domingo, 25 de julio de 2010

EXCURSIÓN PERROS Y HUMANOS A LA PEDRIZA


Un día, un grupo de 8 personas y 8 perros cuyos nexos de unión están por establecer, quedan en cierto lugar de Colmenar Viejo dispuestos a intentar una ruta de trekking que debe llevarles desde la Pedriza a la cumbre de la Maliciosa.

Este es el plan: sencillo, posible y mutable según las necesidades del directo.

Metemos prisa a Pepa para hacer pis, lo de la caca ya lo ha solucionado ella en casa. Juntos los tres en "la Bestia", recogemos a Ignacio en la Plaza de Legazpi.

A ritmo de Sabina llegamos al punto de encuentro 15 minutos tarde, lo suficiente para no perder las buenas costumbres y hacernos de rogar un poco... En realidad una muela hostil se ha levantado en armas en la boca de Gema y nos ha ralentizado bastante.

Hechas las presentaciones de rigor, nos tiramos hacia Cantocochino con la débil esperanza de encontrar la barrera levantada... Débil y vana.
Comenzamos a andar en la barrera de Cantocochino
Sin pensárnoslo mucho, aparcamos allí mismo y, perros y personas cogemos la senda de Quebrantaherraduras destino al Collado del mismo nombre, donde empieza de verdad la ruta.

Nuestros amigos cuadrúpedos son un grupo tan heterogéneo como sus acompañantes humanos, al principio cada perro anda con "su humano", pero poco a poco van haciendo migas y se van agrupando entre ellos. Pepa es veterana en las lides ruteras y como siempre pasa de nosotros: Su única intención es ir la primera.

La senda, el PR-16, está marcado con marcas blancas y amarillas o con puntos amarillos, en todo caso es evidente, y progresamos a ritmo... variable. Todos los perros han dormido las horas reglamentarias la noche anterior, pero entre los humanos... División de opiniones. A algun@ le ha tocado currelar y hay hasta quien se ha pasado la noche en blanco... En una cota cercana a los 1500 replanteamos la ruta para dirigirla, sin ganar ya más desnivel, hacia la Charca Verde. Es el momento para los mapas y el GPS. Con estas ayudas vamos enlazando senderos y pistas hasta llegar al Collado Ortigoso desde donde según el mapa (en la cartografía digital no se reseña) sale un sendero que nos deja casi al pie de la Charca.

Al principio se comenta por el estado del sendero, que no está demasiado transitado, luego, alguna voz dice que por aquí hace años que no pasa ni Dios y más tarde, ya nos vemos metidos en un jaral, zarzal y demás "al" que se ha tragado el camino. ...Estado general después de atravesar el sendero perdido

En situaciones como esta, no queda más que o mosquearse o tomárselo con humor... El grupo opta por la segunda opción y entre arañazos, rasguños y lucha sin cuartel con la vegetación, vamos avanzando mientras nuestros amigos cuadrúpedos alucinan y se lo pasan en grande, especialmente "Artax" que durante un rato decide investigar por su cuenta no fuera a ser que por allí cerca hubiera un camino "como Dios manda".

Finalmente nos topamos con la pista o más bien, nos la vamos topando... porqué el singular grupo perruno humano va apareciendo de entre la maleza de manera dispersa y en distinto estado...

Las pistas y senderos que vamos tomando a partir de este punto no tienen nada que ver con lo caminado y en muy poco tiempo nos plantamos en la abarrotada "Charca Verde". El baño es la mejor vacuna contra el calor y la comida contra el hambre... ha llegado el momento de aplicarse en ambas tareas.

Dispuestos a "darlo todo" hacemos cumbre en el "Mesón del Montañero", en Cantocochino, donde ríos de refrigerado líquido, fundamentalmente amarillo, riegan nuestras gargantas sedientas mientras la tortilla de Sonia desaparece ante nuestros ojos como el dinero público en manos de los políticos.

Aun quedan dos kilómetros hasta el coche. Los animales están cansados y al llegar, alguno se mete dentro con desesperación, no fuera a ir en serio eso de empalmar con una ruta nocturna. Pepa mantiene el tipo hasta que salta dentro de la furgo, allí le da al botón de off y ya no se la oye más.

Ficha técnica:

Perros:

Artax, Atreyu, Mola, Pepa, Ringo, Trostky, Troy y Corcho.

Personas:

Luís, Katya, Javier, Sol, Sonia, Gema, Ignacio y Alberto

Ruta:

Distancia: 20 Km

Perfil:


jueves, 22 de julio de 2010

Trail Running II

Es posible, que Antonio no sepa aun que a aquella Ascensión a la Maliciosa, le han seguido otras hasta coger ritmo de una a la semana... Es posible.

Probablemente, a Antonio, al que no consigo imaginarme tirado en la playa, le importe un pimiento si subo o no subo y a donde... Y sin embargo, yo no logro ni quiero quitarme esa incipiente rutina que una vez a la semana me lleva a agarrar el Camelbak, las zapatillas Salómon, el GPS, el cronómetro y salir disparado una jartá de kilómetros rumbo a la urbanización Vista Real de la que hasta hace un mes, no había oído ni hablar, para atacar los 1.150 metros de desnivel que me separan de la cumbre.

Al igual que la escalada, esta actividad me permite soñar despierto o más bien "jugar", y más aun tras los estímulos que se despiertan con la reciente lectura de "Bajo los cielos de Asia" de mi escalador/escritor favorito, el desaparecido Iñaki Ochoa de Olza.
A esta distancia, la cumbre ya no parecía tan inalcanzableCronómetro en mano y apretando los dientes, tiro para arriba imaginando que la modesta cima madrileña es en realidad una lejana cumbre himaláyica y que mi ascensión es el "ataque a la cumbre definitvo" De mi sueño, despierto pronto, a 200 metros de la cumbre, el cielo se oscurece y caen cuatro gotas... Ni himalayista, ni alpinista, ni montañero... Ahora soy una bala que corre hacia el coche disfrutando de los saltos entre piedras, del aire en el rostro, de los pequeños derrapajes de mis zapatillas que disparan la adrenalina... De la compañía de Pepa, que se desespera intentando adelantarme de todas las maneras posibles...

...Para todo lo demás...Mastercard.

martes, 20 de julio de 2010

No me subo ni a un taburete.

Cuando le dedicas tiempo y energía a una actividad y no obtienes resultados, lo normal es abandonar. Al menos, esto sería una verdad como un templo si, nuestra "llamemosla afición" estuviera asentada en una visión resultadista: No es el caso. Me gusta escalar, me gusta el monte, y más aun, me gusta escalar y el monte con Gema y "la Pepa". También me gusta encontrarme en las paredes o en el bar con colegas y compartir vías y cañas. Como son gustos cuya satisfacción está a mi alcance pueden parecer poco importantes... aunque lejos de las apariencias, son en mi caso vitales.

Escalar es el fin, los encadenamientos son sólo satisfacciones accesorias añadidas, que valen para dar de comer a nuestro ego... El ego es el único músculo que no hay que potenciar en la escalada, el ideal, creo, sería dejarlo un estado de anorexia sin llegar a la inhanición.

Evidentemente no voy a dejar de alegrarme por encadenar ¡Faltaría mas!... pero mi satisfacción mayor es cuando consigo que una secuencia me salga fluida, o cuando en vez de pedir que me pillen consigo destrepar a un reposo y volverlo a intentar. Encadenar es resultado de lo anterior y no el objetivo... por eso creo que he conseguido seguir escalando este año, en vez de patear la vía y quemar el equipo.

La frustración existe en todos los ámbitos de la vida y a veces no escapo a ella ni escalando, pero aquí no perdura, la doy esquinazo en cuanto puedo porque hay mil cosas en las que triunfar escalando y sólo una en la que fracasar: el encadene.

miércoles, 7 de julio de 2010

Trail Running

A mis 36 años, rara vez, se presentan oportunidades de probar experiencias nuevas que enganchen. Ayer tuve la oportunidad de subirme al carro de una y no salí defraudado...

-Oye, que el miércoles juega España y mejor no quedamos para escalar ¿Puedes hoy o el jueves?

-Negativo, el jueves tengo compromiso familiar y hoy me voy a correr al monte.

-Me apunto.

-Ummm.

-¿Qué pasa? ¿Crees que no puedo?

-Bueno, en todo caso, si subimos a la Maliciosa y ves que no puedes, te vuelves.

-Ok.

-A las seis en la Renault de Colmenar y de ahí ya me sigues hasta la Urbanización "Vista Real"

...Y de esta manera, me enrolé en un día cualquiera de un entrenamiento de Antonio, un entusiasta del machaque físico, del cronómetro y de correr por el monte.

Es curioso, hasta hace pocos años, la sola idea de ir a correr me producía urticaria... Durante la oposición empecé a salir para liberar algo el estrés y desde finales del año pasado soy regular en salir al menos un día a la semana... Eso sí, por los Parques de San Isidro y la Cuña Verde con sus 86 metros de desnivel y echando el bofe.

Cuando llegamos a pie de ruta, Antonio me confiesa que su plan para hoy, es una de las ascensiones más empinadas que se pueden hacer en Madrid: 5 Km lineales, para ascender un desnivel más de mil metros hasta la cumbre de la Maliciosa.

El sistema, según Antonio, consiste en andar todo lo rápido que puedas hasta la cumbre y luego bajar corriendo a tumba abierta.

En seguida me doy cuenta de que voy a sufrir. Desde los primeros metros, Antonio imprime un ritmo que a mí me cuesta aguantar y en cuanto llegan los primeros "baches" me empiezo a descolgar sin remisión. ¿Cómo es posible?

Pepa, que también se ha venido, detecta enseguida cual es la rueda buena y se olvida de quien le da de comer. Poco a poco les voy perdiendo, hasta romper todo contacto visual.

Miro el cronómetro... Sólo llevamos 15 minutos y Antonio ha estimado la ascensión y el descenso en 2 horas y media. Decido reducir el ritmo inútil de persecución al más exigente de los que puedo mantener. No pasa mucho, cuando al alcanzar un colladín, me encuentro con Antonio que ha parado a esperarme.

-Tú dale Antonio, Yo no puedo mantener tu ritmo, pero no voy mal.


- Tranquilo, el camino es evidente, te iré esperando en las encrucijadas más dudosas.


A pesar de juntarnos en ese punto, vuelve a dejarme tirado enseguida, como si yo no fuera un deportista, como si no fuera a correr todas las semanas...



En la cota 1800 (639 metros más arriba del punto de partida) y a 800 metros lineales de la cumbre de La Maliciosa, decido rendirme, las piernas me fallan y quiero asegurarme el poder volver al coche.

- Sigue Antonio, dale duro, que te espero aquí. Veras como bajar, bajo mejor.

-Ok. Nos vemos en media hora.

Antonio se lleva a Pepa y yo no tengo fuerzas ni para seguirles con la vista, busco unas rocas más o menos planas y contemplo el espectacular paisaje que me envuelve. El silencio es absolutamente "ensordecedor". Hago unas fotos con el móvil y le envío una a Gema, que no ha podido venir. Finalmente me quedo dormido.


Se que no es lo más poético que he escrito, pero la realidad es que no pasa mucho tiempo cuando me despiertan las moscas, supongo que les debo parecer un manjar suculento porque están súper pesadas. A manotazos mato a unas y espanto a otras. Poco a poco voy recuperando la conciencia. Mi orgullo está herido por no haber tenido piernas para subir a la Maliciosa. En esta ocasión, la mente tenía más fuerza que el físico. La experiencia me está encantando y me propongo darlo todo en la bajada.

En cuanto llega Antonio, nos líamos a correr cuesta abajo, el sendero es estrecho y está lleno de piedras y maleza, me decepciono al ver que no puedo seguirle. No obstante no voy mal y estoy disfrutando como un enano. Me recuerda aquellos tiempo con la bici de montaña en los que me lanzaba a tumba abierta por cualquier sendero, cuanto más abrupto mejor.


Me reuno con Antonio en la zona donde me esperó en la subida, luego al pasar un par de tubos de terreno suelto, le pierdo definitivamente. Noto las piernas sufrir y cargarse al tratar de frenar. Finalmente casi bloqueadas tengo que detener la carrera y andar.


Cuando llegamos al coche estoy eufórico, la experiencia ha sido brutal y supera cualquier cansancio físico. En mi cabeza buyen planes para repetir la experiencia, ponerme en forma y ponerle las cosas más difíciles a Antonio. Pepa ni se ha enterado, ha hecho cima en un dos mil cuya cumbre yo no he pisado y no para de moverse de aquí para allá, hasta que de repente, como si le hubieran quitado las pilas, comienza a quedarse dormida en la misma acera donde comento con Antonio las mejores jugadas de la ascensión.


viernes, 2 de julio de 2010

Quirós - 7º Asalto.

La semana pasada nos escapamos a Quirós. Juntamos un lunes al fin de semana y cogimos carretera y manta.

Esta era mi séptima visita al Concejo, la tercera junto a Gema y la primera desde que tenemos a Pepa. En realidad da igual el número de veces que hayamos ido o las que espero nos queden por ir... Quirós es un paraiso terrenal. El lugar al que me desplazo con más ganas y también, el que más me cuesta abandonar... Una suerte de Pedriza a la Asturiana con todo lo que ello significa y por supuesto, sin tener nada que ver.

Es verdad que en cada viaje me encuentro alguna desagradable sorpresa en forma de alquitrán, pero a pesar del hombre y de su lado más oscuro (pero también más reconocible), la esencia resiste y Quirós sigue siendo Quirós.

Pero es inevitable que, al observar por primera vez la nueva zona de aparcamiento de El Llano, un estómago "normal" sienta al mismo tiempo angustia y ganas de vomitar, y simultaneamente, asalte a cabezas huecas como la mía, la eterna pregunta ¿Por qué?

Según el nomenclator de 2008, El Llano tiene una población de 5 habitantes y Perueño 8. No me invento los datos, puede comprobarse en la Wikipedia, aquí está el enlace http://es.wikipedia.org/wiki/Las_Ag%C3%BCeras.

Hay muchas posibles explicaciones pero seguro que la avaricia y la cegara humanas están detrás de todas ellas.

El ensanche de la carretera del Alto de La Cobertoria es practicamente un hecho consumado... Ahora, podemos ir más rápido en un paraje en el que la más mínima sensibilidad exige ir bien despacio para no perderse el más mínimo detalle... Evidentemente a mi me gustaba más la estrecha carretera antigüa que apenas te dejaba pasar de segunda... (Aclaro que hay una alternativa mucho más rápida y casi toda por Autopista) pero en eso, ni con Gema he podido ponerme de acuerdo.

No soy un fundamentalista de la ecología ni reniego del progreso, pero yo llamo progreso a aquello que mejora nuestra calidad de vida, respetando el entorno. Lo demás son pura y simplemente negocios de los que salimos empobrecidos todos. Todos, menos el que se lo lleva crudo, aunque hasta ellos salen perdiendo, aunque son tan burros, que es posible, que ni siquiera se den cuenta.

Retomando las cuestiones agradables, ya vamos conociendo a la parte humana del paisaje:

Nos gusta poder llamar a Manu y Mar y decirles que estamos de camino. Nos encanta que sigan igual que les conocimos, que hayan encontrado un ratillo para vernos y que hayan sido tan cariñosos con Pepa.

El restaurante Sol' Horrin, o simplemente "El Bar de Aciera", sigue en manos de la misma familia. Ellos son como son y nosotros nos sentimos a gusto con que sean así. De hecho, por nada del mundo me gustaría que cambiara de manos. Araceli, Jose Antonio y Alberto también aceptaron muy bien a Pepa (Aurora para Alberto) y marcaron los límites con muchísimo cariño, sin hacer sentir mal a ninguna de las partes... y mira que eso es difícil. ¿Quién me lo iba a decir a mi cuando les conocí hace unos años?

En esta ocasión "La Selva" ni la pisamos, fiel a nuestros principios (Bueno los míos, que a Gema con estar agustito le da un poco lo mismo) "El Escalón" sería el eje de nuestras escaladas. Curiosamente (lo digo por la proximidad a La Selva) había escalado muy poco aquí, y lo escalado lo había hecho y rehecho en visitas pasadas... Lo que quedaba nos sorprendió porque o bien estábamos muy fuera de forma o bien la graduación del resto del sector no tiene nada que ver con lo realizado.

A cuenta de esto, es de extrañar la falta de una guía actualizada de la zona. Yo poseo dos que recogen la escuela "Cuaderno de Escalada en Asturias" de Sebastián Abad y "Cordillera Cantábrica - Escaladas Selectas en Roca" de Miguel Ángel Adrados (ambas de 2003) .

Las dos están desfasadas y a día de hoy están agotadas o son casi imposibles de encontrar.

La primera es mala a todos los niveles, pero como más vale guía mala que guía inexistente nos quedamos con el formato de tapa dura y hojas súper resistentes que parece augurarle una larga vida aunque nos complicará el guardarla en la mochila. Los croquis son malos, sin referencias, dibujados sobre sectores a duras penas reconocibles... los grados no están actualizados... no hay datos del equipamiento, ni sobre los equipadores, ni apuntes históricos, las referencias útiles son escasas... Además dicen las malas lenguas locales que al autor no se le ha visto por Quirós en la vida... Al respecto no opino, porque si la guía la hubiera hecho desde Marte y le hubiera salido buena nadie tendría nada que objetar.

La de Adrados está a otro nivel, el tiempo la ha hecho mella en el sentido de que faltan muchas vías y los grados no están actualizados. Aun así, las que están son fácilmente reconocibles pues están pintadas sobre sectores dibujados con todo tipo de detalles. La guía contiene además información sobre el equipamiento y los equipadores, así como datos históricos relacionados muy interesantes. Además cuenta "esa otra" información útil como alojamientos, mapas y otras guías que han recogido esta escuela.

Soy de los que piensan que ya va siendo hora de que algún escalador local se anime y plasme en papel lo que luego otros disfrutaremos sobre la roca... A pesar de lo cutre que somos los escaladores, es difícil ver guías fotocopiadas... Así que seguro que el esfuerzo merece la pena a todos los niveles.

lunes, 14 de junio de 2010

La Pedriza - La Majada de la Quila y el Puente de los Poyos

Panorama de la zona Este del Circo de La Pedriza Como al tiempo le ha dado por volverse inestable y está todo tan verde y tan bonito, malgastar un sábado en Madrid por el mero hecho de que llueva, se nos antoja absurdo y más aun en una época de inventos tan realmente trascendentes para la calidad de vida humana como el Gore-Tex y otras fibras sintéticas de parecida denominación.

Como la masa es cómoda, pudimos entretenernos antes de arrivar a Cantocochino, en cosas tan triviales y tan necesarias, como encargar el interior de un armario en San Sebastián de los Reyes y aun así, tener la certeza de que podríamos pasar con el coche la barrera y plantarnos sin quemar fuerzas en el principio de nuestra nueva excursión "exploradora" por el interior de La Pedriza.

Esta vez, el punto de referencia era un Vivac conocido como "La Majada de la Quila".

Pero... Por qué La Majada de la Quila y qué supone para la Pedriza y su Historia

Define el diccionario de la RAE Majada como:
Esta foto es del blog Foro Picos y la url de la entrada donde la cogí es http://www.foropicos.net/foro/viewtopic.php?f=3&t=17531&start=784























1. f. Lugar donde se recoge de noche el ganado y se albergan los pastores.
2. f. Estiércol de los animales.
3. f. Excremento humano.
4. f. Arg. y Ur. Manada o hato de ganado lanar.
5. f. ant. Mesón, posada, albergue.

En este caso, la Majada hace referencia a la primera acepción de la RAE... pues el vivac de roca fue utilizado como refugio avanzado de los primeros "protoexploradores" pedriceros. No he conseguido informarme del origén de la segunda parte del nombre "...de la Quila" pues ningún mapa de los que tengo a mi disposición referencian esa zona de forma igual o parecida.

Está en la web y viene también recogido en el libro "Madrid desconocido, excursiones inéditas por las Cuencas del Alberche, Guadarrama y Manzanares" lo siguiente:
Ocurrió durante las fiestas de Carnaval de 1914. Juan A. Meliá y José Tinoco, miembros fundadores de la flamante sociedad de alpinismo Peñalara, Los Doce Amigos. Andaban a la sazón reconociendo la zona de los Llanillos con vistas a construir un refugio de montaña en la Pedriza Posterior, cuando se les vino encima tal tempestad de nieve que se vieron obligados a guarecerse en "un agujero cónico que hay en un murallón de granito, orientado al Sur. Donde pueden permanecer, sentados o tumbados, hasta tres individuos". Así describiría cuatro años más tarde el propio Meliá, en "Andanzas castellanas", el covacho de La Majada de la Quila.

Confiados en que pronto amainaría el temporal, los dos amigos se holgaban cantando el racconte de Lohengrin, el brindis de Amleto y la Celeste Aida: tocando la ocarina, preparándose con alcohol sólido el five o'clock tea y leyendo en alta voz "un librito francés de cuentos no muy espiritual, pero graciosísimo". Mas pasó la tarde, y pasó la noche, y al alba, la ventisca, lejos de ceder, había arreciado. Temiendo por sus vidas, pues la nieve amenazaba con sepultarles en su madriguera, Meliá y Tinoco salieron embozados en las mantas y avanzando a locas por aquella blancura cegadora y uniforme -disparando sus "Browning" para advertir al mundo de su errática presencia, rodando por las llambrías heladas como peleles zamarreados por el ventarrón..., lograron llegar cuatro horas más tarde arrecidos y ensangrentados, vivos de puro milagro, a la garganta del Manzanares cuando en otras circunstancias no les hubiera supuesto la bajada más de tres cuartos de hora.

En otro blog, concretamente http://www.pedriderencia.com/ encontre otra referencia a la Majada, que esperando no molestar a nadie he tomado prestada:

J.A.Meliá escribió en 1918:

"Necesitamos un refugio que no sea el Giner,nos convendría disponer de un refugio más avanzado,más dentro de la Pedriza,y mas alto.Hasta ahora venimos conformándonos
con el agujero de la Quila,sirve solo para meterse a dormir y no caben mas de tres personas.
Cuando el tiempo es bueno resulta utilísimo,pero cuando es de noche a las seis y media o se presenta un temporal(como nos ocurrió a Tinoco y a mí en el carnaval de 1914),es terrible
pasarse alli 17horas encerrado" "Cuando seamos más los conocedores del agujero, será cuando
el Peñalara sentirá la necesidad de gastarse 40 duros en mejorarlo. Bastará con poner unos barrenos para agrandar la oquedad,poner un hogar ,una salida de humos y una puerta.
No pretendemos que haya colchones, ni mantas, ni cacharros; aquello pertenece a los cabreros.Con la reforma saldrían ganando éstos, lo conservarían,pero dicho sea con franqueza,no es cosa de hacerles una instalación doméstica"

Casi 100 años después de aquellos experiencias de Tinoco y Juan A. Meliá, junto con Gema y "la" Pepa y armados con un GPS y el mapa de la Tienda Verde, nos plantamos en Cantocochino a la nada temprana hora de la una de la tarde y, bajo un manto de agua que hacía parecer a los chiringuitos de Cantocochino un Oasis del que parecía una insensatez querer alejarse.

A fin de abarcar el mayor número de kilómetros vírgenes para nuestras botas, había dibujado con el CompeGPS una ruta en la que partiendo de Cantocochino, subiriamos al Cancho de los Muertos pasando por El Dante, enlazáramos con el Collado Cabrón y tomando desde allí una senda paralela al PR-M1 nos internaramos en La Pedri dirección a la Majada de la Quila.

Ni la catografía digital TopoEspaña ni la del IGN reseñan el sendero que, desvíandose del principal (senda ICONA, creo) accede a la Majada de la Quila. Por lo que tomando como referencia el mapa de la Tienda Verde, tracé un dibujo con CompeGPS sobre la cartografía digitalizada del IGN, ajustándome de la manera más fiel de la que fui capaz al modelo, y exportándolo luego al GPS. Hablando en plata, no estaba muy seguro de encontrar lo que buscaba, y al no haber hecho una búsqueda previa en Internet, tampoco sabía si sabría reconocerlo.

En todo caso, estábamos en La Pedri, haciendo lo que nos apetecía y dispuestos a disfrutar de cada segundo.

Nos costó un poco dar con el desvío hacia el Cancho de Los Muertos... Los GPS y los mapas digitales son casi perfectos pero, gracias al Dios de la aventura, no del todo. Así que, tras pelearnos un poquito con algunas jaras y algo de maleza fuimos a parar a nuestro sendero, más mojados por el roce con la vegetación que por la lluvia, que poco a poco iba atenuando su intensidad.

El sendero no es de los más pisados, se puede comprobar sobre el mapa que hay multiples variantes de acceso al Cancho y sobre el terreno, que esta no era la que se había impuesto. No obstante el nuevo punto de vista sobre paisaje pedricero merecía la pena... y como cada curva y recoveco del sendero eran nuevos a nuestros ojos, parecía que lejos de irnos agotando, a cada paso acumulábamos más energía.

Llegamos a la zona de la Majada de la Quila en poco más de una hora. Poco a poco, la lluvia había terminado de ceder y la temperatura era perfecta. Ahora solo tocaba dar con el desvío. Subiendo habíamos dejado atrás dos variantes señalizadas con hitos, pero las desechamos por estar 250 metros (la 2ª) alejada de la zona que habíamos marcado... El caso es que donde debía estar el desvío no había ni hitos ni sendero sino bosque cerrado, y pensamos que quizás hubiera sido un error de marcaje. Así que retrocediendo sobre nuestros pasos los 250 metros hasta el último hito que señalizaba un desvío.

Puente de los Poyos coordenadas 30 T 424978 4514554Poco a poco el GPS va reduciendo los metros al waypoint marcado sobre el mapa del TopoEspaña pero donde deberíamos encontrar La Majada de la Quila, encontramos otra maravilla pedricera, el Puente de los Poyos... aceptamos el cambio con agrado... la mole granítica suspendida es espectácular... y por si sola merece el tiempo invertido en la excursión. Por "to'l centro" se dibuja una vía de artificial (UBSA) que como dice el blog "josetxu.com" ha sido reequipada recientemente con parabolts (Si te gusta escalar, visita los croquis de esa entrada: http://josetxu.com/croquis/c_madrid/pedriza/puentedelospollos.JPG)

Pensando que la Covacha estaría cerca, investigamLo significativo de esta cavidad nos hizo pensar que estábamos ante la Majada de la Quila, pero esábamos equivocados.  Esta cueva no obstante es un buen vivac para un grupo de 5 o 6 personas, lo peor es que dentro no se puede estar de pie. Las coordenadas son 30 T 425027 4514539os la inmediaciones hasta dar con una vivac que tomamos por la Majada de la Quila, pues era bastante grande si bien no demasiado alto. Perfecto para dormir o comer unas cuantas personas. (Sin embargo nos equivocamos... lo constatamos en la inmesidad de la sabiduría de Internet)

Satisfechos de nuestra suerte, retomamos la senda que traíamos (¿Senda Icona?) y continuamos hasta cruzar la Autopista de la Pedriza, en un punto denominado "Cuatro Caminos". A fin de hacer el regreso más entretenido, atravesamos el crucEste salto de agua que es más alto de lo que se ve en la foto pues la vegetación lo minimiza viene reseñado en el mapa de la Tienda Verde por lo que debe mantener su cauce gran parte del año.  e en la dirección que llevábamos y, tras tomar varios cruces nos vemos en la Senda de la Majadilla al Collado de la Ventana que tomamos en sentido Sur acompañando en su discurrir al Arroyo de los Poyos... Después de un rato andando, una nueva sorpresa... Un salto de agua de considerable altura medio escondido por la vegetación pone banda sonora al impresionante espectáculo de la naturaleza.

Los últimos minutos del treking, ya en la Autopista de la Pedriza, se me hacen duros, pues no he comido mucho y voy en la reserva. Una necesaria parada en "El Mesón del Montañero", un bocata de panceta con pimientos y una cervecilla, hacen milagros en mi organismo. Gema hace los bises hincándole el diente a un bocata de tortilla. Pepa no puede con su vida. Un sol que se ha tomado el día libre se empieza a retirar, nosotros también.

miércoles, 2 de junio de 2010

..Y otro año más...

Hola María, hace ya dos años tres días de abril, un mes des mayo y dos días de junio que nos dejaste sin dar un portazo ni hacer ruido... Y si por eso piensas que me he olvidado de ti... Te equivocas.

De hecho, estas muy presente cada día y, sobre todo, en cada centímetro de La Pedriza que sigo recorriendo con Gema y "la Pepa"... y no puedo dejar de pensar que, también sin hacer ruido, nos acompañas y hasta nos proteges.

Me imagino tu cara al ver, como nosotros, por primera vez, un lugar tan bonito como "La Lagunilla del Yelmo" o tan interesante como la "Cueva del Ave María"

Como sabes, siempre me gustó la Pedri, pero lo que no sabes, es que tú me enseñaste a amarla.

Junto a tí fui capaz de captar por primera vez su esencia misma y pude ver más allá de lo que antes veía..no solo sus ríos, pozas, la perfección de los colores azul de su cielo o el gris de su rocas... Ese algo más que se traduce en algo parecido a la Vida Eterna, al tiempo detenido, a la perfección de la creación... al Edén.

En la Pedriza soy capaz de verte y sentirte con claridad nos lleven donde nos lleven nuestros pies o se agarren donde se agarren nuestras manos.

Todo esto ya lo sabes, te lo cuento porque aun que hay cosas que son por todos conocidas no dejan de ser agradables de escuchar... y este año ya tocaba hablar de tí.