lunes, 24 de junio de 2013

Trekking: Cantocochino-Las Torres-Cuerda Larga-Ventisquero de la Condesa-Cantocochino

...El viernes a las 21:15 horas nos presentamos ante la barrera de acceso a Cantocochino.  Nos la encontramos bajada.  Es el primer día del verano y el horario de acceso al Parque se restringe desde las 21 horas hasta las 8 de la mañana.

No somos los únicos a los que les pasa, 20 ó 30 vehículos acabamos pernoctando en el parking exterior.

Hace buena temperatura, sometemos al agua hirviendo un plato precocinado de pasta, cumplimos con el ritual de la cena y a las 11 ya estamos durmiendo.

El despertador cumple su función exactamente a las 7 de la mañana, pesadamente abrimos los sacos y regresamos a la vida.  No hay tiempo que perder.

Preparamos el desayuno y San Café nos allana el camino de la consciencia.   Son las 8:05 cuando cruzamos la barrera erguida rumbo a "Cantoco".   10 minutos más y se nos hubiera quedado cara de idiotas, pues el trajin de coches era ya más que significativo.

8:20  a.m.  Llegamos con la furgo al parking que hay justo pasado el de Cantocochino (Puente de las Ranas).  Aun nos llevaría 25 minutos más ponernos en marcha.

8:45 comienza la travesía.  Tomamos el PR-M1 dirección a Las Torres, la temperatura es considerablemente más fresca que el fin de semana anterior, sin embargo cuando llegamos al Collado Cabrón no queda ni rastro del frío que nos hizo dudar en la salida sobre si mantener el forro polar puesto o dentro de la mochila.

9:55 Acabamos de remontar la canal del Pajarito. Hasta aquí hemos remontado 460 metros de desnivel y estamos chorreando sudor.  Hacemos una parada técnica para reponer líquido y tomar una barrita. Esta parada también vale para reencontrarme con el GPS que creí haber dejado en la furgo.
A partir de aquí seguiremos ganando altura pero de manera menos constante y por un paisaje más variado, entretenido y en ocasiones abrupto.

Las marcas blancas y amarillas del PR no siempre son fáciles de seguir, algunas han sido repintadas recientemente por el trabajo altruista de los voluntarios de la federación madrileña, otras apenas se intuyen y en ocasiones nos vemos obligados a desandar parte de lo andado... La cosa no es grave, siempre se acaba dando con ellas.

Antes de llegar a Tres Cestos hay un par de pasos en los que hay que ayudarse de unas cadenas para remontar unos bloques de piedra.  Un poco de pimienta para una ruta apta para casi todos los públicos.

A partir de Tres Cestos, ya no dejamos de tener a la vista Cuerda Larga.  Salvo alguna zona en la que hay que saltar entre bloques de granito, el camino se deja hacer facilmente sin mayor dificultad que los límites que nos marquen nuestras piernas.

Poco antes del Collado del Miradero nos paramos a comer.   Unas ensaladas de lata y unos cuantos tragos de agua son suficientes para terminar de cargar las pilas.  En 15 minutos hemos alcanzado el Collado. Hasta aquí el territorio conocido.

2 parte: Cuerda larga.

Desde el Collado del Miradero buscamos una senda que nos conduzca al pico "Asomate de Hoyos" ya en Cuerda Larga.

El sendero como tal no existe... A veces se intuye un resto de lo que debió ser, otras veces algún hito disperso confirma la buena dirección, pero sobre todo el sentido común y un terreno fácil nos guían sin dudar hasta situarnos en la Cuerda Larga.  Enseguida las marcas blancas y amarillas del PR-M11 nos sacan de dudas.  Estamos en la buena senda.  Hemos sobrepasado La Pedriza; las Torres, imponentes desde Cantocochino, parecen desde aquí vulgares peñascos. Desde este momento y en lo que queda de día ya no perderíamos los 2000 metros de altura.

Asómate de Hoyos es nuestra primera cima, nos lo confirman unos asturianos que allí descansaban.  Es una tontería pero nos gusta: nosotros intentando ponernos en forma para no hacer el ridículo en los Picos de Europa y ellos aquí en los Madriles disfrutando de nuestro querido Guadarrama... El conocimiento mutuo nos enriquece a todos.

Después de "Asómate de Hoyos" Cuerda Larga se nos presenta ante nosotros sin tapujos
Hace calor, no es sofocante pero el lorenzo no deja de manifestarse con poderío. También sopla el viento, de flojo a moderado como dirían en la tele, y ese viento es más bien fresco.  Ayuda a la marcha pues no hay ni una sombra.

Pepa, nuestra perra parece inmune al calor, aun así, cada hora la obligamos a beber agua para evitar sustos, y la verdad es que tampoco hay que insistirla mucho.   Creo que confía ciegamente en nosotros y en su caso, sabe hacerse entender.

Cabeza de Hierro Mayor, es el punto más alto del recorrido concretamente 2.380 metros sobre el nivel del mar y mas de 300 sobre la cima de Las Torres.

Iniciamos el ascenso cansados, pero nos resulta más agotador la romería incesante de gente que se nos cruza sin nisiquiera saludar que el avanzar paso a paso.  Antes había cosas que no se pasaban por alto... El que baja facilita la subida al que asciende y al cruzarse queda muy bien lo de "buenos días" o "buenas tardes"... Son códigos que aun perviven y que distinguen a los buenos montañeros.  Yo hago mi parte para que no queden obsoletos.

En la cima una pareja nos pide que le hagamos una foto y nosotros solicitamos lo propio.  Ellos han venido desde Cotos subiendo por Bola.   Nos parece una actividad interesante para combinar con una posible ruta de tres días desde la Pedriza hasta Peñalara.

Vértice Geodésico de Cabeza de Hierro Mayor
Las Cabras Montesas nos hacen una visita en esta zona, Pepa las organiza y ellas se agrupan en una compacta manada por si acaso hay que dar una coz a ese mico perruno ladrador.   No es más que la naturaleza mostrándose ante nosotros.  Pepa no tiene ninguna mala intención, si las tuviera no se habría ganado la posibilidad de ir sin correa.

Entre Cabeza de Hierro Mayor y Cabeza de Hierro Menor tenemos que atravesar un nevero algo tumbado que nos vuelve a poner alerta... nada importante se trata de pisar justo donde han pisado los demás.    Recordemos que estamos a 22 de junio...  Este año está siendo maravilloso en cuanto al clima.
Nevero entre las "Cabezas de Hierro"

Cuando coronamos el Alto de Valdemartín nos llevamos una gran decepción...  Pensábamos que ya estábamos en la Bola del Mundo y resulta que aun nos queda una buena tirada.  Volvemos a descansar y antes de quedarnos fríos nos ponemos de nuevo en marcha.

Llegar al Alto de Guarramillas o "Bola del Mundo" me resulta especial.  No había estado nunca aquí a pesar de haber mil veces planeado rutas en bici o a pie que lo incluían pero que nunca llegaron a materializarse.  Gema y Pepa han sido definitivas en este proyecto.


Rodeamos el repetidor de TVE buscando la senda que nos lleve al Ventisquero de la Condesa, que junto con el acceso a Cuerda Larga desde las Torres, suponía el otro gran "hito" de la ruta.

Bajo esta tosca caseta de hormigón nace el Río Manzanares, sin un mísero cartel que de fe de ello.  Como un hijo ilegítimo cuyo nacimiento es mejor tapar. (No dejar de leer el artículo de Alfredo Merino en el Mundo digital http://www.elmundo.es/elmundo/2011/09/12/ocio/1315839743.html)

Encontrarnos en el nacimiento del río Manzanares y poder compartir sus primeros cientos de metros  de agua cristalina y verdes praderías casi me emocionan.  El hombre debería valorar más los ríos. Convertirlos en cloacas pestilentes nos retrata como especie.

Primeros metros del río Manzanares bajo el Ventisquero de la Condesa

Llevamos 9 horas de ruta desde que partimos desde el Parking junto al "Puente de las Ranas" y ya no podemos más.   Es hora de preparar el vivac.

A 100 metros del nacimiento del río, junto a una cascada natural encontramos  un trozo de pradera lo suficientemente plano como para pasar la noche.


No nos falta de nada, agua para quitarnos el sudor y rellenar cantimploras, la música de los distintos arroyos que confluyen en el Manzanares, un entorno espectacular, unos pájaros que no se cansan de cantar y una luna... una luna llena supercoñazo que parece impedir que se haga de noche.

Haciendo la cena empieza a dolerme la garganta, cada vez más hasta ser insoportable.  Gema me da un Ibuprofeno que me calma lo justo para poder dormir... Un día que no quiere retirarse, una luna sorprendemente grande y luminosa y un optimista saco de dormir de 5º del Decathlon, amenazan con hacerme pasar una noche toledana.    Solución familiar: juntamos los sacos por sus cremalleras y metemos a Pepa con nosotros... Ya tenemos radiador.  Ni yo le reprocho a Pepa oler a Perro ni ella a mi oler a choto, Gema es práctica y facilitadora.
Increíble, al Manzanares no se le cuida ya desde su nacimiento

Toda esta basura tiene la pinta de proceder de Bola del Mundo

Además de estos trozos de "aislante" es fácil toparse con trozos de fibra de vidrio roja que al parecer proceden de un accidente aéreo ocurrido el 27 de diciembre de  1980 donde perdió la vida el Pte del Club Aéreo Burgalés José Antonio Alonso Bañuelas. (Fuente "El Mundo" http://www.elmundo.es/elmundo/2011/09/12/ocio/1315839743.html )

3ª parte: Regreso a La Pedriza

7 de la mañana, nuestro amigo Suunto nos da el toque.  Llevamos 11 horas en el saco y a pesar de no tener sueño me encuentro fatal.  No soy capaz de salir de él.

Gema toma las riendas y me prepra un buen café y luego otro más de propina.  Esperamos que el sol caliente algo para intentar poner mi cuerpo en marcha.  Tengo fiebre y estoy echo un despojo, pero a la aventura la llaman aventura por algo.

Antes de las 10 de la mañana nos ponemos en marcha.  De nuevo no hay un sendero evidente pero sí una ruta lógica: seguir el río, según el mapa por su orilla izquierda.   Luego nos acompañan hitos y enseguida las marcas blancas y amarillas del PRM-18 (en mi mapa de la tienda verde esta senda no venía con ninguna denominación)  Además están recien marcadas y una vez más agradecemos calladamente la desinteresada labor de los volutarios que lo han hecho.   Además añadiría en este caso, que muy bien, por cierto.


Durante esta fase de la ruta tardamos en encontrarnos con nadie de nuestra especie, cuando lo hacemos, un chico nos ayuda a terminar de definir el resto de la ruta hasta el coche.

En una hora amplia alcanzamos el Puente de los Manchegos, atravesado por las famosas y conocidas "Zetas" de la Pedriza, que tomamos hacia la izquierda unos cincuenta metros hasta dar con dos hitos que nos muestran el resto del PR-M18.   Gema había hecho este sendero antes de iniciar la Universidad y yo que ando casi como un zombi, saco fuerzas para no perderme ni un detalle de una amplio sector de La Pedriza que desconocía por completo.

La senda es fabulosa, el manzanares se encañona y a ratos salta de cascada en cascada en lo que el mapa denomina "Los chorros".

La senda es muy cómoda, ofreciendo sombras de cuando en cuando y sorprendiéndonos con bosques de helechos y robles que saboreamos como buenos gourmets senderistas. El agua no falta para Pepa y nosotros hemos respostado la suficiente como para no tener que preocuparnos.
Cuando la Naturaleza se vuelve rococó

El "Puente del Retén" es una joya de simplicidad e integración en el paisaje, me emocionan las cosas simples como esta de una época en la que el hombre no se esforzaba por dejar su impronta en la naturaleza, sino porque la naturaleza no perdiera su impronta ante su intervención.

El Puente del Retén es una simple pasarela de troncos y tablas de madera simple y eficaz

A la sombra de unos árboles hacemos un buen descanso y comemos otra ensalada enlatada, hemos perdido casi 800 metros de altura pero aun nos queda un trecho y quiero llegar a casa cuanto antes.

Al llegar al Puente de los Franceses volvemos a las "Zetas" 50 metros bajo un calor infernal  nos hacen agudizar la vista y observar que una senda discurre paralela algo más abajo.  La tomamos sin dudar, resulta que es la continuacion del PR.   Esta senda es más transitada de lo que parece ya que viene desde Charca Verde y muchos la siguen buscando pozas menos concurridas donde darse un baño.

Nosotros ya solo pensamos en llegar, 4 horas más tarde llegamos a la furgo... Estoy exhausto. Un señor me informa de que han hecho un bollo en la furgo. pero que me han dejado una nota para ponerme en contacto.  Se lo agradezco, me libero de la mochila y me voy al río, Gema se ocupa de toda la intendencia...  Pienso que cuando yo me vuelvo débil ella se vuelve fuerte, el pensamiento me agrada.

Pepa se tumba a la sombra después de darse un baño en el río, Gema y yo nos conformamos con meternos hasta las rodillas para descargar las piernas.

Mañana no se como coño voy a ir a trabajar.




lunes, 18 de febrero de 2013

Cualquier actividad física es complaciente con la rutina y severa con la inconstancia... Esto, que es una perogrullada, viene al caso, porque en la escalada, donde la condición física va de la mano con un determinado grado de percepción mental, la cosa se complica y ya no es cuestión de que te canses antes, tengas menos fuerza o elasticidad porque te hayas tomado unas largas vacaciones de roca. Muy al contrario, puedes estar hecho un toro, salir a correr 2 dias en semana, hacer pesas y practicar otros cinco deportes simultaneamente, que si dejas de escalar por la razón que sea, volver no va a resultar nada pero nada fácil.

El miedo distorsiona la realidad como también lo hace el exceso de confianza. En ambos casos una situación potencialmente inofensiva puede tornarse automáticamente en algo peligroso, y lo curioso, es que somos nosotros, quienes modificamos las circunstancias: El seguro está igual de lejos, la regleta es igual de ancha y la ñapa es la misma mierda a la que nunca antes habías dado importancia. Pero  un día, normalmente después de un largo periodo de ausencia o tras una experiencia desagradable, quieres calentar en la vía que solías hacer con los ojos cerrados y todo a cambiado, aunque la foto del momento refleje los mismos accidentes orográficos y el mismo careto que lleva soportando tu cuello toda tu existencia.

Creo que sólo existe una forma de afrontar la situación y supone una combinación de actitudes y sentimientos: Para empezar humildad y pasión por la "Actividad" (no me gusta llamar deporte a la escalada, me parece que la categoría le resta parte de su grandeza). Estar dispuesto a pasarlo mal donde antes se disfrutaba, a pedir ayuda cuando antes la ofrecías tu, y a saber reirse de uno mismo y, fundamentalmente, a no ponerse plazos, meterse prisa o marcarse más metas que las de disfrutar... Porque la escalada es mala, malísima compañera de las prisas.  Si se consigue esto se conseguirá volver a sentir aquello que nos hizo llegar al punto donde lo dejamos y en este asunto de la escalada, sentir adecuadamente es una herramienta más poderosa que unos brazos fuertes y unos tendones de acero.




miércoles, 9 de enero de 2013

Placas del Halcón (Espolón de los Abruzzos)

El otro día camino de las Placas del Halcón, despistamos el sendero y por no retroceder acabamos "inaugurando" una nueva vía de aproximación que nos dejó al pie de la Placa Sánchez con un macuto pesadísimo y dos perras.

Normalmente la gente baja de allí rapelando y la sola idea de volver por donde habíamos venido no me hacía demasiada gracia.  Tampoco era capaz de dibujar claramente en mi cabeza la idea de rapelar con Pepa en el macuto.

Después de recuperar el resuello y comer algo, un "veterano" nos dijo que se podía "subir y bajar" por la canal que queda debajo de la Placa y nos pareció la mejor opción.

Pero estamos oxidados y en ese momento además, bastante cansados.   Sumemos que la responsabilidad de llegar bien al suelo, cuando abarca un ámbito mayor que el  personal, suele distorsionar las cosas y en un momento dado ya no lo veo tan fácil. Me quito el macuto y me adelanto a ver que cara tienen los metros finales.

Una fisura diagonal que se va empinando cada vez más me deja en el suelo.  No sé como lo hubiera resuelto con la mochila.

Antonio me echa una mano y con él de "refresco" desaparece la tensión. Diez minutos más tarde Gema,  las perras, las mochilas y nosotros, estamos sentados junto a Zule, Almu y Cora.

Rematamos la jornada con 3 vías entorno al V+, unas cervezas en La Jara y un feliz reencuentro con Alex.

 Mis mejores días como escalador están muy lejos... Sin embargo  llevo unos fines de semana en el que salir al campo se vuelve a convertir en rutina feliz y al menos por ahora, eso es todo lo que necesito.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Reencuentros pedriceros

...Ayer volvímos a presentarnos ante las paredes pedriceras del Boalo.  Pilar, nuestro enlace en AEMET, nos había advertido que podíamos contar con la visita de la lluvia, pero también que el frente iba a pasar rápido, muy rápido, quizás en media hora.  Por media hora de lluvia en una cara Sur con paredes de granito no se aborta un plan de escalada.

El viernes habíamos recibido la llamada de Javi y enseguida organizamos una quedada con Zulema, si se presentaba Susana seríamos cinco más las perras. Un deseado reencuentro sobre un sencillo gran plan de escalada.

Así que nos dimos un abrazo, nos pusimos al día, y nos metimos los 35 minutos de pateada de rigor.  

Mientras nos ponemos los arneses el sol aprieta... nos quedamos en camiseta y nos congratulamos de la suerte que hemos tenido.

Ver escalar a Javi sigue siendo un espectáculo... Verme a mí actualmente también.  Aunque de otro tipo muy distinto.

Total que tras los chicos les toca a las chicas y a las chicas a media pared les pilla el chaparrón.


En cosa de 20 minutos el sol ha dado paso a una espesa niebla y la niebla  a los 30 minutos programados de lluvia...   La pared está empapada y la niebla no va a dejar que se seque... Nos resistimos por una hora, tirando palos a Pepa que no puede creerse su buena suerte.  Como siempre, la suerte va por barrios.

Finalmente nos retiramos, Javi nos ofrece un bocata de lomo, y algo tiene que tener este chico que en lo que se trata de cocinar, hasta los bocatas le salen bien.

La Jara nos da cobijo durante las cervezas de rigor... y nos retiramos a los madriles.  

Un día especial después de todo.  

sábado, 8 de diciembre de 2012

3.000 Kilómetros en "Trance"

...Tras cinco años "a la sombra" Fray Luís de León retomó su catedra de la Universidad de Salamanca, dirigiéndose a su auditorio con el famoso "Como decíamos ayer..." Dando por zanjadas sus cuentas con la Inquisición y retomando el resto de su vida.

Las situaciones no son comparables, pero este difícil 2012 ha sido un año de mucha pelea, de muchas renuncias y de muchos sacrificios y es que no está el patio patrio para muchas fiestas y el fantasma del paro ya ni se esconde ni disimula, sino que saca músculo y nos está ganando la carrera a muchos.  Así que por si acaso, más valen unas dioptrías y unos kilos de más, unos encadenes menos y un ramillete de concesiones, espero transitorias, a cambio de contar con un par de planes de contigencia para cuando pasemos a formar parte de las oscuras estadísticas de la EPA.

Pues como decía el amigo "Fray Luís",   ayer volvíamos Gema, Pepa y yo a las andadas verticales consecuencia de que parte del camino está ya hecho, y que la mano que aprieta mis huevos ha tenido a bien, a consecuencia de lo anterior, relajar un par de Newtons su fuerza opresora.

Pero para llegar ayer al Sector Molinillo en la Sierra de los Porrones y darle caña a los quintos  que lo jalonan, antes la maquinaria física ya llevaba un tiempo chirriando, tratando de ponerse en movimiento tras muchísimas horas de incompatible esfuerzo mental, a caballo entre las bibliotecas de Puerta de Toledo y La Latina:
Ermita de San Isidro en El Boalo.  Detrás, a media ladera, se ubican las Placas del Molinillo.

La cumbre de La Maliciosa nos acogió a Zule y los anteriormente mencionados para hacer una preciosa (y dura) ruta que nos depositó en la barrera de Cantoco con las piernas rigídas como estacas pidiéndo clemencia.
20 kilómetros para tres pares de piernas y 4 patas poco entrenadas... placer y dolor en dosis equitativas. (Track pulsando este enlace de Wikiloc)
Típica foto de cumbre, de cuyo género tengo algunas y espero acumular muchas más.
Las chicas recargan las pilas

Otro día Alfonso se unió a la partida y nos "entretuvo"  dando durante horas y bajo la lluvia, vueltas a una piedra buscando no se qué "pirulo" que luego resultó ser "El Cáliz"...

El Cáliz tiene dos o tres vías de artificial incompatibles con la lluvia, que podrían haber puesto la guinda a la jornada.

Pero tres visitas a la Pedriza diluidas en más de seis meses no son suficiente medicina para almas acostumbradas a no perdonar una sóla jornada de montaña lloviera, nevara, hiciera frío o calor.   Sin la posibilidad de cansar el cuerpo semana tras semana, sin acercarlo a su límite físico la cabeza me hubiera estallado como un "Pedo de lobo"

Este año es posible que finalice acumulando 3000 kilómetros Pardo va, Casa de Campo viene en mi Giant Trance X3, al menos la mitad de ellos acompañado por ese gran descubrimiento humano que es Paco. Nunca una inversión tan difícilmente rentabilizable en términos económicos, me había resultado tan imprescindible para soportar "el trance" del ritmo que me ha tocado llevar este año.      Mi válvula de escape tiene dos ruedas y va a pedales.   No es mucho más  barata que un año de abuso de drogas, pero si bastante más saludable.

martes, 26 de junio de 2012

...De lo de en donde estoy metido.

...A veces los dedos se atascan, una entrada se queda a medio hacer y finalmente se convierte en un tapón que vara un blog en la arena.

A veces simplemente el viento deja de soplar y te encuentras en medio de mares en íncomoda calma que vaticinan tempestades.

El 12 de mayo encadené mi última vía hasta la fecha "María Sarmiento" (6a). A medio camino del Tranco una tormenta a 30 grados, nos invitó a refrescarnos en una playita del todavía límpio Manzanares...  Aquel baño bajo la tormenta fue el acto final de la temporada pedricera 2011-2012.  

Es difícil escalar un sólo día a la semana y mantener un nivel mínimo de ánimo vertical...   Volver a Patones sin fuerza en los brazos no es algo que se asuma sin más. Trabajar, intentar estudiar, ver como se va todo a la mierda y  se derrite el trocito de iceberg que te hace flotar sobre la corriente tampoco ayuda.       Conozco a los peces que nadan en ella y su falta de expectativas...  No quiero ser uno de ellos.  Me aterra no saber en que dirección nadar.

Escalar es lo más bonito que se hacer, y guarrear la actividad me da grima. Escribir sobre escalar, tratando de encontrar algo digno en el pegue 300 a la "Michana", es algo que no puedo porque no encuentro el matiz que pueda con los argumentos demoledores a los que lo enfrento.


Bitácora Vertical es un blog que nace de la pasión por lo que se hace y de una  frustrada vocación de periodista...  Ahora mismo voy escaso de combustible en ambas y de ahí el parón. 

El 10 de octubre me enfrento a otros  45.000 humanos por 600 plazas en el último tren a un sueño que puede quedarse en un sueño....  una especie de 8a vital que marcará inevitablemente un antes y un después...   Veremos.

lunes, 7 de mayo de 2012

Después de unos años de frecuentar la Pedriza con cierta asiduidad uno se va dando cuenta de algunas cosas:  Existe el amor a la naturaleza y existe el amor a determinados lugares donde esta decide deslumbrarnos. 

Sentirlo o no, y en su caso como sentirlo, es una cuestión tan amplia como la naturaleza humana.

Evidentemente se que no soy el único que tiene un sentimiento así hacia La Pedriza, y también sé,  aunque me cueste trabajo entenderlo, que hay quien lo siente con mayor intensidad.

Querer algo, no supone que dicho algo te pertenezca, ni siquiera implica tener privilegios o derechos de ninguna clase sobre ello.  De hecho lo único garantizado por querer algo que no te pertenece son frustraciones, cabreos y desasosiegos varios.


Cada año, nuevos chalets nos roban unos metros cuadrados de La Pedriza.  Así, año tras año, una gran acumulación de ellos han sepultado la zona del río que discurre junto al Tranco y que no hace tantos años solo presidía la ermita de Peña Sacra.

La presión urbanística ha sido, y desgraciadamente es, de tal magnitud, que finalmente y por "motivos de salubridad pública" la Alcaldía de Manzanares, en un extraordinario alarde de "Ingestión" medioambiental decidió prohibir el baño en la zona baja de El Tranco.

Antes habían permitido la construcción sin cesar de nuevos chalets, sin ninguna directriz urbanística, y seguro que siguiendo un planeamiento "legal" hasta que a los nuevos inquilinos (muchos de ellos segundas residencias) les empezaron a molestar los montañeros y promovieron el levantado de aceras y la prohibición de aparcar a ambos lados de la carretera echándonos de las fachadas de sus casas.

También legalizaron o consitieron el levantado de alturas  o directamente  la ampliación de otros ya existentes.

En tiempos recientes a Casa Julián le salió primero un chalet en la chepa, luego las famosas escaleras que daban acceso al Parque se transformaron en una rampa de aparcamiento y finalmente como los que lo han promovido, tienen más de un coche y les deben de molestar dentro de su parcela  nos encontramos ya de manera habitual un coche aparcado junto a la puerta y otro directamente en medio de la zona de paso y todo ello sin que ninguno dijéramos nada audible por los oídos adecuados ni nos atrevieramos a mucho más que mascullar algunas maldiciones.

Sobran los ejemplos pero por no quedarme excesivamente corto comentaré alguno más:

 otra casa enfrente de la Muralla del Kumbaya, toda ella de madera y acristalada parece querer atravesar los "muros de contención" del Parque, de hecho parece que los han desplazado en esa zona...  Nunca he visto a nadie vivir allí...   da igual porque tampoco ninguno hemos sido capaces de decir ni hacer nada al respecto.

Los nuevos chalets, que ya ni siquiera son de piedra, ni guardan coherencia alguna con el entorno han crecido, allí están, todavía alguno sin venderse (ojalá se arruine su promotor y los que los han consentido) y tampoco tengo constancia de que nadie (yo por supuesto que tampoco) haya tenido ganas de hacer nada al respecto.

El famoso sendero que remontaba el Barranco de los Huertos y que atravesábamos todos sin darnos importancia, un día, nos lo encontramos con el lecho del río empedrado, jaras taladas y apiladas sin retirar (que allí siguen), ensanchado, con escalones y todo... Quizás faltó presupuesto para poner unas escaleras mecánicas... O lo había y alguien se lo metió en el bolsillo, porque un cartel que es atentado al más básico sentido común, a cualquier criterio paisajístico y que es imposible evitar ver, alardea de que el desaguisado ha costado más de 73.000 euros.   ¿Que esa mierda innecesaria y destructiva ha costado 73.000 euros? ¿Que la erosión del camino lo hacía impracticable?   Nos toman por tontos y nosotros les seguimos el juego.

Por cierto, que recientemente, alguien ha decidido que puestos ha dejar su sello en la Pedriza, no hace falta gastarse 73.000 euros ni siquiera y que la misma mierda son capaces de hacerla ellos con un bote de spray... el resultado es el que veis, tan horrible lo uno como lo otro, con la diferencia de que uno es un sello  institucional y el otro de un grafitero retrasado.

La corrupción, asociada a la media intelectual de los gestores públicos es una grave amenaza a una zona que en teoría goza de protección medioambiental.   La barbarie del elemento que se lleva el bote de spray para hacer grafitis en la roca de un Parque Natural, es de naturaleza estúpida y debiera ser corregida con sanciones que, además de implicar la restitución de la roca a su estado original, como dirían los Gomaespuma, quitaran las ganas de tener ganas.

Lo anterior entra dentro de la ilógica humana, los que no quieren más que el dinero y los que no se quieren más que asi mismos.  Me jode pero no me sorprende, lo que me parece una aberración es que sí se oyen voces,  y si nos quitamos de horas de sueño,  cuando se trata de discutir sobre el tipo de escalada que debe practicarse en la Pedriza... Parece que las vías de clásica suponen que no puede existir la deportiva y las de deportiva la extinción de la clásica.  Pero lo más alucinante de todo, es que cuando una vía es aceptada en su estilo, es fuente de todo tipo de polémicas el sustituir el material envejecido y peligroso con el que se equipó por otro moderno y más duradero (respetando la misma ubicación de los anclajes originales se entiende)

Así se crean grupos de debate, comisiones de reequipación y se pierde mucho el tiempo, porque para sustituir, poniendo el caso más exagerado un buril por un químico y dejarlo en el mismo sitio, resulta que hay que estar investido de una legitimidad que no se sabe de donde nace.

Por poner un ejemplo, por si alguien lee esto y no ha escalado nunca, resulta que si a un escalador de 1970 le dió por ahí y equipó una vía donde le pareció bien y puso donde le pareció bien los mejores seguros que había entonces (buriles) y ahora a un escalador de 2012 se le ocurre, invertir dinero y tiempo en reequipar esa misma vía cuyos anclajes están podridos por el óxido sustituyéndolos en su misma ubicación por otros que hubieran sido los mismos que hubiera puesto el escalador setentero de haber dispuesto de ellos, permitiendo así que esa vía que se escaló durante unos años, pueda ser escalada de nuevo con el mismo nivel de seguridad que consideró su aperturista pues resulta, aunque parezca increíble,  que igual al que tuvo la infeliz idea lo echan  a la hoguera por profanación.

Se le pueda dar muchas vueltas, pero a mi me parece del género gilipollas.

Y mientras unos equipan y otros desequipan y muy pocos se atreven a reequipar y todos ellos tienen  que hacerlo con nocturnidad y a escondidas (salvo los que cuentan con la bula de la federación) otros, observamos pasmados como a los escaladores sean del bando que sean, nos roban La Pedriza y ninguno decimos nada.

Mi forma de pensar, después de darle muchas vueltas, me dice que en La Pedri cabemos todos los que la queremos, escaladores, montañeros, paseantes y domingueros y que junto a una espectácular clásica y respetando una distancia lógica para no desvirtuarla no veo razón para que no quepa una deportiva o al revés.  Que una vía concebida con exposición, debe mantenerla aunque no acosta de que sus anclajes ya no valgan para nada,  y que una vía concebida buscando la máxima dificultad y la máxima seguridad tiene igualmente su sentido.

Aunque estoy federado, desconozco la utilidad de mi federación, y el propósito de invertir tantos recursos en el deporte de competición.   Pensaba que al menos tendríamos una atención médica específica, pero sólo hasta que un colega se fisuró el peroné en un rocódromo y no le ofrecieron rehabilitación ni fisioterápia.  También pensaba que cada año habría un programa de reequipamiento en las escuelas más concurridas de su ámbito, pero

Y es verdad que un día no vamos a caber, y no vamos a caber porque los chalets nos van a llegar a Cantocochino, llegará la sólo nominativa protección de Parque Nacional y  entonces ya ni podremos llevar los perros sueltos, ni salirnos de los senderos ni cagar tras una  piedra, por miedo a que un forestal nos empapele por mala conducta.  Las primeras víctimas serán las cabras, a las que nuestra querida Presidenta de la Comunidad ya ha desprotegido para reconvertir en especie cinegética.  Si los cazadores se ponen a matar cabras para "protegerlas" de la superpoblación  ya se sabe que sólo van a caber ellos y previo pago de la adecuada tasa.

Los escaladores y los montañeros nos sacamos los ojos entre nosotros y no somos capaces de emplear esa energía y tenacidad en luchar por defender lo que más queremos y esto me tiene jodido.

El otro día regresábamos de escalar en Tres Coronas y a la creciente basura desparramada procedente del inquilino del vivac, tuvimos la experiencia de presenciar el resultado del recientísimo desequipamiento de Cancho Ratón.

Los desequipamientos son algo habitual en La Pedriza, los que lo hacen utilizan la noche para no dar la cara...  No les critico por hacerlo así, de ser desequipador yo también lo haría... Les critico en usar esa energía en joder a otros y no en defender el terreno común de juego, ese que deben de querer más que a la propia escalada.

Luego están los otros, que con iguales razonamientos pero defendiendo la postura contraria van a una vía abierta con tres seguros y deciden por sus santísimos meter otros tres  más para "hacerla segura".   No les critico por preferir la deportiva, modalidad que yo también prefiero, les critico por joder a los que les gusta otro tipo de escalada en vez de experimentarla, valorar lo que hacen otros o simplemente pasar de ella y disfrutar con lo que más les llene.  Una vez más un montón de esfuerzo empleado donde no se debe.

Y por último estoy yo, y probablemente algunos más como yo, que piensan que en un mismo paño de roca, respetando la distancia lógica entre las vías, pueden convivir la clásica, la exposición y la deportiva y todas sus combinaciones.   Que también  piensan que si una vía se equipó en su momento con buriles, porque era lo mejor que había, que lo que habría que agradecer es que quien tuviese los medios, los conocimientos y las ganas, sustituyese los buriles por químicos en la medida de lo posible en el mismo emplazamiento, porque es lo mejor de lo que disponemos ahora y porque es lo que habría hecho el equipador de contar con la  pasta y con el material actual.

Creo firmemente que en si en vez de luchas absurdas, pusieramos sentido común y emplearamos las energías combativas en aquellos frentes donde  se nos pone en peligro conseguiríamos mucho de aquello que es realmente importante, y también  una regulación buena para todos y conservacionista con lo que debe unirnos, un fuerte sentimiento de amor por La Pedriza..

Se que hay una prohibición de equipar vías nuevas desde hace aproximadamente ocho años.  La única regulación del parque que nos afecta es una prohición ¿no da que pensar?

¿Quien sale ganando con desequipar sectores como Cancho Ratón? ¿Los escaladores de clásica? ¿Los deportivos? ¿La Naturaleza?  Cada vez hay más basura en ese sendero y no procede de escaladores  ¿Ha dicho alguien algo?

Si he molestado no lo siento, si estoy equivocado en alguno de mis planteamientos un poquito de empatía porque no pretendo enarbolar la única fe. Solo creo que ni en la escalada ni en La Pedriza hace falta quitarle la silla a otro para tener un sitio y que como esto siga así, van a hacer que sobremos todos.