiera a intentar una placa de adherencia con unos gatos Boreal con la Fusion 3 nueva... Orgásmico.

Cuando salió  la nueva suela, la Fusión 4, volví a prestar atención a la marca, la prensa parecía estar de acuerdo en que se había superado en mucho a su predecesora, mientras que en la tienda, no hacía falta ser un profesional de la montaña, para constatar que su tacto nada tenía que ver con esa especie de satinado que caracterizaba a la fusión 3 cuando estaba nueva.

Al poco, leí un artículo de Tino Nuñez en el que hablaba muy positivamente de estos gatos, por comodidad ya que posee una horma recta y ancha y un ligero almohadillado en el talón y por prestaciones en los terrenos para los que está concebido: Vías largas, rocódromos y vías deportivas hasta 6a.

Pero bueno, las revistas, ya se sabe, viven de la publicidad y hay que tomarse los comentarios positivos con cautela.

Un día vi que Alfonso, un escalador potente que escalaba holgadamente 7a's los llevaba y, tras preguntarle por ellos, me los recomendó sin ningún género de dudas, aunque también me dijo que los había recauchutado con otra suela.

Pues bien, hace un año y por llevar la contraria al criterio mayoritario, me hice con un par de Boreal Joker de cordones que adquirí en +Montaña.  Digo lo de la tienda porque la marca parecía estar al borde de la extinción y costó trabajo dar con ellos.

El primer reto fue escoger la talla.   Teniendo una ya larga experiencia con el Five Ten Anasazi y con los Sportiva Miura y estirando los primeros tan poco y los segundos tanto, no fuera a ser, que el gato "cómodo" se me hiciese insoportable por excesivamente prieto u holgado y, tirase a la basura los aproximadamente 70 euros que costaban. Así pues, intenté recurrir al criterio del vendedor, pero en esta tienda nadie... y cuando digo nadie, digo nadie, había usado antes Boreal, y no se me entienda mal, pues son buenos profesionales y en algunos casos extremadamente amables y agradezco muchísimo la sinceridad antes que una respuesta cualquiera por asegurarse una venta. El caso es que al final tuve que fiarme de mi intuición.

Los Boreal, son de piel natural y dado que los Sportiva, que también lo son, se dan mucho de si...  me arriesgué a pedir la talla USA 9 (UKA 8 o Eur 42), en vez de la 9,5 que es mi número habitual en calzado de calle y la que me más me convencía en la tienda, por ofrecer el compromiso ideal entre ajuste y comodidad.


Puestos en antecedentes, vamos allá con los resultados, pues un año acompañándome en mis trepadas de fin de semana es suficiente para tener claro de que van.
Escalando con los Joker en el Sector Estradivarius de Patones

Después de las primeras escaladas, algo si tenía súper claro:  la había cagado con la talla y no lo digo porque acabe de leer en la Web de Boreal que se recomienda para estos gatos usar la misma que la de calle... sino porque en vías cortas pedriceras se me hacían francamente insoportables.  De hecho me quedaban igual de apretados que la 41 que uso de Miura que es el gato con el que he encadenado mis 7a's,  pero con la diferencia de que su función no es la misma.

Este gato está concebido para llevarlo puesto durante muchas horas en sesiones rocodromeras o en vías de varios largos...   Y yo súdaba sangre para soportarlos en vías de un largo...  La elección de la talla fue mía así como la culpa de mi equivocación.

En fin, la pela es la pela y tocaba amortizar la inversión, así que continué usándolos y después de un par de meses la cosa empezó  a relajarse hasta que finalmente pude escalar tranquilo, sin acordarme de qué llevaba puesto en los pies.

El gato no vale para cantear, tiene una punta ancha y redondeada que no busca la precisión.  Evidentemente puedes pisar una regleta pequeña y salir airoso, pero siempre en términos de ir dentro del grado de "disfrute".

La suela mejora sin reparos a su antecesora, que era, digámoslo con suavidad pero claramente, una auténtica full, ésta, sigue necesitando un rodaje, ya que como todas las Boreal no da lo mejor de si desde el principio, pero una vez que empieza a escamarse da la talla y cumple su función.

Pero la pregunta no es esa, sino esta:

¿Está está suela al nivel de las Vibram o Five Ten? y la respuesta está clara, No.  Si bien la distancia ya no es tan patente, cumpliendo bastante bien en caliza y no también en las placas de adherencia pedriceras.

Otro aspecto que me ha sorprendido negativamente respecto a la suela, es que a los pocos usos empezó a despegarse por los cantos. No es que sea la cosa muy grave dado el enfoque respecto al grado que tiene este modelo, pero la verdad es que escalar con unos gatos con "boqueras" no me llena de felicidad precisamente.


El resto del gato, es simplemente perfecto, buena construcción, buenos materiales, buen diseño y un tacto agradable a la piel...  Y algo muy importante en lo que vence sin paliativos a mis Anasazi, y es que transpiran correctamente.


Conclusiones:

-Talla: Como no me paga nadie, me los he pagado yo y ha sido culpa mía el elegir una talla inadecuada.   En caso de decidirse por este pie de gato, y salvo que lo tengáis claro, apostad por la talla de calle (mejor en su equivalencia en USA o UK ya que lo de la Eur es un cachondeo)


-Prestaciones: Gato ancho y cómodo, concebido para vías de varios largos, para rocódromo o las vías deportivas de calentamiento (hasta 6a).  Con una amortiguación en la suela destinada a favorecer que el gato permanezca mucho tiempo puesto en nuestro pie (Ahora es más común, pero hasta este modelo yo no lo había visto en ninguna otra marca)

Las suelas Boreal mejoran con el uso, no os decepcionéis por las prestaciones del primer día, irán notoriamente a mejor.

Funcionan mejor en caliza que en granito, que es donde más se exige a la suela y donde más de manifiesto quedan sus carencias.

-Construcción: nada que objetar: Perfectos.

¿Los volvería a comprar?

Sí, pero medio número más grande... Sus virtudes serían resaltadas y sus defectos los mismos... Hasta la hora del recauchutado, claro.


Epílogo:

No soy yo el primero que se formula esta pregunta  ¿Porqué una marca de pies de gato tan buena, insiste en apostar en toda su gama por una suela que no está a la altura de las mejores?

Sito me dijo que los Boreal van fantásticos en Quirós... Quizás tenga razón.
¿Se han planteado en Boreal cuantos de sus productos son recauchutados con gomas distintas una vez desgastadas las de fábrica?