martes, 21 de diciembre de 2010

Lámpara Coleman F1 Lite

Estábamos muy satisfechos del rendimiento lumínico de la lámpara equivalente de la marca Campingaz de la que ya habíamos tenido al menos un par de modelos (del estilo al Lumostar), esta cualidad principal, unida a la duración de los cartuchos minimizaba otras menos positivas como el volumen o un peso superior. Sin embargo, lo que nos acabó hartando del modelo de Campingaz fue la fragilidad del cristal de la lámpara. No se cuantos nos cargamos a pesar de empaquetarla con el máximo esmero y siempre en la parte superior de la mochila. Este gran inconveniente sumado al precio elevado de dicho cristal y a que no es fácil de encontrar, nos hizo fijarnos en el F1 Lite, que lo sustituía por una campana hecha de rejilla metálica y que para terminar de asegurar su durabilidad, encima venía acompañado con una funda protectora rigida.

Para rematar la faena, el volumen y el peso resultaban ventajosos, así que nos decidimos a preguntar.

"Este es el Rastro señores
vengan y animense
aqui estamos nosotros
somos Papa Noel

Lo vendemos barato
con el precio en ingles
somos todo lo honrados
que usté quiera creer [...]"


Como decía Patxi Andión en su famosa canción dedicada al Rastro Madrileño nos fuimos a una de las tiendas de la Rivera de Curtidores (Roca) y con la candidez propia de otra edad le preguntamos al dependiente sobre el producto en cuestión y sobre todo, acerca de su potencia lumínica comparada con el producto de Campingaz

Como era de esperar, y particularmente en esta tienda, el dependiente nos contó exactamente lo que queríamos oír, es decir, que iluminaba mucho más
y que en comparación con el Lumostar aquel era un producto obsoleto y mucho más bla, bla, blá.

Así que soltamos los algo más de 60 euros de su precio, convencidos de lo que estábamos haciendo y nos fuimos a casa para instalar la camisa y dejarla lista para su uso.

Desde aquel día ha pasado más de un año y nos la hemos llevado a unas cuantas aventurillas de las cuales nos hemos hecho una idea bastante clara sobre su rendimiento:

La lámpara Coleman F1 Lite tiene muchos aspectos positivos pero peca gravemente en el
principal, la realidad es que da muy poca luz, la justa e imprescindible para vestirse, comer, o estar de tertulia en una tienda, pero absolutamente insuficiente para leer algo más que el croquis de una vía.

Para hacerse a la idea y teniendo en cuenta todo el tema de la exposición y demás, que en este caso hace parecer la escena bastante más oscura que la realidad adjunto esta foto de nuestro última visita a Leiva.

Otra característica que no me gustó, es su colgador metálico, que es conductor del calor y que puede llegar a fundir el gancho de la tienda (nosotros nos dimos cuenta justo a tiempo). En otra ocasión lo colgamos de la rama de un árbol y cuando nos quisimos dar cuenta estaba empezando a chamuscarse. Así que al loro, que el tema no es menor.

Es curioso que este problema no se de en la lámpara de Ca
mpingaz que también es metálica, supongo que será cuestión de la conductividad del metal o de la propia posición del asa respecto a la lámpara (actualmente sustituida por una cadena).

Evidentemente también tiene aspectos positivos, sería innegable no valorar una lampara que según el catálogo solo pesa 88 gramos, aunque en realidad
nos estemos yendo a los 500, pues haber quien es capaz de sustraer un sumando a la siguiente operación:

Lámpara + colgador + funda + cartucho Coleman C250 (lleno) = 500 grs.

No es el objeto de esta entrada comparar dos productos de marcas distintas pero a modo de referencia y tras una larga búsqueda en la red (las páginas oficiales solo cuantan lo bueno de sus productos) aporto la siguiente información:

Coleman F1 Lite ........................Campingaz LumostarPlus Pz

Potencia 38 W ..............................................(1) 80 W (todos los modelos Campingaz)
Consumo gas 25 g/h .................................. 37,91 gr/h (haciendo regla de tres)
Autonomía
9h (cartucho C250 = 220 grs netos) 6h20' (cartucho cv300 Plus 240grs netos)
Vidrio de malla irrompible *.........................Pantalla protectora de vidrio
Camisa talla
S ............................................ S
Encendido
manual .....................................piezo (automático)
Estuche incluido ...................................... ..incluido (2)
Peso total con cartucho
500 grs (C250) .. (3)
cartuchos
C100, C250, C500 ....................CV270 (230 grs), CV3
00, CV470 plus
PVP: 62 eur (49,00 eur ofertón Deportes Moya) ... sobre los 35,00 en la Web (ej. francobordo y tiendacoleman gastos incluidos)

(1) La medida definitiva no son los vatios (W) sino los lumen que es la unidad que realmente nos dice la intensidad de la luz, pero ese dato no he podido encontrarlo.
(2) actualmente el fabricante ofrece el producto en su página
web con estuche ¡Era lógico!
(3) 583 grs sin la pantalla de vidrio, sin funda y con cartucho cv 300 (lleno) y siendo un modelo ligeramente distinto al actual sin encendido por piezo.

Conclusiones Finales:

La potencia lumínica del Coleman le lastra negativamente pues esta cualidad es su razón de ser. De poco nos vale su peso pluma, su volumen comedido y su bajo consumo de gas, si estamos incómodos leyendo un mapa o no podemos leer un libro sin la ayuda añadida de
un frontal.

Quizás en montañismo extremo e invernal donde cada gramo cuenta y el calor de la lámpara puede proporcionar sensaciones agradables dentro de la tienda encuentre su sitio esta curiosa y, hay que reconocerlo, innovadora lámpara de Coleman.



Documentación:

lunes, 13 de diciembre de 2010

Saliéndonos del guión

La rutina cansa y lo que más te gusta se puede volver casi una obligación si de cuando en cuando no se introducen cambios en el guión. Esta semana nos hemos aplicado el cuento y nos hemos lanzado de lleno a explorar terrenos en los que nuestros gatos no son viejos conocidos.

El sábado volvimos a Musgogénesis. Esto, es cierto, no es ninguna novedad y tampoco lo son las vías en las que calentamos... pero llevaba tiempo picándome el gusanillo y ya tenía ganas de probar un 7Fernandización 7aa en condiciones. Encadenar fácilmente "Nocturno Breve" (6c) me predispuso el ánimo y encontrar ocupada "Las joyas de Leganés" me facilitó la excusa perfecta. Por otro lado, Gema que de sólo de pensar en escalar en La Pedri, le entran las cagaleras de la muerte, se había repetido sin que se le moviera un pelo del flequillo el "Espolón Adolfinauer" y ambos teníamos un rinconcito solitario del sector donde sin molestar ni ser molestados coser a pegues a dos buenos proyectos, y es que "Fernandización" (7a) y "La Patrona del Voleibol" (V+) son como los árboles escondidos en el bosque de Musgogénesis.

Ninguno de los dos encadenó su objetivo, pero ambos sacamos sensaciones muy positivas. Por una parte a Gema, a la que ya le había dado por escalar bien en Leiva, confirmó que está en el buen camino y sacó todos los pasos de una vía plaquera 100% de adherencia, y no una vez sino dos o tres, pisando en condiciones, desplazando el peso correctamente y buscando el sitio adecuado para cada paso... Los dos lo sentimos como un éxito con indepeLa Patrona del Voleibol V+ndencia de que el pegue fuera al tope rope o no.

A mí me tocó bailar con un bloque con dos chapas y reunión, no más de 8 metros de vía y todo, todo, muy concentrado. Demasiao' pa' mi body.

Los Anasazi patinaban y después de dejarme gran parte de la recién cambiada suela en Coleto, lo intenté con los Miura que también patinaban aunque menos y dejándome más opciones (más que nada porque aun están casi nuevos y los llevo más apretados que el presupuesto de 2011)

La cosa la dejé resolviéndo algunos pasos y quedando pendientes otros, pero no dando nada por imposible, lo que me dejó enormemente contento.

Nos fuimos de Musgogénesis con la sensación de que tardaríamos en volver. La Pedriza es muy amplia y a este sector le hemos arrancado ya casi todo lo que tenía que ofrecernos... Aunque nunca se sabe y en la escalada no soy de los que se dejan cadáveres en el maletero.

Puestos a dar vueltas de tuerca a nuestro repertorio vertical, el domingo nos vimos desempolvando la doble cuerda, los reversos y demás parafernalia alpina... En realidad la empresa no precisaba de tanta cacharrería pero queríamos someternos al programa de aclimatación a la escalada clásica que propone la guía "58 vías de iniciación. Clásicas de la Zona Centro"Vista general del Cerro del Bu y delas vías - sobre línea de puntos las alternativas tomadas

El caso es que una semana después de nuestra primera intentona nos volvimos a ver al pie de la pared más vertical del Cerro del Bu, en Toledo. El tiempo volvía a estar desapacible aunque no tan frío como en la ocasión anterior y lo único que nos preocupaba algo era la elevada humedad que se te metía hasta los huesos y mantenía la roca con una adherencia bastante imprevisible.

En fin, como ya estábamos allí, mejor era no pensar en esas cosas y concentrarnos en lo que de verdad si dependía de nosotros. Así que fuimos preparando las cuerdas, el material, las cintas y hasta un juego de fisureros por si podía practicar un poco con ellos... Eso si, nos habíamos olvidado de una mochila de ataque, el croquis y otras tonterías similares, así que a Gema le tocó meter la guía en la bolsa de los gatos y arrastrarla pared arriba.

Cargado hasta las trancas con material como para hacer la Norte del Eiger y sintiéndonos grandes alpinistas nos metimos en una vía deportiva de 3 largos llamada el "Espolón central" que no pasaba de Vº.
Gema y yo en la reun del primer largoGema vista desde el 2º largoLa vía resultó ser de lo más entretenida y aunque nos movíamos torpemente siempre nos sentimos seguros, pues nos encontramos las chapas bien puestas, la roca compacta y los sencillos pasos no se veían demasiado endurecidos por la humedad reinante... En un récord absoluto de lentitud de casi tres horas hicimos los 75 metros de la ruta, de la que rapelamos en una sola tirada con nuestras cuerdas de 60 metros...

Como nos vimos "fuertes" repetimos suerte con "El Gran Diedro" de sólo dos largos y grado V+, pero aquí la película cambió un poco.

El caso es que de primeras notamos la roca bastante más húmeda, no en vano suponemos que el agua ha tenido mucho que ver con la aparición de la fisura que da nombre a la vía, aunque tampoco nos damos cuenta hasta que punto, pues el primer largo es de IV y nosotros pasamos por allí sobrados.

La reu es cómoda y estamos optimistas: Estamos a un largo de volver al suelo y dedicarnos a otras cosas menos esforzadas...

Antes de empezar la segunda tirada sólo me inquieta una cosa: hay numerosas vías que tiran sobre la vertical de donde estamos: Pintados sobre la roca veo dos nombres: Belbebú y Pared Roja y a izquierda y derecha del diedro van líneas de chapas y ninguna son rojas como se decía en la guía... Así que nos fiamos de nuestra intuición y cogemos las que van inmediatamente a la izquierda del diedro... de primeras veo que la roca aquí si esta muy resbaladiza y que el primer parabolt queda muy alto. Como veo una alternativa de espit que va por la derecha, la tomo y enlazo con mi diedro dos chapas más arriba.

Aprieto de verdad y cierro el culillo. Mejor no pensar en que las cuerdas tienen menos uso que años y que si caigo no será el gri-gri sino un reverso quien debe pararme...

Finalmente llego al último parabolt, a su derecha una reunión negra de oxido con espit y muy mala pinta dista de mi 3 metros en horizontal... si me descuelgo desde allí dejo sin recuperar medio largo de expreses porque, por mucho que diga la guía que las apariencias engañan, no me veo sometiéndola a péndulos tan exagerados y a Gema no la voy a hacer pasar un mal rato recuperando el largo.

Busco y busco y finalmente veo una reunión de acero inoxidable con mosquetón de descuelgue cuatro metros por encima de mi, sobre un techo que puedo sortear por camino fácil, y para allá que voy... sin pensármelo dos veces paso las cuerdas por el mosquetón y pido a Gema que me baje.

Durante los primeros dos metros, el ruido de las cuerda contra la arista es de tal naturaleza que se me congela el alma... Una décima de segundo más tarde ya tienen un roce más normal pero yo sigo con el kulunguele metido en el cuerpo. Poco más tarde nos vemos los dos en el suelo donde Pepa nos hace un gran recibimiento y yo empiezo a relajar el esfinter.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Puente de la Constitución 2010 - primera parada: Cerro del Bu (Toledo)

A veces tienes tantas ganas de que lleguen unos días de descanso, que cuando los tienes encima pueden pillarte bloqueado y casi pasarte por encima.

Habíamos pedido el mártes festivo y con el resto del puente de la Constitución sumabamos 5 días completos para hacer con ellos lo que nos diera la gana y quizás eso era demasiada libertad para dos presos de las inercias de la rutina diaria.

Habíamos pensado de todo, pero además de escalar, lo que más nos motivaba era tomar esas clases de esquí a la que por distintas razones, llevamos tantos años renunciando. Mientras, por poner un poco de tensión en la toma de decisiones, dos frentes de nosedonde se proponían barrer con lluvia y nieve la península y las Baleares de Norte a Sur y de Este a Oeste.

Después de mucho pensarlo y de hacer pocas cosas prácticas, nos vimos el viernes sin haber tomado ninguna decisión, por lo que hubo una que se tomo sola: El esquí tendría que esperar, pues la logística que conlleva, a esas alturas, ya no estaba a nuestro alcance.

El caso es que cargada la furgo hasta los topes y petado el maletero de techo con todo tipo de intendencia aun no habíamos tomado la decisión final: ¿Sella o Leiva? La primera opción suponía la aventura total, pues sólo teníamos buenas referencias pero no información fiable sobre donde dormir ni tampoco guía de la zona. Leiva es un escuelon que ya conocemos y cuyas posibilidades sólo hemos comenzado a explotar... Puesto así y a las once de la noche del viernes nos acabamos decantando por Leiva... aunque decidimos hacer una parada en Toledo, para dormir y explorar las dos propuestas de la zona de mi guía de reciente adquisición "Clasicas de la zona centro. 58 vías de iniciación" de Daniel Blanco García.

Cerro del BU - Toledo. Aunque la guía da una georreferencia, esta es más exacta N 39º51'11.0 W 004º01'10.0
A pesar de que el Cerro del Bu, no tiene demasiada buena prensa en los mentideros de Internet, 2011 puede ser un año con ciertos derroteros "clásicos" y el programa de puesta a punto de esta guía, toma esta peña como punto de partida. Así que a las 12 de la noche arrancamos la furgo y nos fuimos para Toledo.
Puente de la Degollada: al final del puente, en la dirección hacia donde camina Pepa sale un sendero a mano izquierda que hemos de tomar, en la otra acera, justo enfrente del comienzo del sendero, queda el acceso a la Academia militar
Un mal habitual de muchas guías, es que no gastan mucha tinta en explicaciones sobre como llegar a los sitios; ésta no es una excepción en absoluto, pero al menos daba una georeferencia que el GPS supo interpretar para llevarnos a la zona de aparcamiento sin dar demasiados rodeos.

Allí dormimos al lado de un merendero y a pie de carretera, en una zona con el doble uso de mirador por el día y picadero durante noche, así que con algo de dudas, plantamos la furgo y pusimos los parasoles... al fin y al cabo y de esa guisa, tampoco nos diferenciabamos tanto de los coches que por allí hacían "paradas técnicas".

El sábado amaneció tarde para nosotros y a pesar de ser más de las once un frío intenso nos mantenía de un humor algo extraño... O quizás no fuese el frío, sino que a veces es más fácil ser esclavos que hombres libres y la transición conlleva tensiones en la maquina de las rutinas que nos mantiene aletargados y medio vivos que es lo mismo que decir atontados y medio muertos.

El caso es que todo resultaba muy difícil y por eso en recorrer los 500 metros que nos separaban del Cerro del BU tardamos casi 3 horas. Quizás ese tiempo se escapó por alguna fisura interdimensional, tampoco tengo recuerdos muy claros de que es lo que hicimos, cogiendo el sendero dibujado en rojo, que parte desde el Puente de la Degollada llegaremos al río. A mano izquierda queda el Cerro del Bu.sólo soy capaz de ver con nitidez que dimos unas cuantas vueltas por el entorno del río y que a cada paso yo me sentía más vivo y la parte de mi habitualmente más viva se desinchaba por momentos por no ser más que una impostura.

Eran las 4 de la tarde cuando a pie de vía juntamos material, cámara de fotos y mejor humor... nos estábamos poniendo los arneses cuando decidimos retirarnos. Hacía un tiempo realmente gélido potenciado por estar en el mismísimo margen del río y además nos quedaba sólo una hora de luz. En el plan no cabía una escalada contrareloj sino un par de ascensiones relajadas que nos aportasen algo de eso que el dinero no puede pagar.

Gema conoce muchísimos bares de Madrid y bastantes de Toledo, tras una parada para hacer fotos, acabamos en uno tomando un Cola Cao y un Croissant... por las noticias de la tele nos enteramos que no era una buena semana para ser controlador aéreo y seguimos viaje rumbo a Leiva.


jueves, 25 de noviembre de 2010

Donde nos lleve el camino.

A veces la escalada, esa actividad a la que tanto tiempo dedicamos y que tanto nos gusta, la climatología y la propia vida se alían para cambiar los derroteros de un guión que hasta hace dos semanas parecía claro.

En la anterior entrada, fijaba mis objetivos en tres vías de Patones a las que ya les tenía echado el ojo y también algo de magnesio, pero por allí no se nos ha vuelto a ver el pelo. Desde entonces un cambio radical de climatología, un par de asuntos personales y la veda en Patones a la vuelta de la esquina (15 de enero a 15 de junio) han reducido el margen de actuación a nivel de "sálvese quien pueda". Nos toca ser flexibles y quitarnos la cara de poker: si surge la posibilidad de escalar en la Pedri, pues pa' ya que vamos y se acabó.

Está posibilidad se ha presentado dos veces desde la última entrada y me he encontrado con dos "presas" que ya llevaban la marca de mis gatos y poco más, pues salieron vivas dejándome el orgullo compunjido.

En una primera visita enfilamos al Cancho de los Brezos, verbigracia de Almu, Zule, Bea y Antonio y tras una agradable sesión con buenas vías de trámite me volví a encontrar cara a cara con la "Pepi" una de esas vías que se apellidan 6b y que te suena a chiste. En mi anterior encuentro, Sergio (Avista) fue mi compi y sólo él logró encadenarla. Yo me dejé los gatos, la moral y la vergüenza en sus pulidos primeros metros, pataleando como un niño al que le han quitado un caramelo. Esta vez no tenía tanto tiempo, pero hacía más frío y en La Pedri ya se sabe. Tras un primer pegue y echándose la noche encima recurrí a mis nuevecísimos Miura y el combate se decantó de mi lado.

Ayer volvimos a la Pedriza, pero tomamos la senda de la Placa de las Nueve, nuevamente a contrareloj. No antes de las 2 nos habíamos puesto los arneses y empezamos a darle caña a la roca, aquello estaba atestado de vasca, pero a nosotros, llegar tarde a los sitios, siempre nos ha salido bien. La gente iba dejando libres ante nuestras narices todo aquello que nos interesaba y Gema y yo pudimos arrancarle algo al día.

Se dice aquello de "El burro delante pa que no se espante" así que empezaré por mí. "Farfolla" es otra placa pedricera que me debe una suela de goma Five Ten. Allí, una tarde de abril de 2008 vi ante mis ojos como Pepe se la sacaba a vista y me dejaba las cintas puestas y ni con esas fuí capaz de matizar los difíciles pasos de sus primeros metros. Exactamente los que te llevan desde su primer y retorcido parabolt hasta su segundo pasado de rosca, en las inmediaciones del cual, sería bonito no caerse, más que nada por si quieres volver a casa y te gusta que te reconozcan. Esta es la vía, aunque te quedan 20 metros más hasta su brillante reunión de acero inoxidable.

De nuevo el sol se estaba retirando a sus aposentos y yo, que con las prisas no había mirado la guía, pensaba que estaba escalando un 6a o un 6a+ que ya tenía encadenado. Sin embargo no hacía más que caerme en el mismo punto... Estaba bastante desconcentrado: Que si la Pepa se pone a llorar y no se la ve, que si como la tengo encadenada tampoco importa tanto, que si se hace de noche... en fin, que no le estaba dando demasiada importancia... hasta que como a San Pablo camino de Dámaso, llega a mis oidos una voz conocida que dice... "Esa vía es buenísima, es un 6b+ difícil, pero muy, muy bueno"... ¿6b+?

Automáticamente me doy cuenta de donde estoy, Pepa reaparece y se tumba tranquilita en mi forro polar, todo parece una señal, me concentro y saco el paso. Escalo unos metros más y enseguida me doy cuenta de que la guerra termina una vez se supera el segundo parabolt, así que bajo, me pongo los gatos de encadenar con prisas y me saco el pegue definitivo con los últimos rallitos de luz que llevan su nombre directamente al número 516 de mi libreta de encadenamientos.

Gema después de probar ¡Cómo pesa! al tope rope y pasarlo fatal decidió confiar en la UIAA, en los anclajes fijos, en la cuerda y de paso en mí. Así, deja de pensar en que se iba a ostiar y se centra en poner los pies como la roca exige, a apretar las ñapas, y por tanto, a sacarse los pasos. Fue un pegue al tope rope, pero un pegue muy diferente a otros. Pequeños pasos para una chica, pero grandes pasos para una escaladora en crisis de fe.

Así que la cosa sigue, y las velas están preparadas para dejarnos llevar. Tiene su punto el no saber donde te lleva el camino... hay que ser water my friend.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Objetivos por cumplir

Poco a poco el 2010 va encarando la recta final y el tiempo apremia cara a conseguir los objetivos propuestos. Por distintos motivos, este año ha tocado escalar algo menos y lo previsto a principios de enero no va a poder ser cumplido... Probablemente no llegará ese 7a ni tampoco, parece, sea el año en que no sea excepción escalar también vías clásicas. Estoy a una vía, eso sí, de igualar el número de 6c's encadenados el año pasado, pero con eso si que tengo claro que no me conformo.

Tengo 3 vías probadas en Patones, muy diferentes: Rejas de Cuarzo 6c+, Lobo Estepario 6b+ y, la más desagradable de la terna que tiene 6 metros, 2 chapas y reunión y no pasa de 6b+/c. La bautizaron "Cachito Free" y todos los que aparcan en el parking de enmedio pasan por delante sin hacerla ni caso.

Rejas de Cuarzo, sin duda preciosa, es un viejo proyecto de hace años, abandonado por desesperación. Unos primeros metros sencillos, desembocan en un desplome que hay que cruzar en travesía hacia la izquierda, un par de pasos duros nos ponen en la placa superior donde nos encontramos con el paso clave. Un sólo paso y alcanzamos buen canto hasta arriba. Pero ese paso, hasta ahora, se me ha presentado irresistible.

Lobo Estepario, es de esos 6b+ al límite del 6c o bien metidos en el. Una entrada desplomada y dura hasta poder chapar la primera algo alta, y que todavía nos hará darlo todo unos metros más. Una vía extraordinaria. Explosiva, divertida en la que hay que entrar convencido y a muerte.

Cachito Free, es el patito feo. Una vía que no puedes recomendar a nadie, que deseas más que nada encadenarla por quitártela de encima y que sin embargo se resiste. En el fondo, muy en el fondo, me gustan estas vías que nadie quiere, esas en las que las piezas del puzle son pocas y están claras y aún así no encajan. Me gustan, me desesperan y al mismo tiempo no dejo de odiarlas.

Si me hago con ellas antes de que nos cierren la mitad de Patones por la prohibición, podré entregarme a la Pedriza más contento que un niño con zapatos nuevos plenamente satisfecho de lo que ha dado de si este año en lo vertical.

martes, 9 de noviembre de 2010

Tres meses y un poco de todo.

Hubo una época en la que llegué a escribir en este blog tanto, que me quedé sin cosas que decir y las entradas cayeron en lo rutinario y superficial. Hoy, que hace tres meses que no me pasaba por aquí, acumulo tantas cosas que contar, que no va a ser nada fácil dar forma a esta "pantalla en blanco". Lo intentaré porqué disfruto con ello y, porque al igual que me encanta leer, también me encanta escribir... Por cierto y hablando de todo un poco, tengo otro blog, en el que escribo de cosas muy diferentes y que está más desangelado aun que éste, se llama www.alflash.blogspot.com y nació a raíz de la muerte de María... surgió como una escapada de Bitácora Vertical cuando en aquel momento todo me parecía vacio de contenido. Ahora va tomando un derrotero muy diferente a la escalada y en él no me siento atado a ningún hilo conductor, quien quiera, que se pase.

Entrando en materia, Gema y yo pudimos disfrutar de 24 días de vacaciones en la que rompimos todas las rutinas, incluida las que hacemos con gusto como escalar. Ahora veo lo necesario que es a veces parar las máquinas y dar un golpe de timón. Curiosamente, la parada, llegó cuando la motivación vertical había vuelto con fuerza y empezaba a recuperar mi mejor nivel de escalada.

El golpe de timón se llamó Turquía, y atendía a un viejo proyecto de Gema que luego con las aportaciones de ambos, se hizo común. Allá nos fuímos con las mochilas, el equipo de escalada, la Lonely Planet, tres noches de hotel en Estambul y los ahorros que a estos efectos habíamos ido destinando casi desde que nuestra relación se convirtió en una relación.

Pasamos 24 días en aquel país. El viaje se merece una larga entrada y espero poder dedicársela antes de que acabe el año; resaltaré un hecho, no escalamos, salvo que se pueda llamar escalar dedicarle una hora una tarde en Olimpos y, no escalamos, porque encontramos otras cosas mejores que hacer y fuimos capaces de verlas... Vacaciones en todas las de la ley.

Pilar, la hermana de Gema, nos hizo el grandísimo favor de ocuparse de Pepa durante nuestra singladura turca. Nunca estaremos lo suficientemente agradecidos, ni suficientemente en deuda, pues sus circunstancias no eran fáciles y a la tarea le dedicó mucha energía y toneladas de ilusión. ¡Gracias Pilar!

Una vez en Madrid, enseguida volvimos a nuestros trabajos (menos mal que aun tenemos) y en 5 días nos encontramos otra vez en sábado y rumbo a Patones... Personalmente, a mí, el parón me vino fenomenal y apenas había perdido nada, lo de Gema y este año es un tema entre bloqueos psíquicos, logística inadecuada y errores de mentalización ... el caso es que poseyendo todas las cualidades en bruto para disfrutar al máximo en esto de la escalada: altura, peso, fuerza, y ganas... estás se diluyen en cuanto pasa de la primera cinta presa de un pánico fuera de control.

Almudena, Antonio y Zulema y también, claro, Tula y Cora se han convertido en miembros de nuestra familia vertical, esa que nada tiene que ver con los apellidos o la sangre y si con muchas cervezas en el Manolo... Inciso: ¡Qué viva el Bar Manolo y las chicas que lo llevan!

Pepe ha sido durante estos meses pieza clave en retomar una mentalidad escaladora más ambiciosa y más abierta. Al escalar un día extra entre semana, he podido dejar de lado mis pequeñas obsesiones y vicios, abrir la mente y dejarme llevar a otros lados... Así he conocido la escalada de Peñalara, el Alto del Telégrafo y Torrelodones, lugares a los cuales, por cabezonería, no había querido ir nunca y de los que he salido encantado. La actitud ante la escalada, más friki más de subir el listón y un cierto nivel sano de pique... (él es mejor que yo tres pueblos, pero yo sólo le dejo creer que como mucho es un pueblo y si acaso) Han producido gloriosas tardes en las que hemos escalado, hablado de mujeres y acabado bebiendo cerveza... Ningún sabio reconocido habla de ello, pero esta es otra arista de la felicidad y no se paga con Visa ni con Mastercard.

También ha habido momentos desgradables, nunca me tiro flores ni evito hablar mal de lo que a mí me atañe, soy como soy aunque no siempre consigo dar mi mejor versión. Un día en Patones, llegué a las manos con otro chaval. Nos amargamos el día mutuamente y los dos podíamos haberlo evitado. Admito mi parte en toda la cadena de acontecimientos, de dimes y diretes que nos llevo a dar el espectáculo. Me quedo con que al final nos dimos la mano, que él y yo no hemos dejado cuentas pendientes y que cada uno a su manera se disculpó. Él no se fue dejándome la sensación de ser un mal tipo y seguro que no lo es. Yo por mi parte he tomado medidas para que, la misma situación de origen, no se repita más veces... ojalá que sea así.

Los Chukeles, o Javi y Susana siguen su viaje, o EL VIAJE, recuerdo su blog que, como ellos, está cargado de buena onda y ni hay falsa modestia ni egos superlativos, por eso todo el mundo que les conoce quiere a estos dos: http://chukelilandia.blogspot.com

Cerremos volviendo a la parte más friqui de la escalada que también da para otra entrada, y esta vez sí, si puedo se la dedicaré, pues he superado la cifra de 500 vías encadenadas algunas de las cuales han dejado mucha huella por la propia vía, por quienes estuvieron allí conmigo y por lo bien que me lo he pasado a su costa sin meterle el dedo en el ojo a nadie ni joder el planeta.

Añado que pasó otro septiembre en el que María no cumplió años, otro año en el que todos los que se tropezaron un segundo con ella la echaran de menos. Se que tengo unas cuantas deudas pendientes con ella y aspiro a saldarlas. Intento al menos, no olvidar lo que aprendí de ella y por ella. Sin ella y sin dejar de quererla, nada de lo que ahora quiero y me quiere existiría, y por ella voy siendo capaz de conservarlo.

Acabo con Gema, aquí si que ni Visa, ni MasterCard ni dólares americanos que paguen que exista, que me aguante y que sea exactamente como es...

lunes, 16 de agosto de 2010

... De cuando vuelve la motivación...

La escalada... la esencia pura de este blog, vuelve a la vanguardia de las entradas de las que se sustancia, pues la motivación ha vuelto y la diversión ha venido de su mano.

Llevábamos ya unos meses arrastrándonos por la roca más por las sensaciones pretéritas que por las presentes, cuando las piezas han vuelto ha encajar. Hablo en plural porque a Gema también la he visto un punto mejor y sobre todo mucho más animada. El otro día volvimos a reírnos con nuestras torpezas y a alegrarnos con nuestras pequeñas conquistas... Una vía, una chapa más, un par de movimientos que antes no salían o simplemente un poco de confianza en el brazo más débil...

Son pequeños pasos, que nos han puesto otra vez en marcha y lo difícil del movimiento, ya se sabe, es precisamente arrancar. Quizás haya sido todo fruto del análisis a los porqués de lo que hacemos, y a replantearse una serie de inercias que nos llevaban sin control, a hacer lo mismo de siempre como poyos sin cabeza.

"Guerreros de la Roca" es un libro denso y aburrido, pero lleno de sustancia útil. Un trayecto en metro de 35 minutos al curro, ida y vuelta, y el encontrar argumentos diferentes para remotivar a Gema en su frustración roquera, lo devolvieron a mis manos surtiendo el inesperado efecto de ayudarme también a mí, que ni siquiera sabía que necesitaba ayuda.

No voy a hacer apología de una obra en la que hay que tener un poco de fe, que requiere un esfuerzo activo... que exige sobreponerse a la pereza de replantearse unas cuantas cosas y hacer el esfuerzo de sacar unas ideas de la cabeza para hacer hueco y meter otras... El caso es que llevamos dos fines de semana felices con la escalada y esta claro, que ese es el material del que se fabrican los cimientos necesarios para poder dedicar el finde a esta actividad sin pensar que estamos haciendo algo inútil y/o frustrante.

El domingo encadené "Más Trunch" un 6c que me cierra de momento las puertas del Maracaibo y abre las del Quebrantahuesos, un sector del que ya he probado algunas vías y que tiene una idiosincrasia algo diferente... "Más Trunch" es una vía guapísima, un 6c que no se me hizo demasiado duro, lo cual no está reñido con una entrada de placa bastante fina y un apretón final más mental que difícil. En tres pegues estaba en el bolsillo.

"Jarcha" (6b+) es casi más exigente que la anterior. Físicamente no hay duda de ello, aunque también es menos fina y la secuencia muchísimo más evidente: Un par de movimientos explosivos en la entrada y si agarras el canto bueno ya es tuya... Ambos tipos de vía me encantan y poder alternarlos el mismo fin de semana y en la misma escuela es toda una suerte.

La semana anterior había caído la "Penetrador" (6c+), casi me salió sin dificultad pese a los sufridos pegues que ya le había dado en fines de semana precedentes... La había visualizado por las noches antes de dormir, me había imaginado en diferentes secuencias, y había llegado a la conclusión de que había que poner en juego un canto romo que estaba infrautilizando... Dicho y hecho... Encadenar esta vía fue como romper las barreras que me estaban haciendo creer que ya no iba a encadenar ni esta vía ni otras del mismo grado.

Pero la vía que en realidad me hizo darme cuenta de que no estaba escalando bien y que por tanto, debía y era capaz de mejorar, es la "Calienta Motores" (6b), y me hice con ella un par de semanas antes que la Penetrador. Se me había atascado y era incapaz de definir una secuencia de movimientos válida. Me hubiera podido pasar allí 7 vidas y no la hubiera sacado. La daba hasta de 6c+ y, entre pegues y frustraciones, clamaba contra el pobre "Cristo" autor de la guía de Patones. Una feliz coincidencia a pie de vía con Ignacio Luján, el autor de la que para mí es, la mejor guía de escalada de España (tengo unas cuantas para comparar) me "mostró el camino" y me sacó de mi empecinamiento. Descubrir que la obsesión a veces bloquea la lucidez, fue un buen caldo de cultivo para leer "Guerreros de la roca" y darle pábulo.

Por cierto que el murito de las vías adyacentes a el "Espolón Elisa" es fantástico tanto para calentar como para buscarse proyectitos.